11 de julio de 2008

Pufff! ¿Véis como no me daba tiempo?

Hola a todos. Sí, sé que últimamente os tengo muy abandonados, pero es que no tengo tiempo para nada, con esto del verano, la vagancia propia de mi personalidad y mis blogs, los artículos del periódico, las compras, el fútbol... vamos, que tengo que robarle horas al día sin que este se de cuenta, qué le vamos a hacer, es lo que tiene querer abarcar tantas cosas. Pero bueno, de momento seguimos "palante" en casi todo, aunque sea algo más despacio de lo que me gustaría.

Como hay veces en las que me cuesta encontrar un tema sobre el que hablar (aunque tengo pendientes por escribir algunas entradas pensadas), he decidido incluir una nueva sección en este blog, se va a llamar Diario de un Panadero y será un relato (que casi nunca será diario) sobre lo más curioso que me pase durante mis repartos de pan diarios (claro, me había olvidado antes de mencionar mis horitas de reparto diarias). Pues bien, hoy comienza este Diario de un Panadero, espero que os guste tanto como lo escrito hasta ahora.

Aunque ponga este diario, seguiré poniendo también el popurrí de relatos y variedades sobre los que suelo escribir, palabrita del Niño Jesús. Bueno, allá vamos, que no se diga...