18 de diciembre de 2007

Muchas cosas para tan poca cabeza

No sé bien sobre qué escribir. El caso es que tengo un millón de ideas en la cabeza, un sin fin de artículos, textos, cuentos, novelas... historias que fluyen sin parar como ríos desbocados, pero no sé cómo extraerlas, por lo menos de forma coherente, sin que se entremezclen las unas con las otras. Debe ser que mi cerebro está como este invierno trastocado, confundido y liado. Mis instintos naturales me hacen escribir más y mejor –dentro de mis leves cualidades- con el mal tiempo. El frío, la lluvia, el viento, la niebla son musas que me incitan a crear e imaginar, a escribir sin mesura y a llenar páginas y páginas de todo tipo, tanto de papel como digitales. Sin embargo este año con tanto sol parece que estoy algo más vago que de costumbre. El frío está ahí, eso no lo puedo negar, pero como no va acompañado de sus colegas otoñales parece que sus susurros velados son algo más suaves que de rigor y no entran en mi cabeza como suelen hacerlo en esta época. Claro que imagino que algo tendrá que ver tanto proyecto nuevo y tanto lío como me he buscado yo solito. He empezado varios blogs, sólo por puro aburrimiento y por deseo de hallar más lectores. A éste que leéis hay que sumar el de mi editorial (otro invento), el de mi equipo de fútbol sala (¿quién dijo que el deporte está reñido con la cultura?) y recientemente uno nuevo sobre noticias (Plyngo and Me), donde comento algunas noticias muy de vez en cuando a través de las palabras de dos personajes ficticios: Plyngo, un dinosaurio de peluche rosa con muy mala uva y me (aún no tiene nombre, aunque creo que voy a bautizarle Jonás, por la paciencia), un hombre bastante inocente para ser humano. Ambos conviven en una cueva situada en la costa de una de las Islas Cook y discuten como lo harían dos buenos tertulianos televisivos o radiofónicos.
Bueno, lo dicho, demasiados proyectos, a los que tengo que sumar el escribir en La Almenara, un periódico comarcal (en la sección de deportes), y seguir en contacto con mis amigos de Lulú, así como estar al tanto de Moisés, sobre todo y para mi gusto, estar al tanto de Moisés (ése sí que es un gran proyecto, seguramente el mayor). ¿Alguien da más? Y luego extraña que no tenga tiempo de leer, ni siquiera a los amigos.

2 comentarios :

sr.stromboli dijo...

Seguramente?? Seguramente?? Moises no es un proyecto melón, xDDD. El es lo más importante jeje...

Ahora bien, no abandones tus proyectos. COn orden se pueden sacar todos adelante. yo estoy dispuesto a leerme 3 veces más en el PC a Sir Wilfredo si es necesario para corregirte la 2ª parte jajaja... También me puedo leer otras dos veces más cada libro de El Arbol de los Sueños, y hasta 5 a Hans y sus bicicletos!! Todo porque tus blogs sigan adelante, y tus cuentos, y tus libros, y tus nuevos amigos escritores de los que de momento tanto me has gustado sus libros y... de lo que se te venga en la cabeza!! (Lo de el periódico La Almenara no, que es mucha responsabilidad pa mi... ;-) ).

PD: Aquí tienes un cuarto de cabeza (que no me da pa más) para lo que necesites jejeje...

PDD: Ya pinché, 32 veces cre, me debes un dibujo xDDD

PDDD: Dios, todo está inventado Javier, menudo putadón!! No sé si parar el proyecto :-( o por lo menos cambiar el personaje, que tal el Sr. Stromboli y su fiel Escudero??
http://capitantomate.wordpress.com/ o http://www.capitantomate.com/ (Increíble pero cierto tío!!)

Silvia dijo...

Sr. Stromboli... no veas como te sobra el tiempo..jaja