#MalditaGuerra

Porque la Guerra es una mierda, se mire como se mire

"La gran aventura de Sir Wilfredo - El asedio de las sombras"

Una novela para disfrutar de las princesas y de los caballeros.

Microrrelatos en 3 Capítulos

Disfruta de más de cien historias cortas

La importancia de las librerías

Artículo publicado en Diábolo Magazine

26 de diciembre de 2008

Anda, reíros un rato



Lo del fútbol se me ha jodido por hoy y lo del poema... no me apetece buscar nada, así que os pongo este vídeo para que paséis un minuto agradable riéndoos de Jose y de mí. Sí, estamos quedaos del todo.

Más vago que la puñeta


Sé que corro el riesgo de aburriros con tanto decir lo vago que soy y el poco tiempo que tengo y todo eso que os digo siempre, casi por costumbre; pero como es totalmente cierto, os lo repetiré una y otra vez, hasta que alguien me diga que deje de decirlo (y como aquí casi no comenta nadie...).

El caso es que ayer decidí que voy a ponerme otra vez las pilas con eso de escribir, porque este año pasado me he liado con los blogs y he flojeado algo en cuanto a escritura se refiere. Así que mi propósito para año nuevo (ya empezamos) es escribir mucho más. No algo en concreto, sólo más y para mí, porque cuando escribo en un blog sé que alguien lo va a leer y suelo escribir para los demás (vaya lío me estoy haciendo yo solo).

Al caso, que ayer me leí la mitad de La tierra seca, que es un cuento largo para niños del que tengo escritas unas veinte páginas y al que aún le falta mucha tralla. El cuento en cuestión me encanta y sé todo (o casi) lo que va a pasar, así que no debería ser demasiado complicado de escribir en unos meses, aunque para eso me tengo que poner, ya lo sé.

Bueno, me voy, a ver si termino de montar otra cosa que tengo pendiente. Sólo quería saludaros. Por cierto, voy a buscaros un poema chulo para ponerlo aquí. Ahora vuelvo.

Vaya, pues no, que me voy a jugar al fútbol.

19 de diciembre de 2008

La que yo soñaba sin sentido...


No me suelo prodigar demasiado en eso de la Poesía, más que nada, porque sé que hay mucha gente que sufre con la Poesía, tiene muchísimo talento y se la toma muy, pero que muy en serio. Así que, yo que soy descreído por naturaleza, prefiero mantenerme al margen, aunque de vez en cuando me salga algún pinito como este de aquí abajo. Espero que os guste una poesía hecha por un escritor que nunca aspiró a ser poeta, pero que de vez en cuando intenta arrebatar algún leve susurro de las Musas a los poetas de verdad.

Una cosa más, también sé que la mayoría de los poetas se basan en sus propias experiencias o vidas para escribir... yo no. Bueno, a veces sí, pero en otras (como la que nos ocupa), sólo me pongo a imaginar, casi como lo haría ante un nuevo cuento. Así que, además de poesía, ahí tenéis una nueva historia, espero que os guste y no me recriminéis esta injusta incursión mía a territorio aliado sin consentimiento.

Otra cosa más, espero que el dueño de la excelente foto de la rosa que os coloco no se me enfade, es que me ha parecido una fotografía espectacular.


Mujer,
eres tú la que yo soñaba
y se tornaba dichosa en mis brazos,
aunque, pasado un tiempo,
aprendí
que no hay amor
sin llanto,
sin lamentos amargos.

Que no hay amor
sin sueño.

Mujer, yo soñaba
que eras
princesa de todos mis cuentos,
diosa de mis firmamentos,
reina en todos mis sueños.

Así eras Amor,
anhelo, locura y tormento.

Eras mujer infinita,
bellísima ensoñación
te colabas por mis venas
rasgándolas de pasión.

Matándome poco a poco
ahogándome con tu ardor.

Endiabladamente hermosa,
eras deseo y calor,
la luz hiriente de tus ojos
abrasaba mi corazón,
tiznando de hollín mi alma,
quemando cordura
y razón.

Mujer,
te pedí que fueras mía
y tú, sólo supiste reír,
mientras de desembarazadas de mí.

Dame un instante en tus besos,
dame un segundo en tu voz,
sosiega mi llanto naciente,
Ámame.

Eras anhelo en mis manos
locura en mi corazón,
eras tormento malsano
y muerte helada
y dolor...

Te pedí que fueras mía
y tú respondiste no.
Ahora que muerto me veo
Sé que tendrás por siempre
un hueco en mi corazón.

Y aunque tú no lo quieras,
Estará allí reservado.

Por siempre…


Escribir porque sí


Esto lo escribí ayer a eso de la una y pico de la mañana, así que me excuso de antemano por lo que haya podido escribir (que a esas horas no suelo coordinar demasiado bien). De todas formas, como tampoco me lo voy a leer otra vez para corregirlo... lo publico tal y como está, a ver qué os parece (espero no recibir demasiadas críticas).



Hace mucho tiempo que no me pongo a escribir así, porque sí, sin buscar una utilidad o un uso para lo que relato. Aunque según estoy escribiendo esto en mi ordenador, ya estoy pensando en subirlo mañana al blog, qué le vamos a hacer, la cabra suele tirar siempre al monte.

La verdad es que soy un tío de manías y caprichos más o menos pasajeros, cuando me da por algo quiero hacer lo más posible y no es hasta que encuentro algo que me resulta más interesante que empiezo a desencantarme ligeramente de mi anterior interés y comienzo a recorrer con fuerza casi imprevista mi nuevo cometido.

Lo último que me embaucó hasta límites indescifrables y ahora sólo está prendido en mí gracias a los rescoldos de un fuego muy bien encendido es el tema del fútbol. Fijaos, yo, que no había jugado al fútbol en serio en mi vida, fue ponerme a ello y querer llenar mi vida de un balón de reglamento. No sólo me dediqué a jugar, sino que me lie la manta a la cabeza y me hice mi propio equipo de fútbol sala: el AD Encinar del Alberche. Supongo que eso fue porque siempre había albergado la esperanza de poder jugar algún día una competición, algo que sólo había logrado muy levemente hasta entonces en primero de BUP, en un equipo que montamos de voleibol… el subconsciente de uno, que suele salir por sitios incomprensibles y raros.

El caso es que empecé a jugar en serio al fútbol sala a los veinte tacos, sin tener ni idea y sin haber pertenecido nunca por más de un mes o dos a un equipo de fútbol, al menos como jugador. He de reconocer que, aunque sigo siendo un paquete en esto del balompié, al principio era aún peor. A pesar de que he aprendido bastante en los diez años que llevo en esto más en serio.

Pero no me quedé en jugar, os he dicho que hice mi propio equipo, pues sí. Hice uno femenino, después añadí uno infantil… más tarde vinieron los cadetes y al final, los benjamines y pre benjamines. Las ligas de verano, los trofeos, los premios, las discusiones, los malos rollos, las cuotas, la lotería, el material, el pabellón, las pistas, las redes, los conos, los entrenamientos, los jugadores, los presidentes, los… todo, todo me lo eché yo en la espalda y hasta hoy, que empiezo a resentirme de dolores de espalda por tanta responsabilidad creada sin necesidad y tantas ostias que me he llevado por pensar en el disfrute de los demás. Pero bueno.

Ahora me ha dado por esto de los blogs (bueno, ya llevo un poco más de un año), empecé con uno sobre mí y mis cosas (este que leéis), pero al ver que era muy fácil y que me gustaba hacerlo, creé otro y después otro más… hasta que empecé a darle vueltas al tema de tener éxito con mi propio blog, para ver si me hacía rico, como esos de las noticias que uno ve por la tele. Sí, las de las ideas estúpidas que hacen millonario al que las tiene y las que, al verlas, uno se dice, “no me jodas, si eso lo haría yo mucho mejor”. Así nació cierto personaje rosa que habita en las Cook y al que tengo que robar un poco de protagonismo para que mi ego de escritor no se resienta lo más mínimo.

