#MalditaGuerra

Porque la Guerra es una mierda, se mire como se mire

"La gran aventura de Sir Wilfredo - El asedio de las sombras"

Una novela para disfrutar de las princesas y de los caballeros.

Microrrelatos en 3 Capítulos

Disfruta de más de cien historias cortas

La importancia de las librerías

Artículo publicado en Diábolo Magazine

26 de noviembre de 2007

Mi cuento favorito.

Había una vez un cuento que estaba escrito en mi libro de lengua... eso fue el siglo pasado, cuando iba a tercero o cuarto de EGB, cuando aún no existía la primaria. Recuerdo como si lo estuviera viendo ahora un dibujo de El Príncipe Feliz, llorando y pidiendo a una golondrina que le arrancara los ojos. El otro día, escondido en un libro de relatos de Óscar Wilde, editado por El País, encontré este cuento y lo volví a leer. Me gustó todavía más que entonces, porque ahora soy capaz de ver lo mordaz de la presunta inocencia de aquel cuento. Un bonito cuento, muy corto pero muy bello. Os recomiendo a todos la lectura de "El príncipe féliz", aunque dudo que haya alguien que no lo haya hecho ya.

23 de noviembre de 2007

El caso Guli


Cuando inicias la lectura de "El caso Guli", de Rodolfo Spillman, crees que te estás adentrando en la típica historia policiaca, pero a medida que te sumerges en la locura y desenfreno del asesino en el que crees estar metido al cabo de las páginas, ves que no es así. Apenas tienes aire para respirar y te encuentras acorralado, sin aliento, incapaz de detener la lectura aun cuando sabes que debes detenerte. Identificarse con un loco homicida (o no tan loco) es algo inusual, pero llega un punto en la novela en el que te alías con el psicópata para intentar escapar de la carcel del modo más sorprendente que recuerdo (otra cosa es si consigue escapar, eso lo dejo en el aire). Una locura a la que contribuye el aparente desorden estructural de la novela. Tengo un colega al que le gusta leer más que a mí y que suele ser el mayor crítico con todo lo que escribo. Para él , el primer comprador del libro en el Supermercado, eran necesarias una serie de separaciones entre algunos párrafos, separaciones que permitan al lector digerir lo que ha leído hasta ahora y ahondar más en la trama... para mí ese es el secreto de "El caso Guli", que nunca sabes dónde te encuentras, es un pozo sin fondo del que no ves las paredes hasta que te golpeas con ellas o cuando, sin previo aviso, acaba drásticamente, de golpe.

Una gran novela. Imprenscindible para los amantes de Lulú (que ya somos unos cuantos).


El caso Guli. Rodolfo Spillman.
En el margen izquierdo encontrarás el enlace al blog del autor.

22 de noviembre de 2007

El niño del pijama de rayas


Hoy he terminado de leer "El niño del pijama de rayas" y ya me ha dado igual que mis ojos estuviesen húmedos por el triste final -que ya me iba oliendo según se acercaba-. ¡Qué libro tan bueno y tan tremendo! Excelente y recomendable para regalar a cualquier niño en cualquier parte del mundo, aunque los adultos no deberían perdérselo. Sus páginas dicen más por lo que callan que por lo que cuentan. Nunca me había emocionado tanto una novela, he estado a punto de ponerme a llorar como un crío en varios momentos, pero es que... es la mejor novela de nazis que he leído. Natural y cotidiana. Un bombazo a la incomprensión.

