18 de julio de 2008

Una librería "de viejo" para niños


El lunes pasado me acerqué con Jose a la librería El Dragón Lector, situada en la calle Españoleto 4 de Madrid. La verdad es que, en materia literaria, no sé qué haría si el bueno del Pepelu, que me acompaña a saraos y sitios varios. Aunque temía que al entrar no se acordarían de nosotros por allí, la verdad es que Pilar, la dueña de la librería, nos reconoció al instante y desde el mismo momento en el que entramos en aquel pequeño baluarte de la magia y la literatura infantil, logramos sentirnos como en casa. En esa casa a la que sólo los adeptos a la literatura más pura y fantasiosa pueden entrar.

.

Al adentrarnos en los dominios de El Dragón Lector me sentí trasladado a una de esas librerías "de viejo" de las que sólo he oído hablar. Sí, porque estaba todo atestado de magia, libros, autores e imaginación. Incluso pude ver algún resquicio en el que se ocultaban hadas y musas, apretujadas entre las páginas que cualquier niño debería poder tocar, ver o leer. El ordenado desorden de la pequeña librería es muy seductor y, al escuchar que allí se reúnen muchos niños y niñas cada fin de semana para escuchar los cuentos que salen del baúl de Leo (el dragón), a uno se le expande el pecho de orgullo por pertenecer a una estirpe de narradores y contadores de historias, aunque sea sólo un mero aprendiz de tales dones.

.

Por medio de Pilar nos enteramos de que su acogedor negocio es tema de estudio en una universidad de Perú y de que su librería es muy conocida en toda sudamérica, por lo que me quedó claro que las paredes que enmarcan su espacio no cortan la expansión de su oferta literaria y cultural.

.

Una librería en la que los niños aprendan a tocar y apreciar los cuentos y los libros, a la que acudan escritores de literatura infantil y juvenil de tanto en tanto y en la que se celebren eventos literarios de toda condición es lo que se necesita para que en este país se lea. Para que haya muchos adultos lectores ha tenido que haber antes muchos más niños lectores.

.

Enhorabuena a Pilar por su gran idea y su mejor negocio. ¡Ah! Y por encontrar a Leo.

2 comentarios :

Yosu Rc! dijo...

Debe de ser un sitio genial. Es una pena que no haya -o que no queden- más sitios así...

Sr. Stromboli dijo...

Yosu, si vienes a Madrid no dudes en ir. Es una pasada... es pequeña, acojedora, y desprende algo distinto, créeme ;-)