Sí, Plyngo empezó a convertirse en mi nuevo entretenimiento, aunque hoy día es como un trabajo mal pagado, pero del que uno se siente la mar de orgulloso. La verdad es que sigo creyendo, a pesar de todo, que la historia de Plyngo merece la pena.

Ahora, mi última preocupación creada por mí es la del programa de radio, Castillos en el Aire y ya me he percatado de que llevo unos días poniendo mucha atención en el mantenimiento de todo lo relacionado con el programa en detrimento de todo lo demás.

En medio tengo muchas cosas, y es que no paro… la verdad es que no sé cómo lo hago. Ya os contaré cómo salgo de todo esto, lo único malo es que todas esas ocupaciones no me permiten disponer de mucho tiempo libre para escribir sin más, sin un sentido concreto… aunque me miento diciéndome que todo esto sólo es un entrenamiento… sólo hacer muñeca para estar mejor preparado el día de mañana, cuando decida embarcarme una vez más y de lleno en la escritura de una nueva novela… yo sé que no es así, pero suena mejor decirlo.

17 de diciembre de 2008

Un paseito por Madrid antes de ir de presentación


El sábado pasado fui a la presentación de un libro… por cierto, ¿has hablado hoy de ese programa especial que preparaste? Porque deberías de haberlo grabado y emitido como reposición, a mí me pareció genial, lástima que el bueno de Leclesió al final te dio plantón, que si no te habría quedado bordado. Aunque a mí Rosalía me cae mejor que el francés ese del Nobel.

Antes de pasarme por el lugar de la presentación, me di una vuelta por Madrid. En realidad me pasé por una librería en especial que quería visitar, un sitio genial para pasar un rato agradable, El Dragón Lector, que está en la Calle Españoleto 4. Una tienda mágica, con una dueña un tanto especial, fíjate que se ha propuesto que los niños aprendan a disfrutar de la lectura. Pocas veces hablamos de lo importante que es para la lectura y para los libros que los niños disfruten leyendo. Porque si disfrutas de pequeño es seguro que de mayor seguirás haciéndolo y profundizarás en esas lecturas tuyas, o al menos hasta donde alcances.

Pues bien, en esa librería, uno puede toquetear los libros cuanto quiera, hacen cuenta cuentos una vez a la semana… e incluso algunos viernes realizan cuenta cuentos para adultos, ¿no te parece un agujero genial para que los más peques aprendan a querer leer todo el tiempo? Y de la mano de todo un dragón. Sí, el dragón en cuestión es Leo, un dragón azul al que le encantan los libros, y no para comer, sino para viajar, aprender, correr aventuras, ver sitios desconocidos, conocer a gente de todo el mundo, soñar… y lo más importante, disfrutar.

Además, Pilar, la dueña de la librería El Dragón Lector, tuvo la genial idea de crear un cuento con Leo como protagonista, un cuento que yo tengo en mi casa y recomiendo para todos los niños a partir de los tres o cuatro años. Esa es mi primera recomendación de hoy: Leo, el dragón lector.

La verdad es que tuve la desgracia de encontrarme la librería cerrada, porque cierran los sábados por la tarde y bueno, tuve que ir a otro sitio. En la puerta del Sol me topé con una librería muy estrecha, con un escaparate lleno de novedades y no me pude resistir, me fui para adentro, a ver qué me encontraba. Me topé con las novedades de Planeta, con el último libro de Saramago, con un anuncio de El fuego, la segunda parte de El Ocho, el best seller de Katerine Neville, con El Juego del Ángel, de Zafón… vamos, las últimas novedades. La verdad es que soy muy mirón en esto de la literatura y los libros, me encanta mirar libros, títulos, portadas… yo creo que con eso, sólo con eso, también se aprende mucho, que es lo que a mí me gusta, aprender de los demás, para luego intentar no sólo emular a los mejores sino, quién sabe, igualarlos algún día… o intentar al menos acercarme.

Pero sigamos, que me embrollo con mis propias cosas y esas de momento no interesan demasiado a tus oyentes.

Como tenía bastante tiempo libre (ya sabes que no suelo librar los sábados por la tarde y eso), bueno, pues me fui a dar una vuelta por la FNAC, por lo de mirar, ya sabes. No me compro muchos libros ni en librerías, ni en hipermercados, ni en tiendas. Es que eso es otra cosa que tus oyentes no saben, yo también vendo libros y claro, no se los voy a comprar a los demás. Por cierto, si alguno de los escritores que te escuchan, o editores, que sé que los hay, quieren un punto de venta más a añadir a sus lugares más habituales, ya saben, que te pidan mi número, que yo los vendo encantado, incluso los de escritores totalmente desconocidos. Son muchos ya los amigos escritores que me han enviado sus libros para que se los venda.

Hoy me ha dado por hablar de mí, vamos a lo que vamos.

En la FNAC, mirando alucinado las estanterías repletas de títulos, títulos y más títulos, aprendí algo nuevo. No tengo ni idea de toda la fantasía que se edita en el mundo. Sí, conozco algunos de los títulos, incluso algunos que la mayoría desconoce, he leído cientos de libros fantásticos, reconozco a muchos autores… pero si vieras la cantidad de títulos desconocidos para mí que había allí… fue impresionante. Totalmente impresionante. Acercarse por allí es una cura de humildad de lo más eficaz y descorazonadora, palabra.

Pero bueno, si algo bueno tuvo el ir por allí, fue que apunté varios títulos y autores de los que iré hablando por aquí poco a poco. Como Javier Negrete, el ganador de 2006 del Premio Minotauro de literatura fantástica, del que apunté un par de títulos a leer, como La Espada de Fuego.

También vi que la lista de novedades sobrepasa todas mis expectativas de lectura, así que empiezo a comprender, por qué siempre hay libros que se quedan en el tintero en programas o secciones como esta, porque son demasiados como para hablar de todos ellos.

El otro día recomendé a todos los oyentes que regalen libros esta Navidad y me reafirmo en mis palabras. Los libros son una opción genial pero, el otro día me di cuenta de una cosa gracias a un consejo que le di a mi amigo Jose en la misma FNAC, cuando él pensaba qué regalar a un primo suyo ¿nunca te ha pasado eso de decir algo y luego ver que es una buenísima idea? A mí me pasó el sábado.

El primo de Jose es un chaval al que la vídeo consola le tiene ocupado muchas horas de su tiempo libre, y claro, no creo que estuviera dispuesto a pasarse muchas de esas horas leyendo un libro tan gordo como Eragon. Os hablo de éste en particular porque Jose pensaba regalarle la trilogía de Christopher Pasolini completa, Eragon, Eldest y Brissingr, mil y muchas páginas para alguien que apenas lee algo más que los libros de texto o la lecturas obligadas del colegio. Esos tres libros tenían un destino fijado, acabar sus días en una estantería, repletos de polvo y sin una de sus palabras leídas. Por eso le recomendé que lo mejor que podía hacer era regalarle un par o tres de buenos tebeos, porque los tebeos son una puerta abierta a la lectura. Ya sabéis todos lo que yo opino sobre los tebeos.

Si tenéis que hacer que un niño o adolescente que no lee nada se ponga a ello, regaladle tebeos, ya veréis como al final pican y si pican y disfrutan… pues eso, que el siguiente paso estará algo más cerca. Además, la lectura de tebeos es cada vez más completa.

Y mi recomendación para hoy es que leáis cuentos infantiles, todos. Yo ya tengo algunos apuntados para este año y os recomiendo que lo hagáis todos, porque los cuentos infantiles son de las lecturas que siempre perduran en nuestra mente ¿no me creéis? A ver cuántos personajes de cuento recordáis… ¿verdad que son legión?