20 de noviembre de 2007

Mi primer luluaño

Hoy, a 20 de noviembre de 2007 cumplo mi primer “luluaño”, sí, eso es, mi primer año con los amigos de lulu.com.
En este año me ha pasado de todo. He tenido un hijo, lo que ya de por sí es algo que ha cambiado mi vida para siempre. Pero es que, además, he hecho cosas que nunca había pensado que haría –o simplemente las había soñado-: he publicado gracias a Lulu seis libros y varios cuentos, que han sido leídos por mucha más gente de la que yo pensaba que lo harían; he hecho un montón de amigos nuevos, algunos de lugares tan lejanos como Israel o El Salvador; he hablado en público sobre mis libros, incluso en una presentación conjunta con otros escritores y escritoras; he comenzado un par de blogs, aunque yo prefiero hablar de bitácoras; me he apuntado a una asociación cultural, en ¡Villa del Prado! Llamada las Palabras Escondidas; he ganado un concurso de cuento en Navas del Rey; me han ofrecido escribir en un periódico... la lista es infinita y ¡sólo es un año!
La oportunidad que me ha dado lulu.com de ofrecer mis escritos a la gente es algo que nunca olvidaré. En uno de los post de un foro dije que aunque alguna editorial decidiera algún día publicar lo que escribo (algo difícil por mi escasa calidad), yo seguiría apostando por tener algo en su web. Y lo mantengo. Sé que para ellos es un negocio, un gran negocio por cierto, pero para los escritores noveles como yo es un trampolín para dar a conocer tu obra. En mi caso literaria, pero también gráfica o cualquier otro tipo de expresión artística.
Por eso quiero dar las gracias Lulu, a sus creadores y a su staff por darnos esta oportunidad. También gracias a Rodrigo y a Ignacio por estar siempre ahí cuando uno los necesita, sois unos monstruos.
La efemérides del día habla de la muerte de un dictador, lo que me hace pensar que es una fecha buena para hablar de escritura y libertad, cuántos escritores han muerto en el mundo por el simple hecho de intentar decir lo que pensaban. No es que yo sea muy dado a hablar u opinar de política, pero me alegro de que estemos en una democracia y no en una dictadura, sea del tinte político que sea, así por lo menos, aunque escriba mal, puedo decir lo que me plazca a quien me plazca, siempre y cuando respete al que se lo digo; puedo pensar en voz alta, reunirme con quien yo quiera y expresar todas y cada una de mis opiniones. Vale que vivimos en el consumismo y tal... seguro que un izquierdista acérrimo, de esos que son tan fachas como los ultraderechistas, me diría que la libertad no existe, que es un sentimiento que me hacen creer tener... tonterías. Tan pesados son los unos como los otros. Yo, al menos, aunque tenga que seguir unas leyes y de vez en cuando me enfade por el precio de las viviendas, el gasoil y los impuestos, estoy satisfecho con cómo se vive en mi país.
Si leo la efemérides también es el día en el que comenzó el proceso de Nuremberg y el día en el que más de 200.000 personas se manifestaron por la paz de Vietnam en Washintong, algo que también me llena de orgullo y me hace tener algo de fe en la humanidad, fe que se diluye si miras qué se juzgaba en aquel juicio y por qué es necesario manifestarse por la paz...
Lo que más me alegra de haber empezado un día como hoy con Lulú es que el 20 de noviembre es también el Día Mundial de la Infancia Hasta ahora el libro que he escrito que ha tenido más éxito, con más de 200 ejemplares vendidos es “Un ejército para Hans”, protagonizado y dedicado a los niños. ¿Podría haber elegido mejor día?
En fin, felicidades a mí mismo por este primer luluaño. ¡Y que cumpla muchos más!

13 de noviembre de 2007

Un juguete una ilusión


"Si no hubiese jugado no sería quien soy"


Desde el año 2000, Radio Nacional de España y la fundación Crecer Jugando promueven la campaña navideña "Un juguete una ilusión", con el objetivo de enviar juguetes a zonas desfavorecidas de Asia, África y América latina.

En estos siete años más de 1.500.00 de niños han recibido un juguete de la campaña, y de forma paralela se han dotado cerca de 1.200 ludotecas en colegios, hospitales y centros de atención infantil.


Gracias por colaborar.


Esto no lo he escrito yo pero me parece conveniente incluir en este blog una campaña tan meritoria y exitosa como ésta, sé que apenas es un granito en la arena que habría que mover para dar alguna solución a la pobreza y al hambre, pero, al menos, esos niños que reciben los regalos pueden "disfrutar" de un juguete. ¿No es algo maravilloso ver la cara de ilusión de un niño que recibe un juguete de nada? Sobre todo cuando aquí, en nuestra opulencia, apenas sonreímos al recibir nuestros regalos. Ojalá no tuviese que haber campañas como ésta, pero de momento son necesarias y yo me apunto a "Un juguete una ilusión", como llevo haciéndolo desde la primera vez, primero con las peonzas y ahora con los bolígrafos. ¿Has comprado ya el tuyo? ¿A qué esperas?

6 de noviembre de 2007

Dragonlance

Aún recuerdo el sabor de mi primer libro de la Dragonlance, "Los caballeros de Takhisis", perteneciente a "El Ocaso de los Dragones". Su impacto en mí fue tan grande que nunca he podido olvidar a los protagonistas de tamaña aventura. Palin Majere, Usha, Steel Brightblade... Tas, siempre el irreductible Tas, uno de mis personajes favoritos de la saga impulsada por dos de los mejores escritores (para mi gusto) de Fantasía de los últimos tiempos: Margaret Weis y Tracy Hickman, dos escritores capaces de hacerte vivir las más intensas aventuras sin abandonar el sillón de tu casa.
He atravesado Thorbardin en compañía de Flint Fireforge, he visto Palanthas con Tanis, he contemplado la inmensidad de las llanuras de Abasinia con Riverwind y Goldmoon, he rezado a Paladine de las manos con Elistan, he viajado al mismísimo Abismo en compañía de Crysania, he temido a los espectros de el bosque de Wayreth junto a Caramon o me he encarado a los mismísimos dioses a través de los ojos con forma de reloj de arena de Raistlin, he compartido unas patatas picantes en El Último Hogar con Tika y he sufrido un juicio injusto armado con la armadura solamnica de Sturm, he viajado a lomos de Sky, un dragón azul, sujeto a la cintura de Kitiara e incluso he derrotado a Caos con la pequeña daga Cazaconejos de Tassllehoff Burfoot.
Todo eso y mucho más es lo que ofrece la Dragonlance... ¿te lo vas a perder?
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Hay tres escritores especiales dentro de la Dragonlance que me conmueven especialmente. Los ya mencionados Margaret Weis y Tracy Hickman y Richard A. Knaak, el gran sabio sobre todo lo referente a los minotauros. Douglas Nyles tampoco es malo, lo que sucede es que las historias sobre enanos suelen ser tan oscuras y tristes que me cansan, me agobian tanto como si estuviese en el interior de una de sus galerías excavadas en la roca.

