26 de noviembre de 2007

Mi cuento favorito.

Había una vez un cuento que estaba escrito en mi libro de lengua... eso fue el siglo pasado, cuando iba a tercero o cuarto de EGB, cuando aún no existía la primaria. Recuerdo como si lo estuviera viendo ahora un dibujo de El Príncipe Feliz, llorando y pidiendo a una golondrina que le arrancara los ojos. El otro día, escondido en un libro de relatos de Óscar Wilde, editado por El País, encontré este cuento y lo volví a leer. Me gustó todavía más que entonces, porque ahora soy capaz de ver lo mordaz de la presunta inocencia de aquel cuento. Un bonito cuento, muy corto pero muy bello. Os recomiendo a todos la lectura de "El príncipe féliz", aunque dudo que haya alguien que no lo haya hecho ya.

3 comentarios :

Cohen dijo...

Hay cuentos de apenas unas pocas palabras que encierran en si mismo miles y miles de páginas. Tu hablas de "El principe feliz". Otro que yo recuerdo es "El principito". Ojalá todo el mundo en vez de ver un sombrero viesen un elefante comido por una serpiente. ;-)

Javienci dijo...

Jo, pero el principito es todavía más triste...

Cohen dijo...

Quizás en el fondo es que soy un poquillo pesimista.
Pero repito mi admiración ante esos cuentos mal llamados infantiles, de escasas palabras, pero ricos en metáforas y belleza; esos hermanos grimm, perrault y otros que nos contaban nuestras madres cuando éramos pequeños...