12 de diciembre de 2008

Regala Fantasía esta Navidad


Hoy vamos a cambiar el guión ligeramente, en vez de hablar sobre un libro fantástico en particular, vamos mejor a hablar directamente de libros y de literatura fantástica, porque es un género que ha crecido y sigue creciendo gracias a éxitos comerciales, sí, comerciales. Aunque hoy en día estoy seguro de que pocos pensarán ya que lo comercial tiene que estar reñido siempre con la calidad literaria, aunque a veces… bueno, cada uno tendrá su visión personal, imagino.
Particularmente pienso que, en literatura fantástica, lo principal no es la calidad, sino ofrecer narraciones vertiginosas y sencillas que introduzcan al lector en el mundo que el escritor ha creado para el uso y disfrute de aquél que quiera visitarlo, disfrutarlo o sufrirlo.

Y no seré yo el que opine o difunda que la literatura fantástica no es buena literatura. Nadie mejor que yo… excepto los expertos en la materia, para comprender que los lectores del género piden un estilo más directo e inmediato que otro tipo de lectores. La verdad es que en los tiempos que corren, de libros que se escriben, venden o leen como churros, la narrativa veloz, sin subterfugios ni sutilezas, suele ser la que más triunfa a día de hoy. Además, aunque hay muchos adultos, cada vez más, que leen literatura fantástica, los habituales de Fantasía suelen ser jóvenes lectores que se acercan por primera vez a un libro gordo, impelidos por la lectura continuada de tebeos, que siempre suelen ser un excelente antecedente de lecturas más profundas o por el éxito de una buena película, que invita a saber más sobre una historia o un personaje. Siempre se dice eso de “pues el libro está mejor”. Y siempre hay unos pocos locos que deciden averiguar si eso es cierto.

Claro que, hay libros de literatura fantástica excelentes y con una narración tan profunda o tan genial como cualquier buen clásico. Ya hablé en una o varias de mis intervenciones aquí de libros fantásticos tan conocidos y reconocidos con Drácula, el Doctor Jeckyll y Mister Hide, por poner un buen par de ejemplos. Pero si alguien lee, no sé, El señor de los anillos, para mí “el Don Quijote de la Mancha” de la Fantasía, verá que se trata de una novela buenísima en su texto, con una prosa excelentemente elaborada y una escritura digna de libros muy premiados o estudiados. Hay otros muchos libros fantásticos muy bien escritos, pero dejaré que tus oyentes los vayan descubriendo poco a poco. Además, seguro que cada uno tendrá un favorito, todos los que leemos habitualmente, tenemos un libro fantástico en la memoria.

Para estas Navidades de crisis y apuros económicos casi universales, voy a dar un consejo a los oyentes, regalad libros. Suelen ser más baratos que muchos otros regalos y sirven para vivir cientos de experiencias distintas en cada párrafo. Leer es poder y si no me creéis, ¿por qué en el mundo en el que me acabo de asomar la lectura está prohibida?

Sí, acabo de terminar de leer un libro fantástico de un autor español. Me estoy habituando peligrosamente a leer escritores desconocidos para casi todo el mundo. El libro en cuestión se titula El laberinto de Cristal, está editado por Timun mas y su autor es Andreu Llamas. La semana que viene… o la otra, os hablaré más en profundidad de esta novela, pero de momento bastará con decir que allí los que gobiernan tienen prohibido al resto que lean, los libros están prohibidos… no debería añadir nada más para que todos los que nos escuchan comprendieran que lo que temen es el poder que encierra cada palabra escrita.

El otro día celebramos los treinta años de la Constitución, unos derechos que tenemos recogidos en un libro. Los libros y la lectura son vida y poder, cultura y divertimento, ¿no crees que son un regalo excelente? Y no sólo como perfectos adornos de cualquier mueble de salón o estantería… que también.

Pero vamos a lo que nos ocupa, la literatura fantástica, que me lío, me lío y no paro.
La Fantasía está de moda, como lo demuestran las últimas adaptaciones cinematográficas de libros fantásticos o de tebeos. Eragon, El señor de los Anillos, Harry Potter, Las Crónicas de Narnia, La brújula dorada… y muchas más que me dejo.

Eso ha conseguido que mucha gente lea y que los títulos que se editan en España, un país que no tenía mucha tradición de edición fantástica, crezcan día tras día; o que empiecen a aparecer más y más escritores españoles que se dedican a estos mundos.

No puedo dejar de nombrar a nuestra escritora de más éxito internacional en este tipo de literatura, Laura Gallego, de la que pronto volveremos a hablar por aquí, porque creo que merece un programa entero para ella…

Que esto está de moda se ve en la cantidad de títulos editados y en el éxito de crítica y ventas que atesoran. Harry Potter fue un boom literario espectacular, yo creo que sin precedentes. Ahora su autora, la célebre JK Rowling ha publicado un libro de cuentos fantásticos y el éxito en todo el mundo ha sido arrollador, Los cuentos de Beedle el Bardo son ya un fenómeno literario en sólo unos días. Pero también se acaba de estrenar en cine Crepúsculo, una película sobre vampiros modernos sacada de otro éxito internacional de una saga literaria fantástica… la lista se extiende hasta límites increíbles, que voy a enumerar al completo.

Tenemos reciente también el éxito de Cornelia Funke con Mundo de Tinta, que tengo en mi casa a punto de leer. O el de Cristopher Paolini con Eragon, de la que hace poco más de quince días se público la tercera novela Brissinger… yo creo que esto no para de crecer y eso es muy bueno, porque los lectores fantásticos suelen ser gente valiente, adictiva y sí, por qué no decirlo, un poco friki, que se dice, lo que consigue que mucha gente muy joven se convierta en lectores habituales y, en muchos casos, en escritores ocasionales.

La Fantasía sirve para mucho más que para disfrutarla, sirve para abrirnos puertas que nunca antes pensaríamos haber abierto. Tendríamos que dar la enhorabuena en todos los que se dediquen a leer, aunque sea unos minutos.

Ah! Y hoy mi recomendación no puede ser otra que la de que la gente me haga caso y regale libros esta Navidad. Mañana todos seremos un poco más ricos y felices gracias a la lectura de uno de los regalos más personales que pueden hacerse.



9 de diciembre de 2008

¿Tu me habrías disparado?


Os dejo aquí este vídeo para ver si alguien quiere leerse ¿Tú me habrías disparado? Que fue el relato con el que gané el premio de la Mancomunidad los Pinares del año 2007, espero que os guste el vídeo (aunque le falta un pasodoble que tendría que ir al principio...) y decidáis leerlo.

Por cierto, si alguien me envía el pasodoble España Cañí en MP3, podré retocar el vídeo para que quede tal y como lo planeé. Muchas gracias de antemano.





¿Tú me habrías disparado?

Descargar: 1 documentos, 1482 KB

Impreso: 24 páginas, encuadernado 15.24 cm x 22.86 cm, encuadernado engrapado, papel interior blanco (peso 80#), tinta interior todo color, papel exterior blanco (peso 100#), tinta exterior todo color

Descripción:

Ahora que en España estamos discutiendo sobre la Memoria Histórica y esas cosas he creído conveniente meterme un poquito con la Guerra, esa puta sin mesura que no para de trabajar nunca. No creo que haya sido ni la mitad de duro con ella de lo que se merece.


Editor: Ediciones JF2005
Copyright: © 2008 Ediciones JF2005 Standard Copyright License
Idioma: Spanish
País: Spain
Edición: Primera edición
Versión: 1

El elfo oscuro


Imagina que vas a la firma de libros de uno de tus escritores favoritos y tienes la desgracia de que el escritor en cuestión se va sin haberte firmado el tuyo. ¿Qué sentirías?

Pues a Robert Anthony Salvatore, uno de los creadores de la saga de libros fantásticos de los Reinos Olvidados le pasó eso en una firma de sus dos escritores favoritos, dos de los que ya hemos hablado por aquí, Margaret Weis y Tracy Hickman. ¿Y qué hizo? Se prometió que escribiría una saga de libros tan buenos o mejores que los de la Dragonlance y aquí comenzó la historia literaria de uno de los escritores de sagas fantásticas más importantes a nivel mundial. Gracias a un escenario de un juego de rol que usaban unos amigos para jugar sus partidas, a una firma frustrada y a un apasionado de la fantasía, a la que llegó fascinado tras leer El Señor de los Anillos… por cierto, habría que hacer una mención especial a este libro de Tolkien, ¿cuántos escritores de fantasía no habrán decidido escribir algo fantástico gracias a la Tierra Media?... esa puede ser una buena historia que será contada en otra ocasión…

Sigamos con Salvatore, esa anécdota de la firma la leí por ahí en una ocasión, pero por más que la he buscado no he logrado dar con ella para confirmarla, así que si alguno de tus oyentes refuta mis palabras o dice que me he confundido, puede que tenga razón.

