25 de abril de 2008

Escribir

Creo que se puede escribir casi sobre cualquier cosa, aunque hay algunos asuntos de la vida sobre los que no creo que escriba nunca, aunque termine teniendo que dedicarme a esto... al menos sobre algunas cosas no escribiré nunca por gusto. Otra historia es que tenga que hacerlo a través de un artículo o noticia... o que mi alter ego particular precise hablar de algo para criticarlo. No me pondré aquí a enumerar sobre qué escribiré o qué no, sobre todo porque es más que probable que me deje algo olvidado o incluya en la lista prohibida cosas de las que después me apetezca escribir.
Escribir es como ir de copas, puede que estés acostumbrado a un whisky con Coca Cola o a cualquier otro tipo de combinado, pero llega una noche cualquiera y ves que te apetece una cosa diferente... quizás un vodka... de una marca especial, y precisamente ése, no puede ser otro. Da igual que estés abonado al JB o que cualquier otra bebida te siente realmente mal, esa noche en particular te apetece un Eristoff. Y por más que creas que puede ser perjudicial para ti o para tu vida, sabes que ya no podrás vivir tranquilo si, por lo menos, esa noche te has bebido la bebida que te apetecía desde hace tanto tiempo.
Puede que sea sólo por transgredir las normas o puede que sea que en verdad te sienta bien cambiar el sabor y el color de tu bebida por una vez, la textura de lo que estás tomando, el cuerpo... no lo sé. Quizás después de haber probado esa bebida nueva y extraña, casi exótica, sientas que nunca deberías haberla tomado, pero creo que no sería demasiado perjudicial probar gustos nuevos de vez en cuando...
La literatura es igual, a mí me encanta escribir sobre asuntos fantásticos, sin embargo decidí probar con algo nuevo para variar, una novela con ciertas dosis de historia... y mira, resulta que es lo mejor que he escrito hasta hoy.
Puede que, de tanto en tanto, sea bueno para nosotros cambiar. No lo sé. Cuerpo, bebida, textura, versos, labios, temas, una mirada, un sabor... una piel, quizás si cambiásemos más deprisa, más a menudo, todo sería un poco más agradable.

1 comentarios :

Yosu Rc! dijo...

Es curioso eso que dices. A lo mejor lo que nos gusta hacer no suele cuadrar con lo que mejor hacemos.
Yo escribo CiFi al 90% pero siempre gano concursos con relatos fantásticos.
Quizá esa es también la diferencia entre el que escribe lo que le gusta -y no llama mucho la atención- y el que escribe lo que le piden -y vende como churros.