1 de abril de 2008

Invasión 5

Ya está, la mano del Poder en mi hombro, el sobresalto me recorre la espina dorsal como un Gusano Mental, esos que usan los policías para sonsacar información a los presuntos culpables... después de eso todos confiesan... no puedo imaginar cuánto dolor deben provocar esas lombrices metálicas... el Poder tiene una obsesión, algo que va más allá de la supervivencia o control de la humanidad: encontrar a los últimos resistentes... la Resistencia, pobres, ellos también se quedarán en la Tierra... aunque los pocos que he conocido estoy seguro que preferirían morir a masacrar un planeta entero, ¿o no? También son humanos... creo que la maldad es una necesidad innata en los hombres. De otro modo nada tendría ninguna lógica...
Puedo sentir su nerviosismo. Sabe cada uno de mis pensamientos, conoce el odio que siento por él y el estremecimiento que me provoca... y aun así se muestra cercano, casi podría decir que meloso... sabe que yo tengo el control, no él. Lástima, si tuviera el valor suficiente le diría lo que siento y les mandaría a todos al infierno en el que merecen estar... dictaría la orden de regreso a los híbridos y les ordenaría atacar la Tierra... serían pocos los supervivientes, pero estoy seguro de que los hombres podrían sobrevivir a los híbridos... los humanos son unos asesinos tan capaces y violentos como mis criaturas... ¿por qué no?
Me encantaría ver la cara que pondría este imbécil, me encantaría escucharle hablar, ver cómo se estremece su bigote... quizás se lo arrancara de cuajo, sí, no podrían hacerme nada pues sólo yo tengo poder sobre mis pequeños asesinos de garras de acero y esqueleto inquebrantable... ¿qué te parecería? Sería una venganza estupenda, un divertimento...