La magia de estos libros fantásticos es que puedes, una vez que has logrado que tu serie tenga el éxito necesario, explotar a tus personajes, convertirles en historia en sí mismos, contar su infancia o aventuras anteriores. Sobre todo cuando el personaje en cuestión destaca por encima del resto. El libro del que vamos a hablar hoy está escrito en tres partes, así que ya tenemos una nueva trilogía fantástica, la trilogía en cuestión se titula El elfo oscuro y trata sobre la infancia, adolescencia y juventud de uno de los personajes secundarios más importantes de la fantasía actual, tanto que dejó una impronta tan acuciante que su autor, fue instado y casi obligado a escribir esta biografía novelada.

Y tengo que decir que incluso a mí, acostumbrado a leer fantasía de toda clase y condición, me sorprendió muy gratamente esta biografía de aquel antiguo personaje secundario, hoy convertido en uno de los héroes fantásticos más populares, Drizzt Do´urden, el elfo oscuro.

Me sorprendió el oscuro mundo subterráneo en el que nace Drizzt, la tétrica ciudad de Menzoberranzan, donde moran los crueles elfos oscuros o drows y su terrible matriarca, la Reina Araña. También el inusual gobierno de las mujeres de cada familia, más fuertes y poderosas que cualquiera de sus hombres, una estructurada estirpe seleccionada por castas, el poder de los clanes familiares y una ferocidad sin límites. La sociedad que habita en la Antípoda Oscura está regida por una religión poderosa, encabezada por la Reina Araña y sus sacerdotisas, seguidoras de la sangrienta diosa Lloth.

Sobre todo el primero de los tres libros de la trilogía, nos muestra un mundo muy agresivo, en el que sólo los más fuertes y capacitados logran salir adelante, un mundo subterráneo en el que prima la violencia y se premia el comportamiento bélico y marcial por encima de cualquier otro. Así se forjan los elfos oscuros de los Reinos Olvidados, una de las razas más aguerridas de todos los universos fantásticos en los que me he asomado.

El personaje que nos ocupa, Drizzt, nace como el tercer hijo varón de la familia Do Urden, lo que le convierte en candidato único para el sacrificio a la diosa que todas las familias de Mezoberranzán están obligadas a hacer para no caer en desgracia ante ella. Pero ese mismo día es el elegido por la madre de nuestro protagonista para atacar una casa enemiga y ocupar su puesto privilegiado de poder. El golpe falla y uno de los hermanos del recién nacido aprovecha la confusión en la huida para matar a su hermano mayor y convertirse así en el primogénito… eso para que os hagáis una idea de cómo es la sociedad drow.

Gracias a ello Drizzt se libra de la muerte y se convierte en el hijo segundo, destinado a ser educado como mago, aunque su padre, el maestro de armas de su casa logra convencer a la matriarca de que es mejor entrenarlo como guerrero. Ni que decir tiene que nuestro héroe se convierte en uno de los mejores luchadores de todo su reino, incluso es trasladado a la escuela de guerreros de Menzoberranzan, dónde, a pesar de los intentos de todos sus maestros, que incluso le hacen enfrentarse con alumnos mayores que él y pasar las peores pruebas, logra “matricularse” como guerrero en la academia drow de Melee-Magthere.

Una vez superado el entrenamiento, Drizzt sólo tiene que jurar fidelidad a la diosa Lloth y participar en una ceremonia orgía de graduación para ser considerado un drow en toda regla, pero rechaza participar e incluso maldice a la diosa.

Pero es que Drizzt no es un elfo oscuro al uso, su descripción coincide en pleno. Piel oscura, lacio pelo blanco, ojos rojos o violáceos… pero en su interior guarda un sentimiento poco dado en su raza, el honor. Para que os hagáis una idea, en una incursión a la superficie (los drows viven en cuevas oscuras), salva a una niña elfa en un mundo en el que los elfos son los enemigos acérrimos de los elfos oscuros. Logrando que su familia en pleno caiga en desgracia ante la Reina Araña.

Drizzt debe por tanto, incluso escapar de su propia familia, momento en el que su padre, inculcador de los valores morales que imperan en él, muere para permitir su huida. Desde entonces Drizzt se convierte en una criatura oscura más de los reinos de las cavernas, El Cazador. Durante años, el elfo oscuro vive como un ser oscuro en la Antípoda Oscura, acompañado sólo por Guenhwyvare, una pantera, un ser del plano astral ligado a una estatuilla de ónice que se convierte es su compañera habitual. Hasta que alguien vuelve a verlo y decide acabar con él de una vez. ¿Se salvará?

Os recomiendo el Elfo Oscuro, de RA Salvatore, porque vais a descubrir un mundo totalmente nuevo, sobre todo en sus dos primeras partes. La sociedad drow es algo novedoso, ¿qué otra raza es gobernada por las mujeres?

Y una recomendación, si por cualquier causa debéis enfrentaros con un elfo oscuro, procurad hacerlo a la luz del día… os puede venir muy bien esa diminuta ventaja.



¿Quieres escucharlo? Pincha aquí

1 de diciembre de 2008

Carta de despedida a George W. Bush


Ya os dije el otro día que había ganado el concurso de carta, pero hoy voy a hacer algo mucho mejor, os pongo la carta para que la leáis y opinéis por vosotros mismos, espero que os guste y que me digáis vuestras opiniones (ya pondré también la poesía y el cuento).



Estimado Señor Bush:

Le escribo esta carta para preguntarle si usted duerme bien por las noches, porque yo ya hace mucho tiempo que no lo hago. O si ha conseguido algo de lo que buscaba cuando decidió invadirnos. Al principio de la llegada de los soldados que usted envió a mi país mi papá me decía que venían a ayudarnos y que era por nuestro bien, que teníamos un presidente muy malo que no quería dejar de mandarnos y tenía armas muy peligrosas que podían matar a mucha gente, aunque ahora que lo pienso, usted también tiene armas de esas que matan a mucha gente ¿verdad? ¿Es usted también malo por eso?.

Un poco más tarde, cuando comenzaron a haber bombardeos todos los días y tuvimos que dejar nuestra casa durante la noche... durante muchas noches, bueno, entonces mi papá nos decía a Násher y a mí que las bombas no iban destinadas a asustarnos a nosotros o a destruir nuestras casas, que eran para luchar contra los malos y contra el presidente que tenía las armas que podían matar a mucha gente. Yo empezaba a no creerle, porque en nuestro barrio no había gente mala... y tampoco había armas. Bueno, a lo mejor yo era un poco travieso, mi Papá siempre me lo decía, pero yo pensaba que no era tan malo y que no hacía demasiadas trastadas como para enfadarle a usted, además, yo tampoco tenía armas de esas que podían matar a mucha gente, ni tan siquiera una chiquitita y de juguete. En mi casa tampoco había personas malas, porque mis papás eran muy buenos, y fue una de las primeras que dejó de ser casa y se convirtió en un montón de piedras negras y apiñadas.

Después de abandonar nuestra casa nos tuvimos que cambiar de barrio, porque el nuestro fue destrozado por las bombas de los aviones enviados por usted y muchos de nuestros vecinos se quedaron para siempre a vivir entre las rocas sucias, negras y apiñadas. Papá decía que no los veríamos más por ninguna parte porque habían preferido estar en su barrio de toda la vida para siempre, aunque yo no entendía que alguien quisiera vivir para siempre entre escombros y desperdicios.