5 de noviembre de 2007

Un recuerdo más...

Esto lo escribí el 16 de abril de 2004, desde entonces han pasado muchas cosas pero creo que es un buen momento para incluirlo en el blog. Ahora que las radios, las televisiones, las noticias y los tertulianos han vuelto a revivir y hacernos volver a sentir el horror de los atentados del 11-M con la excusa de la sentencia del juicio, es un momento tan bueno como cualquier otro. Espero no resultar muy naif como dice mi colega Rafa Martín.

Un recuerdo más.

Se ha hecho, hablado, comentado y razonado todo lo posible sobre los criminales actos acaecidos el viejo ya, por desgastado, 11 de marzo de 2004.
Ha habido cientos de homenajes, públicos y privados; miles y miles de minutos de silencio, que, sumados, quizás equivalieran a los años robados a tanta juventud masacrada, a tanto talento por llegar, a dos niños que nunca verán la luz; se han derramado millones de lágrimas por más de la mitad de los millones de habitantes que pueblan nuestra casa: la Tierra; se han vertido cientos de litros de tinta oscura sobre periódicos, revistas y todo tipo de soporte empapelado. Millones de dedos temblorosos han escrito agonizantes mensajes de miedo y resquemor al prójimo en teclados imperturbables, que no permiten mostrar las manchas de lágrimas derramadas sobre una carta redactada entre sollozos.
Aplausos, conmemoraciones, recuerdos, monumentos, altares improvisados, un funeral de estado como jamás se ha visto en España por lo sentido de las emociones desatadas por toda la ciudadanía española, así como por nuestros vecinos y amigos recién llegados de fuera... árabes, judíos, cristianos, protestantes, ortodoxos, budistas... y todas las religiones del planeta unidas en una causa común por primera vez desde el terrible día vivido en otro fatídico 11, en Septiembre, en Nueva York. El día en el que todos nos sentimos morir un poco, estuviésemos donde estuviésemos desperdigados por el mundo.
Millones de homenajes dedicados a esas inocentes víctimas que, quizás, algún día hubieran otorgado al mundo el milagro de una existencia gloriosa. Estudiantes que podrían haber llegado a genios en el futuro; trabajadores que, poco a poco, con el sudor de su frente podrían haber conseguido la majestuosidad de una vida tranquila y apacible junto a sus familias; dos pequeños que podrían haber encontrado la cura a una enfermedad incurable, que podrían haber llegado a ser lo que fuera... sólo Dios, Alá, Buda, Geová... sólo Él, pues siempre es el mismo ser con distintos ropajes, podría conocer sus futuros arrancados de cuajo. Futuroa truncados por la inefable guadaña traída por la fuerza, arrebatada a la misma Muerte por unos asesinos desquiciados.
A pesar de las miles de cartas, de los mensajes en los móviles, de los escritos de recuerdo, de las noticias, de los llantos, los e-mails, los carteles, los dibujos de niños, redacciones, sentimientos, a pesar de los recuerdos y homenajes otorgados a aquellos casi dos centenares de víctimas y a los otros cientos que no los acompañaron en su viaje, pero que quedaron marcados para siempre por el atentado. A pesar de todo éso, yo también quiero ofrecerles esta dedicatoria, aunque se pierda en el océano de todo lo anterior.
Porque todos los homenajes son pocos para los caídos en causas que les son ajenas y si ya recibieron millones de dedicatorias antes de ésta, no fueron suficientes, como tampoco lo serán las recibidas después. Pues el único homenaje verdadero que pueden recibir es el final de la violencia en nuestro mundo y éso, desgraciadamente, es sólo una utopía, un sueño que los humanos jamás encontraremos.

Ahora, a 5 de noviembre de 2007, quiero también dedicar este escrito a todas las víctimas inocentes. También a las de Irak, Afganistán, Pakistán, Somalia, Chad, Etiopía...