12 de abril de 2008

Invasión (6 y último)

Y después... después yo tendría todo el poder, yo sería el nuevo Poder... formaría un partido nuevo y masacraría a todos estos asesinos... sólo los miembros de la Resistencia, sólo aquellos que demostraran su lealtad al bien y se tornaran a las ideas dictadas por mí serían salvados y elegidos... los otros... irían a las Fábricas. Sí, las Fábricas son útiles... somos demasiados... deberíamos de quedar vivos sólo unos pocos miles de humanos, el resto debería perecer para salvaguardar el bien común...
¿Por qué no?
¿Por qué no convertirme yo en el Poder?
Al dar la voz de ataque ni yo mismo sé qué es lo que digo, no sé si dicto la sentencia de muerte para los Megas o si por el contrario estoy dando un golpe de estado... el ataque de los psíquicos me muestra mi opción... la Nueva Gestapo no es tan poco eficaz como yo creía... no me dejaron todo el control... ¡claro! ¿Cómo iban a hacerlo? Soy un necio, un estúpido...
Lo último que veo antes de sentir el dolor es a ese asqueroso sobre mi consola de control, sobre mi poder, sobre mi creación... y le veo mover el detestable bigote repeinado y recortado, le veo sonreír enseñando sus dientes amarillentos... todo está perdido, los Megas serán incapaces de defenderse de los híbridos... y lo más inquietante... ellos, el Poder y sus aliados controlan todo.
Ahora sí lo hacen.