Cada vez había más soldados por la calle y yo no entendía que muchos niños se quedaran tumbados y quietos cuando los soldados pasaban o cuando caían las bombas, yo no podría estar tan quieto como ellos, porque las bombas me daban muchísimo miedo. Incluso un día vi cómo un niño pequeño corría lo más rápido que podía entre las explosiones y de pronto, cuando estaba muy cerca de una casa decidió quedarse parado en el suelo, sin moverse, algo que quise preguntar a Papá, pero que se me olvidó.

Un día, de buenas a primeras, Mamá y Násher dejaron de vivir con Papá y conmigo, yo creo que se fueron a vivir con nuestros vecinos a nuestro antiguo barrio, entre los escombros, la basura y las piedras negras, porque Mamá y Násher echaban de menos a sus amigos. Así que Papá y yo nos quedamos solos y nos fuimos cerca de donde estaban los soldados para estar muy atentos a todo lo que pasaba y fue así como nos enteramos de que el museo arqueológico estaba siendo saquedado y Papá se puso muy triste y yo le prometí que me iba a portar muy bien para que usted lo supiera y dejara de bombardear. Papá sonrió y me dijo que, de ser así, seguro que usted dejaba pronto de enviar a sus aviones y sus bombas, pero, aunque fui muy bueno muy bueno, las bombas no dejaron de caer.

Papá siempre encontraba algo rico que comer y yo no entendía que hubiera niños y niñas que no comieran nada en días, eso era porque no tenían un papá tan bueno y valiente como el mío, de todas maneras le di dos galletas a mi amiga Yaiza cuando nos juntamos en un refugio una tarde y ella me dio un beso en la mejilla, se lo cuento a usted para que vea lo bueno que soy y deje de enviar bombas y soldados.

Mi papá salió a por comida para mí, él casi no comía y cada vez estaba más delgado y débil, como si la guerra estuviese acabando con sus fuerzas. La guerra no es una cosa muy buena señor Bush, no sé si usted ha estado alguna vez en una, pero le aseguro que no es nada agradable. El caso es que mi papá me dio un beso y me dijo que le esperara bien escondido. A lo mejor me escondí demasiado bien, porque mi papá no volvió nunca a buscarme. Estuve dos días en mi escondite y sólo salí de allí porque cayó una bomba muy cerca y no supe estarme tan quieto como los niños del otro barrio, ya le dije antes que yo no tenía el valor para hacer eso.

Ahora me tengo que buscar yo sólo la comida y la cama, procuro estar lo más lejos que puedo de los soldados y rezo para que Mamá y Násher se olviden de todo lo que quieren a sus amigos y vuelvan y mi Papá pueda por fin encontrarme. Mientras hago todo eso le he escrito esta carta. Mañana se la daré a un simpático soldado que me da una chocolatina si le limpio las botas. Para que se la dé a usted, espero que la lea y decida contestarme.

Como usted es mucho más listo que yo, le haré una pregunta para la que no tengo respuesta, ¿encontró usted lo que buscaba en mi país? ¿Su mundo es ahora mejor y más seguro? Porque el mío está peor que antes.


Sinceramente.









29 de noviembre de 2008

Joooder.


Poco más se puede decir después de lo que me pasó ayer en la entrega de premios del concurso literario de la Mancomunidad los Pinares. Ya escribiré en más profundidad, pero de momento me conformaré con deciros unos apuntes. Como es el último año en el que podía participar (porque sólo es hasta 30 tacos y ya me he pasado), me puse a ello y me apunté a las tres categorías (carta, cuento y poesía). Pues bien, para que lo sepáis (es que, desgraciadamente, ya no tengo abuela y como nadie lo va a decir por mí... pues eso): ayer se entregaron los premios y el gran triunfador de la noche fue ¡Javier Fernández! JAJAJAJAJA...

No, en serio. Ayer me quedé alucinado, porque gané el primer premio de poesía, el primero de carta y el segundo (en el único que tenía verdaderas esperanzas de ganar) de cuento. ¿Qué os parece? Porque a mí me parece genial y -no es porque yo lo diga- espectacular (sé que queda mal decir esto, pero si lo hubiese logrado otra persona lo diría igual y lo tendría que escribir en el periódico... así que, ¿por qué no decirlo también de mí?).

Pues eso, amigos y amigas, una despedida a lo grande para el más grande de los concursos literarios de la Sierra Oeste (aunque cuidado, Cuentos para leer debajo de una encina, va camino de cogerles).

Un saludo a todos y espero que esto no haya sonado a más autobombo de lo que es en realidad. Como os digo, ya os contaré más y publicaré por aquí la poesía, la carta y el cuento.

27 de noviembre de 2008

Astralis


Creo que El Bosque de las Palabras puede servir de trampolín a muchas obras ocultas. Por eso…

Hoy, voy a colar otra vez a un autor español, y esta vez, además, a un autor novel. Tú mismo, Francisco y los oyentes de El bosque de las palabras, ya sabéis que yo me auto publico a través de internet, una manera de publicación que ya utilizan miles de personas en todo el mundo y que dicen las malas lenguas, puede ser la edición del futuro más cercano. Desde que empecé esta aventura de publicar mis propias obras no sólo conseguí convencerme a mí mismo de que soy escritor (o quiero serlo), sino que además logré entrar en una red creadora de personas con mis mismas inquietudes, que tenían mis mismos problemas y los solucionaban de mil y una maneras diferentes, cada uno a base de imaginación e iniciativa.

Como comprenderás, todas estas personas carecen de un apoyo publicitario o promocional base, algunos tienen la suerte de tener de su lado a sus ayuntamientos o los colegios de su pueblo, bibliotecas... lugares en los que dar a conocer su obra de una manera amplia. Pero la mayoría no cuenta con estos apoyos. Eso agudiza el ingenio, y de qué forma, y todos, absolutamente todos, encontramos el modo de darnos a conocer.

Al toparme con gente como yo, desde hace dos años empecé a hacer algo de lo más coherente, además de vender mis libros a través de internet, también se los compro a otros autores que publican como yo, libros que no sirven para decorar mis estanterías, sino que me leo con cariño y pasión, porque son de personas en las que me veo reflejado yo mismo. La verdad es que, siendo sincero, me he topado con algún que otro rollete, pero la mayoría me han sorprendido por su originalidad y calidad, hasta el punto de preguntarme en ocasiones los varemos que usan a veces las editoriales para publicar según qué cosas y rechazar otras.

Me he topado con libros que se merecen estar publicados mucho más que novelas muy famosas y vendidas.

El otro día, sin ir más lejos, empecé a leer una novela fantástica que ha logrado mantenerme en tensión con su historia durante todo este fin de semana, hasta el punto de haberla traído aquí, obligado por su apasionante lectura, para recomendársela a todos tus oyentes, su autor es un joven malagueño afincado en Barcelona que lleva varios meses intentando “colocar” su libro en alguna editorial, sin éxito, por supuesto. Ni que decir tiene, que no conozco al escritor más que algunos breves comentarios entrelazados entre su web y mis blogs, nada sospechoso, espero. El libro me ha entusiasmado, a pesar de una ligera reticencia inicial, y por eso he creído conveniente recomendarlo aquí, en mi sección.

El libro en cuestión se titula ASTRALIS y su autor es Antonio J. Bazalo, que recomienda el libro para un público juvenil... aunque yo lo recomiendo para todo tipo de lectores, pues tiene una trama que hace que olvides que se trata de una novela fantástica en muchas ocasiones y te hace preguntarte qué le falta a este chico para que alguien quiera publicar su novela, supongo que será algún tipo de padrino (veasé concurso literario, suerte, un primo... no sé, lo que sea.). Porque su estilo y su prosa son casi impecables, he leído muchos libros juveniles o fantásticos, publicados por grandes editoriales, escritos bastante peor que ASTRALIS.

