11 de julio de 2008

Diario de un panadero


Hoy, mientras llegaba al 323 y el 341 de la octava fase he escuchado la megafonía del coche del guarda del Encinar anunciando la apertura del nuevo chiringuito de la urbanización. Es curioso, cuando yo abrí el Super nadie me ayudó lo más mínimo y ahora ni siquiera me limpian las aceras. Es más, nada más abrir mi supermercado llegó un panadero nuevo a la urbanización para repartir pan y la Comunidad de Condueños anunció su llegada de puerta en puerta, ¿será que no caigo simpático por aquí? Bueno, yo seguiré repartiendo mientras pueda... y mientras tenga ganas de dejarme mi tiempo en un lugar en el que se ve que se me quiere bien poco.