21 de mayo de 2008

Bueno, acepto a Jose como animal de compañía

José Luis es uno de las pocas personas a las que sí puedo llamar amigo. Sí, es un poquito plasta a veces (pero ¿quién no lo es?), tiene más pájaros en la cabeza que la niña de El Mago de Oz y es el tío más malqueda que conozco (después de mí). Pero es mi amigo, con sus virtudes (que no voy a enumerar aquí, no vaya a ser que ponga alguna de más) y con sus defectos. En la entrada de ayer me metí con aquellos a los que llamaba "amigos", hoy puedo afirmar rotundo que éste es amigo de verdad, de esos a los que les puedes contar sin miedo y a los que les confiaría cualquier cosa... bueno, a lo mejor no, y porque sé cómo es puedo llamarle amigo (aunque tampoco me escribió ni llamó a Melilla). El caso es que es capaz de tirarse una hora entera escuchándome divagar y hasta de hacer un blog porque está hasta las narices de que se lo diga... yo tampoco soy un amigo perfecto, pero considero a este tipo el mejor de los que tengo yo.

1 comentarios :

sr.stromboli dijo...

Exacto, a eso me refería jeje.

El amigo perfecto no existe, así que como dije en la anterior entrada, cogeremos lo que podamos de lo que tenemos, en realidad lo que mejor nos convenga, nos interese, y actuaremos como mejor creamos jeje.

No es lo que tengo, es lo que soy ;-)