La ficción que nos narra Antonio es muy novedosa, de hecho, aún no he conseguido catalogarla como fantasía épica o ciencia ficción, aunque supongo que lo mejor es dejarla justo en medio. Usando mucha religión, sabiduría y mitología hindú, y tomando partes de la historia mundial Antonio recrea el universo de Astralis. Un lugar gobernado por la sociedad secreta de los Astrales, unos seres ancestrales e inmortales que llevan milenios custodiando el mundo sin que los humanos se hayan percatado de ello ni de su existencia. Los astrales guardan con celo el secreto que les llevó a convertirse en lo que son, un secreto que podría sanar el mundo y todas las injusticias que lo pueblan y ensucian día tras día, pero que prefieren mantener oculto por temor a perder su puesto privilegiado en el universo.

Pero una niña con los mismos poderes y enseñanzas que ellos, está a punto de desbaratar el orden establecido, Alicia fue adoptada por uno de los astrales cuando sólo era una niña de seis años, su padrastro y maestro la entrenó, contrariando las leyes de su raza, desafiando al resto de miembros de esa élite inmortal. Alicia es adiestrada, hasta llegar al punto en el que sólo le falta conocer ese secreto oculto, algo que su maestro se niega a enseñarla por todos los medios a su alcance.

Claro que, como buen libro de fantasía, no hay un héroe o aventura que no surja tras una insurrección o una injusticia. Aquí todo comienza con la desaparición de uno de los mil astrales que existen en el universo, desaparición de la que será culpado Albilus, el maestro de Alicia. Hecho que comenzará a desentrañar todo el argumento.

El libro está salpicado con unas excelentes narraciones de las habilidades fantásticas de los astrales y con una narrativa con estilo de guión de cine que te envuelve y te inserta en un universo muy extraño con cartas de tarot, libros de astrología, referencias zodiacales, chacras, armaduras, espadas y viajes astrales muy peligrosos, pero que el autor logra convertir en sencillo y funcional en una historia que no decae en ningún momento y que te invita a continuar leyendo una página más, una página más, una página más.... hasta que el cansancio o los párpados te obligan a cejar en el empeño de continuar leyendo.

De la mano de Alicia, lo lectores conocerán el hogar de los ASTRALES, desde cuándo llevan en este mundo y al final, quizás, cuál es ese secreto tan celosamente guardado. Pero es un viaje peligroso, que llevará a la niña a buscar sus propios orígenes, a desafiar a su maestro y a contrariar todas sus enseñanzas.

El mundo de ASTRALIS y el orden establecido están peligro, pero en ocasiones deberíamos de poder elegir nuestro propio orden en vez de seguir aquello que nos viene impuesto por la voluntad de otros. Os recomiendo la lectura de Astralis a todos los que os guste la fantasía.

Además, la historia de Astralis está aderezada con la promoción por parte de su propio autor en una excelente página web en la que cualquier lector puede conversar directamente con él, compartir impresiones o realizar cualquier tipo de crítica o comentario. Aunque también puedes seguir on line y gratuitamente las aventuras de algunos de los personajes más atractivos de la novela.

Y es que el mundo de ASTRALIS acaba de nacer y dispone de todo un nuevo universo dispuesto a ser explorado por aquél que quiera ver las estrellas.

24 de noviembre de 2008

La cita semanal con la radio


La semana pasada no hubo emisión de El Bosque de las Palabras, con lo que he tenido una semana más para preparar mi intervención de mañana. La verdad es que es un lujo el tener la "obligación" de preparar el comentario de un libro semanalmente. Porque te insta a no cejar en el empeño de escribir, algo que me viene muy bien para no dejar de hacerlo (por pura vagancia). Pues eso, que como el protagonista de El gusano del mezcal, me tengo que preparar una historia todas las semanas (el protagonista del libro lo tiene peor, porque es diaria y es una historia inventada...).

Mañana comentaré Astralis, de Antonio J. Bazalo, porque su libro me ha obligado a ello después de leerlo, es genial. Será entre las 19.00 y las 20.00 de mañana martes, aunque os recomiendo que escuchéis el programa completo (empieza a las 18.00), porque es un programa con el que, además de pasar un buen rato, aprendes un montón, al menos yo.

Un saludo a todos y os espero mañana en El Bosque de las Palabras, de Francisco Legaz.

Día Internacional del Niño


Creo que llego algo tarde para publicar este texto en el Día Internacional del Niño… y es que las ocupaciones diarias que me imponen y me auto-impongo limitan el tiempo del que dispongo para dejar en el blog mis reflexiones personales, que siempre pospongo en favor del resto de mis asuntos. La verdad es que, para una persona como yo, tan preocupado siempre por el bienestar de los más pequeños de la Tierra, sobre todo desde que soy padre del niño más guapo y travieso del mundo, un día como el Día del Niño debería de ser algo muy especial, pero tengo que reconocer que las prisas han logrado que este año ni siquiera pudiera escribir algo sobre mi segundo luluaño como escritor-editor on line.

Pero vayamos a lo importante, los niños. ¿Se puede celebrar un Día Internacional del Niño sabiendo que todos los días mueren de hambre miles de niños en el mundo? Yo diría que no, a no ser que usáramos ese día para hacer algo más que campañas publicitarias que limpian conciencias pero solucionan muy poco. ¿Sabéis en qué pensé el jueves pasado? En los veinte quilazos de euros que la Organización de las Naciones Unidas se ha gastado en adecentar el cuartillo en el que se reúnen sus mandamases internacionales. ¡Toma ya fomento al desarrollo! Al menos no se esconden, lo que debería suponer un alivio. ¿No?

Pero esa noticia, dolorosa de por sí, me jode más cuando escucho una noticia que dice que con doce millones de euros se podrían sufragar los gastos necesarios para que ningún niño más muriese de hambre o de sed en el mundo. Sí, gracias a una pasta que aporta los nutrientes necesarios para que los niños puedan crecer… aunque a lo peor es que a la ONU precisamente le preocupa que esos niños no mueran y el crecimiento demográfico se multiplique… mientras el Vaticano prohíbe que sus excelentes misiones en el Tercer Mundo repartan preservativos (porque es pecado, ¡jódete! Seguro que Dios está muy orgulloso de los cardenales, obispos, curas y Papas que viven a cuerpo de rey en todo el mundo mientras hay un montón de niños muriéndose de hambre, seguro que lo que le preocupa al Todopoderoso es que los pobres negritos no usen los condones, porque son pecado mortal… si es así… me hago ateo, porque sería un dios gilipuertas).

El caso es que no celebré el día del Niño, ni la muerte de Franco, ni el día contra la Pederastia Infantil (cualquier día dedicaré aquí mismo unas lindezas a estos valientes) ni mi aniversario como “publicador” de mis propias historias; sí, las prisas tuvieron algo (mucho) que ver, pero, ¿de verdad hay algo que celebrar?

Cuando lleguen estas Navidades –aunque para algunos ya han llegado- y nos pongamos morados de todo (yo el primero) y cuando nos gastemos un porrón de pasta en juguetes, regalos, tonterías, luces… en lo que sea, ¿no seremos todos tan vergonzosos como los de la ONU o esos religiosos que criticamos muchos?

Cada uno a nuestra escala personal sólo miramos nuestro ombligo. Todos tenemos en casa nuestra propia Cúpula de Barceló o nuestra propia Ciudad del Vaticano.

Aun así, estoy seguro de que el alarido silencioso de todos esos niños no tardará en golpearnos con toda su furia, algo tiene que cambiar de una puta vez y sólo nuestra voluntad puede obrar el milagro.

12 de noviembre de 2008

Como dicen mis amigos de las Islas Cook, esta Navidad, Todos con una SONRISA


No sé si sabéis quiénes son Plyngo y sus compañeros de la Cueva de las Islas Cook, pero son unos colegas de peluche que tengo en aquellos lares del Pacífico, pues bien. Plyngo y sus colegas han organizado una campaña para que las cartas de petición de regalos de tods los niños del mundo (por lo menos los que pueden escribirlas y pueden pedir regalos) incluyan la petición de una sonrisa para todos los niños, los que viven en la zona rica de la Tierra y los que viven en la zona Pobre. Lo ideal sería que los niños ricos enviasen al menos uno de sus regalos a los niños pobres, así todos seríamos algo más felices, ¿no creéis?


