10 de marzo de 2008

Invasión 1

En vista del éxito obtenido con "El hombre solidario", voy a repetir con Invasión, incluído en el recopilatorio Mente y Acero de Ciencia Ficción (aunque tendré que preguntar si se me permite publicarlo completo). Si estáis interesados en el libro, podéis entrar en la web Lulu.esp y clickear en el enlace que lleva hasta él, o en el Blog Desde el Puerto... de Josué Ramos.
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Invasión
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Ya está todo preparado, sólo falta que dé la orden de ataque... Dios perdóname por lo que estoy a punto de hacer, perdónanos a todos, creo que, al final, nos hemos vuelto completamente locos. Ya viene el comandante, puedo escuchar el eco de sus botas aceradas a través de la pasarela, casi puedo verle sonreír con su siniestros labios agrietados, puedo ver su mirada vacía, su odio hacia lo diferente. Cómo hemos cambiado los humanos... ¿o es que siempre hemos sido así? Destruimos nuestro mundo y, en vez de culparnos por ello, en vez de poner remedio o al menos intentarlo, buscamos todo tipo de explicaciones externas y culpables. Algunos culparon a Dios, otros a la Naturaleza, otros al Clima... yo siempre he sabido que los únicos culpables de nuestro mal somos nosotros mismos. Siempre he sabio que somos como un virus que corroe todo lo que toca y aun así lucho porque sobrevivamos a este desastre, de hecho yo soy el que buscó, encontró y aportó la única solución que nos quedaba... invadir un planeta, masacrar a sus habitantes y llevar allí a tantos humanos como podamos... aunque millones de ellos se quedarán aquí para morir lentamente como raza y como civilización... ¿por qué? ¿Por qué encontré esta solución? ¿Por qué informé de ella a mis superiores? Supongo que por la misma razón por la que los hombres solemos llevar a cabo las proezas más increíbles, por puro egoísmo y ambición...
Los hombres somos una raza con suerte, cualquier otra se habría extinguido sin remisión, dejando sólo la estela de su recuerdo en este mundo... o ni siquiera eso... pero no, nosotros tenemos suerte, siempre la suerte, que parece estar de nuestro lado siempre. Primero fue el agujero de la capa de ozono, que hizo que los polos se descongelaran y que el agua que albergaban anegaran la mitad de nuestras tierras, llevándose además a multitud de personas con ellas y provocando que la ausencia de víveres que nos había llevado a una de las tres Nuevas Guerras –como la llamaron los gobernantes al cabo de los años-, acabara de golpe. Después vino la lucha por el poder, todos los países, al menos los que aún existían, sufrieron retoques en sus fronteras... aunque el último de ellos fue el surgimiento de El Poder, una facción del antiguo partido nazi que había estado oculta durante años, nadie quería ser gobernado por ellos, pero demostraron ser los únicos con capacidad de reconducir la situación mundial... en unos pocos años se hicieron con el gobierno del mundo, diezmando la población con sus nuevas fábricas de muerte, en las que se acababa con todos aquellos que nos sobraban y que no aportaban nada a la humanidad... pero ni siquiera ellos eran tan competentes como lo fue la Gran Sequía, que amenazó con destruir incluso ése poder establecido. Los pueblos se alzaron en busca de agua y los hombres se mataron entre ellos, con una velocidad tal que muy pronto fuimos la mitad de la población. Fue un nuevo guiño de la Suerte, gracias a esta última gran guerra y a los millones que murieron de sed o inanición pudimos sobrevivir como raza en este mundo tan desgastado...