24 de junio de 2008

Llegó el verano, amenazando.

Sí, amigos y amigas, por fin ha llegado el verano... y con él mi habitual vaguería (o vagueza, que nunca sé cómo se escribe) aumenta de forma desmesurada. Estoy aplatanado, tanto, que no suelo escribir ni leer como me gusta... soy un hombre que prefiere el frío, qué le vamos a hacer. El caso es que luego, cuando pasan unos días y mi cuerpo se aclimata por fin, suelo encontrar un par de horitas para escribir algún cuentito corto y eso... espero que este año también, porque ahora mismo no me veo, estoy planchado de calor. Y eso que ayer cayó una tormenta de esas que hacen temblar los cimientos de la tierra que pisamos, pero ni por esas... ¡qué calor! Con lo bien que se está en noviembre... aunque no sé yo si este año el verano se alargará más de lo debido. Ya me veo en pleno noviembre sentado al sol, lleno de crema bronceadora y leyendo dos o tres páginas del libro de turno antes de quedarme sopa...
Ya vendrá el invierno ¿no?

2 comentarios :

Yosu Rc! dijo...

Si hubiese verano todo el año tendrías que dejar de escribir, ¿no? Procura escribir en el cuarto de baño o frente o leerle a la nevera, a ver si así...

Por cierto, yo escribiría vagancia

Javi dijo...

Oye, pues voy a probar, no creas...

y sí, vagancia es la opción, gracias, no creo que me olvide ya. Un saludo.