Yo voy a intentar que Moisés escriba ese deseo todas las navidades de su vida infantil. Quién sabe, a lo mejor este pequeño gesto llegado desde las Cook, logra cambiar para mejor un poquito el mundo, aunque sólo sea un poquito muy pequeño y de peluche rosa.

Devoradores de cadáveres


Este es mi sentido y sencillo homenaje a uno de esos extraños escritores de éxito que suelen ser criticados por los literatos, pero que a mí siempre me encantan y me saben a lecturas más simples de mi niñez, a esas de aventuras y fantasías sin más, a puro divertimento.

Descanse en paz, aunque seguro que sus libros no estarán demasiado tiempo quietos en ninguna estantería.
Por cierto, no me ha apetecido escanear la cubierta del libro (tengo dos ejemplares de este libro, uno regalo de Jose y otro que me compré un mes antes de recibir el regalo... me suele pasar), pues eso, que no me ha apetecido escanear la cubierta y como no he encontrado en Google una imagen, me he visto obligado a tomar prestadas dos de la película (cada vez me parezco más a un kender, "tomando prestado" de la red cuanto necesito, pero sin malicia y con cosas que a otros ya no les sirven...) .

Espero que os guste esta nueva intervención en El bosque de las Palabras, de Francisco Legaz.



Desde que empecé mi colaboración en tu programa, comencé a enumerar en mi cabeza la larga lista de títulos fantásticos que han pasado alguna vez por mis manos y ante mis ojos, seleccionando los que me parecían más importantes y su orden de aparición, esperando agotar las “existencias” y tener que leer muchos más para seguir contando aquí los nuevos títulos que caigan en mi poder.

Hay muchos títulos evidentemente fantásticos, de los de dragones y espadas, y otros que, siendo tan fantásticos o más que los otros, me resultan algo más serios o realistas... o, menos fantásticos. Por lo que decidí dejarlos para cuando hubiese acabado con los más conocidos.

Siempre que termino mi intervención, me pongo a pensar de modo automático en el libro siguiente, sin estar nunca demasiado seguro de qué título recomendar o comentar. La respuesta esta semana me ha sido impuesta por la actualidad, por una triste noticia de la que me enteré el miércoles pasado a eso de las siete de la tarde, la muerte de un escritor de gran éxito internacional y que a mí me encanta, pues al leerlo no sólo me divierto, sino que me creo sus fantásticas ficciones como si pudiesen llegar a ser reales, como si fuese un lector contemporáneo de Julio Verne. El escritor del que hablo y que murió la semana pasada es Michael Crichton, creador de libros tan conocidos como Parque Jurásico, Congo, Acoso, Sol Naciente o Next... que sin haberlo consultado en ningún sitio me atrevo a asegurar que están todos llevados al cine.

Michael Crichton, además, es el creador de la exitosa serie americana Urgencias, que creó gracias a su estudios de medicina en la universidad de Harvard.

Hay un libro en especial de este escritor de best sellers que me gusta en particular, uno que recomiendo y sobre el que vamos a hablar hoy. El libro en cuestión se titula Devoradores de Cadáveres, que fue llevado al cine con el título de El guerrero número 13, para que lo recordéis mejor os diré que es esa película en la que Antonio Banderas hace de un intelectual musulman de los tiempos de Al-Andalus que tiene que viajar al norte de Europa como embajador y termina formando parte de un grupo de guerreros vikingos con los que vive aventuras de todo tipo y con los que combatirá a los comedores de muertos, unos guerreros espectrales que todos temen y que se ayudan de las brumas y las nieblas para sembrar el terror por tierras norteñas.

Crichton juega con realidad y ficción a partes iguales, hasta el punto de que, en el epílogo de Los devoradores de cadáveres, nos dice en qué momentos habla de hechos históricos y en qué momento el libro pasa a ser ficción. El narrador de la obra, escrita en primera persona, emulando un tratado existente en realidad, es el musulmán Ibn-Fadlan, un personaje histórico que fue el primer hombre en escribir el testimonio más antiguo que existe acerca de los vikingos. Ibn-Fadlan era, en efecto, un embajador de Bagdad, que fue enviado por el califa a realizar labores de embajador en la corte búlgara, aunque nunca llegó a su destino, pues se topó con un grupo de guerreros nórdicos con los que permaneció casi tres años, tras los que regresó a su país natal y realizó un informe oficial de sus aventuras junto a estos bárbaros del norte.

Retomando las partes que aún se conservan de esos informes y las copias manuscritas posteriores a los años en los que vivió Ibn-Falan, además del poema épico Beowulf, Michael Crichton elabora toda una ficción fantástica acerca de un grupo de héroes vikingos que, acompañados por un árabe, impuesto por la profecía de una bruja, deben de enfrentarse a los maléficos y sanguinaros wendol, los devoradores de cadáveres. Mezclando en su rápida y precisa narración, casi como de guión de cine, a los vikingos con una rama perdida de hombres de Neardenthal.

Es un libro corto, de poco más de doscientas páginas, que se lee en un suspiro y en el que llegas a aprender bastante sobre ciertos detalles de la vida de los vikingos, gracias a la descripción objetiva de un observador ajeno a su cultura, que se hace muchas preguntas que nos son respondidas al momento. Devoradores de cadáveres es un libro muy divertido, ya os he dicho antes que para mí es comparable con algunos de los libros de Julio Verne.

Con Crichton uno siente la certeza de que lo que está leyendo es real, aunque sea una narración sobre un poema mágico de hace mas de mil años que habla de monstruos marinos, magia y dragones... todos desmitificados, o casi, a lo largo del libro, aunque seguro que para los vikingos aquella magia, que a nosotros se nos hace fantástica, era cotidiana y real; aquellos monstruos marinos, que nosotros hoy identificamos claramente con las ballenas, tenían que resultarles monstruos en realidad, criaturas con las que en muchas ocasiones colisionaban sus navíos y propiciaban trágicos naufragios; y el dragón de fuego... bueno, ese misterio os dejo que lo descubráis por vosotros mismos.

En el libro que nos ocupa, y en la realidad vikinga, sólo había una cosa a la que tener miedo de verdad, y eso era a lo desconocido, no hay nada más pavoroso que lo que se desconoce... por eso los famosos vikingos sólo temen en realidad a las brumas, pues no pueden adivinar qué hay en ellas.

Bueno, os dejo por hoy y sólo os doy una recomendación más, tened cuidado con la niebla, uno nunca sabe lo que puede haber del otro lado.

Antonio Banderas caracterizado como Ibn Fadlan, uno de mis "héroes" favoritos


7 de noviembre de 2008

Los 30...


Hoy cumplo treinta tacos. Y claro, como es natural, llevo todo el día dándole vueltas a escribir una entrada en el blog hablando de la crisis de identidad, del tiempo que dejamos atrás, de la juventud... pero no se me ocurre nada y no me siento diferente de ayer, así que, debe de ser por eso que soy incapaz de escribir nada demasiado original. Claro, si me pongo sentimental y me lío a escribir sobre lo que ha ocurrido en estos treinta tacos, puede que el blog se convirtiera hoy en un saco lacrimógeno en el que podíamos ahogar todos nuestras penas personales.

Pero ¿no empieza ahora lo mejor? Yo creo que sí.


Os cuento. Tengo un hijo que es lo mejor; quiero mucho a Miriam, mi mujer y soy muy feliz con los dos; tengo un éxito relativo con mis blogs (hablo en plural porque son muchos); escribo en un periódico, participo una vez a la semana en un programa de radio, escribo y leo todo lo que me da la gana... y así me podría estar toda la noche, con todos los proyectos ilusionantes que tengo por delante.

Así que, ¿para qué lamentarme de cumplir los treinta? ya lo haré cuando cumpla los noventa, entonces sí que me amargaré pensando en este día... o no, puede que entonces tenga a la vista proyectos tan interesantes e importantes como los que tengo ahora mismo. Un saludo a todos.


¿Seguiremos todos por aquí cuando cumpla treinta más? Sería genial.


