22 de diciembre de 2007

Me cago en el "Gordo" de la lotería.

Llevo un montón de tiempo viendo al calvo de la lotería y ahora resulta que es un gordo. No entiendo nada. Lo único que sé es que cada año me pasa lo mismo. Me levanto y empiezo a pensar en todo lo que voy a hacer con el dinero que me toque en la lotería de navidad y cuando llega el mediodía me acuerdo de toda la pasta que me he gastado en impuestos para el estado. No pasa nada, porque como tengo salud... eso de la salud seguro que se lo inventó un rico. "El dinero no da la felicidad", suelen decir los ricachones desde sus mansiones. Y yo aquí, en el Super, tan pringao como siempre, pensando que tienen razón, que no da la felicidad, pero que ayuda bastante. Como todos los años he escuchado los topicazos de siempre, estos son: ha estado muy repartido, voy a tapar agujeros, ha tocado a gente que lo necesitaba de verdad... y cientos de frases semejantes que todos sabemos de memoría, pero que nos vuelven a contar año tras año como si fuesen nuevas.
Dentro de unos días me olvidaré y empezaré a pensar en la lotería del año que viene, en qué me gastaré el dinero que me toque. Mientras llega me consolaré jugando a la Euromillones y a la Quiniela, como dice mi hermano Carlos: "Algún día me tiene que tocar algo, seguro, lo que pasa es que todavía no sé cuando."