PD. Aunque no lo creáis, soy yo en las dos fotos.

6 de noviembre de 2008

El bosque de las Palabras

Os presento este programa de radio conducido por mi amigo, el escritor Francisco Legaz, que está convirtiendo la aventura de presentar un programa de libros y literatura en un exitoso recorrido por el mundo de los escritores españoles. Va pasito a pasito, pero el programa ya se le queda pequeño, va a tener que ampliar... y cada vez atrae a escritores más importantes... aunque ¿hay escritores poco importantes? Pues eso, que os invito a todos a escuchar El bosque de las Palabras y a disfrutar del mundo de los libros con Francisco Legaz.

Además, os pongo aquí el enlace al blog del programa para que vayáis abriendo boca.


Crónicas de la Dragonlance


Hasta ahora hemos tratado libros de literatura fantástica de modo individual, pero hoy vamos a hablar de un tema muy común en esto de las sagas fantásticas, las series de libros sobre un mismo mundo o universo. La literatura fantástica es un excelente caldo de cultivo para atraer adeptos o seguidores a esto de la lectura, además, su prosa sencilla y sus aventuras son perfectos para atraer un tipo de público especial, el juvenil. Una vez que has logrado captar a un adolescente en uno de estos universos fantásticos, es muy fácil que lo mantengas para siempre si sabes darle lo que quiere. Por eso es muy común encontrar algunas editoriales especializadas que explotan un mundo o un universo en concreto.

Hay muchas sagas literarias de este tipo, la editorial que mejor explota este tipo de best sellers juveniles es TIMUN MAS, aunque la editorial Minotauro también es una excelente explotadora de títulos fantásticos y ahora que está de moda, han surgido muchas otras. Vamos a enumerar unas series de libros que tienen bastante éxito en todo el mundo, especialmente en Europa y en América, la lista de títulos de algunas de estas series que tratan sobre un mundo en concreto puede superar los cien libros y los seguidores de las mismas, suelen ser capaces de leerse todos los libros pertenecientes a su colección favorita, lo que es todo un mérito en los tiempos que corren.

Enumerando a vuelapluma, tenemos Los Reinos Olvidados, Dragones y Mazmorras, la serie Warhamer y Warhamer 40000, La rueda del tiempo, Shanara, Sol oscuro, La espada de Joram o la Dragonlance, de la que extraeremos hoy su título de origen, El retorno de los dragones, de la trilogía Crónicas de la Dragonlace, publicada hace más de veinte años y con miles de seguidores en todo el mundo. Es muy común en literatura fantástica esto de escribir trilogías de libros, creo que todos los que escribimos Fantasía procuramos emular de algún modo la trilogía fantástica por excelencia, El Señor de los Anillos, descendiente a su vez, de las sagas escandinavas y del ciclo artúrico.

Las Crónicas de la Dragonlance es una trilogía que trata sobre un grupo de compañeros de varias razas diferentes que trata por todos los medios a su alcance de encontrar alguna señal que les muestre que los dioses verdaderos existieron realmente en Krynn; además de un modo de lograr derrotar al mal que acecha su mundo, un ejército de criaturas oscuras encabezado por una raza que algunos consideraban poco menos que mitológica, los dragones del mal. Este ejército se muestra imparable ante la débil resistencia que pugna por librar a Krynn de la esclavitud y sólo una ayuda divina o hallar a los dragones del bien, sería capaz de equilibrar la balanza en la batalla. Una muestra en toda regla de la eterna lucha entre el bien y el mal, con el aliciente de contar, con grandes dosis de referencias a las mitologías clásicas, con la participación de los dioses de uno y otro bando en la lucha cuerpo a cuerpo por el destino de Krynn. La guerra está narrada bajo el seguimiento realizado a sus personajes principales, que serán los encargados de luchar por la libertad de su mundo.

Está escrita a cuatro manos por dos genios en esto de la literatura fantástica actual, poseedores de una amplia lista de títulos de gran éxito de crítica y público, Margaret Weis y Tracy Hickman. Creadores de mundos y personajes por excelencia, entre sus títulos están varios de la propia Dragonlance, Pozo de oscuridad, El ciclo de la puerta de la muerte, La espada de Shannara, La espada de Joram... imprescindibles todos ellos para cualquier amante de la Fantasía.

La trilogía que nos ocupa hoy surgió de una partida de rol, así, como suena. Y tiene entre sus filas a personajes inolvidables, algunos de la talla de los grandes personajes literarios de los genios de la literatura. Uno de sus primeros personajes, uno de los héroes de ficción más completos y conocidos, es un mago capaz de abandonarlo todo por su amor a la magia, Raistlin Majere, un ser tan ambiguo y completo como el mejor personaje de cualquier clásico de la literatura de todos los tiempos.

Bien, no voy a ponerme aquí a contaros todo lo que ocurre en las Crónicas de la Dragonlance o en los más de cien títulos relacionados con el devenir de la historia o los personajes de Krynn, eso os lo dejo a los que decidáis leer alguno de sus títulos, pero os recomiendo encarecidamente que, si os gusta la literatura fantástica, os internéis en las aventuras de este mundo singular, que tiene entre sus escritores a algunos de los más importantes en cuanto a literatura fantástica actual se refiere: Douglas Nyles, Richard A. Knaak, Terry William, los ya mencionados Margaret Weys y Tracy Hickman...

Pero haré algo mejor hoy que contaros de qué van las Crónicas de la Dragonlance, por lo menos más de lo que lo he hecho ya, os voy a narrar el comienzo de las mismas para ver si os atrapo en las redes de la que, para mí, es la mejor serie de literatura fantástica.

¿Recordáis que la semana pasada os decía que me iba a comer unas patatas picantes al calor de un buen fuego? Pues bien, aquí estoy, en la posada El último hogar, servido por Tika, una hermosa pelirroja de pelo rizado y rostro pecoso, detrás de la barra del cálido lugar, iluminado por unas teas y por el propio fuego gobernante en la gran chimenea central, se encuentra Otik, el gigantesco posadero, un tonel andante con cara de bonachón y brazos tan gruesos como troncos de árboles. Para llegar a la posada, he tenido que venir hasta Solace y subir por una escalera de caracol hasta la copa de un árbol, un wallenwood, un árbol enorme que pertenece a una arboleda semejante que alberga una toda ciudad colgante que está a punto de ser arrasada por el ejército de los dragones.

A mi lado, en la mesa más oscura de toda la posada, oculto por las sombras, se sienta un viejo de lo más estrafalario y risueño, cuyos ojos despiden el brillo de una inteligencia muy bien disimulada. En una mesa algo más alejada, se reúne un grupo de lo más variopinto, compuesto por un mago, un hombre que parece un bárbaro, un enano, un caballero de Solamnia, un semielfo y un kender. Yo ya los conozco, he leído mucho sobre todos ellos, así que os diré sus nombres y os advierto que si los conocéis, muy pocos lograréis olvidarlos. Se trata de Raistlin y su hermano Caramon, Flint, Sturm, Tanis y Tas. Más conocidos como los héroes de la lanza...

A ellos, en su aventura, se unirán Tika, la hermosa camarera y dos refugiados indios perseguidos por aportar pruebas de la existencia de los dioses desaparecidos, Riverwind y Goldmoon. Juntos, esos personajes comenzarán una odisea que les llevará a lo largo y ancho de Krynn en busca de los dioses verdaderos y de la existencia de los temibles dragones. La guerra de la lanza ha comenzado y esta extraña mezcla de seres será la encargada de intentar ganarla. Aunque enfrente tendrán a Takhissis, la terrible diosa del mal, que ha reunido a un gran ejército de criaturas perversas y ha despertado a parte de esos dragones...

Bueno, aquí os dejo por esta semana, pero os recomiendo encarecidamente que leáis, al menos, las Crónicas de la Dragonlance, una gran aventura con la que adentraros en el maravilloso mundo de la literatura fantástica.

Si quieres escuchar mi intervención en El bosque de las palabras hablando de la Dragonlance, sólo tienes que pinchar en este enlace.