12 de diciembre de 2008

Regala Fantasía esta Navidad


Hoy vamos a cambiar el guión ligeramente, en vez de hablar sobre un libro fantástico en particular, vamos mejor a hablar directamente de libros y de literatura fantástica, porque es un género que ha crecido y sigue creciendo gracias a éxitos comerciales, sí, comerciales. Aunque hoy en día estoy seguro de que pocos pensarán ya que lo comercial tiene que estar reñido siempre con la calidad literaria, aunque a veces… bueno, cada uno tendrá su visión personal, imagino.
Particularmente pienso que, en literatura fantástica, lo principal no es la calidad, sino ofrecer narraciones vertiginosas y sencillas que introduzcan al lector en el mundo que el escritor ha creado para el uso y disfrute de aquél que quiera visitarlo, disfrutarlo o sufrirlo.

Y no seré yo el que opine o difunda que la literatura fantástica no es buena literatura. Nadie mejor que yo… excepto los expertos en la materia, para comprender que los lectores del género piden un estilo más directo e inmediato que otro tipo de lectores. La verdad es que en los tiempos que corren, de libros que se escriben, venden o leen como churros, la narrativa veloz, sin subterfugios ni sutilezas, suele ser la que más triunfa a día de hoy. Además, aunque hay muchos adultos, cada vez más, que leen literatura fantástica, los habituales de Fantasía suelen ser jóvenes lectores que se acercan por primera vez a un libro gordo, impelidos por la lectura continuada de tebeos, que siempre suelen ser un excelente antecedente de lecturas más profundas o por el éxito de una buena película, que invita a saber más sobre una historia o un personaje. Siempre se dice eso de “pues el libro está mejor”. Y siempre hay unos pocos locos que deciden averiguar si eso es cierto.

Claro que, hay libros de literatura fantástica excelentes y con una narración tan profunda o tan genial como cualquier buen clásico. Ya hablé en una o varias de mis intervenciones aquí de libros fantásticos tan conocidos y reconocidos con Drácula, el Doctor Jeckyll y Mister Hide, por poner un buen par de ejemplos. Pero si alguien lee, no sé, El señor de los anillos, para mí “el Don Quijote de la Mancha” de la Fantasía, verá que se trata de una novela buenísima en su texto, con una prosa excelentemente elaborada y una escritura digna de libros muy premiados o estudiados. Hay otros muchos libros fantásticos muy bien escritos, pero dejaré que tus oyentes los vayan descubriendo poco a poco. Además, seguro que cada uno tendrá un favorito, todos los que leemos habitualmente, tenemos un libro fantástico en la memoria.

Para estas Navidades de crisis y apuros económicos casi universales, voy a dar un consejo a los oyentes, regalad libros. Suelen ser más baratos que muchos otros regalos y sirven para vivir cientos de experiencias distintas en cada párrafo. Leer es poder y si no me creéis, ¿por qué en el mundo en el que me acabo de asomar la lectura está prohibida?

Sí, acabo de terminar de leer un libro fantástico de un autor español. Me estoy habituando peligrosamente a leer escritores desconocidos para casi todo el mundo. El libro en cuestión se titula El laberinto de Cristal, está editado por Timun mas y su autor es Andreu Llamas. La semana que viene… o la otra, os hablaré más en profundidad de esta novela, pero de momento bastará con decir que allí los que gobiernan tienen prohibido al resto que lean, los libros están prohibidos… no debería añadir nada más para que todos los que nos escuchan comprendieran que lo que temen es el poder que encierra cada palabra escrita.

El otro día celebramos los treinta años de la Constitución, unos derechos que tenemos recogidos en un libro. Los libros y la lectura son vida y poder, cultura y divertimento, ¿no crees que son un regalo excelente? Y no sólo como perfectos adornos de cualquier mueble de salón o estantería… que también.

Pero vamos a lo que nos ocupa, la literatura fantástica, que me lío, me lío y no paro.
La Fantasía está de moda, como lo demuestran las últimas adaptaciones cinematográficas de libros fantásticos o de tebeos. Eragon, El señor de los Anillos, Harry Potter, Las Crónicas de Narnia, La brújula dorada… y muchas más que me dejo.

Eso ha conseguido que mucha gente lea y que los títulos que se editan en España, un país que no tenía mucha tradición de edición fantástica, crezcan día tras día; o que empiecen a aparecer más y más escritores españoles que se dedican a estos mundos.

No puedo dejar de nombrar a nuestra escritora de más éxito internacional en este tipo de literatura, Laura Gallego, de la que pronto volveremos a hablar por aquí, porque creo que merece un programa entero para ella…

Que esto está de moda se ve en la cantidad de títulos editados y en el éxito de crítica y ventas que atesoran. Harry Potter fue un boom literario espectacular, yo creo que sin precedentes. Ahora su autora, la célebre JK Rowling ha publicado un libro de cuentos fantásticos y el éxito en todo el mundo ha sido arrollador, Los cuentos de Beedle el Bardo son ya un fenómeno literario en sólo unos días. Pero también se acaba de estrenar en cine Crepúsculo, una película sobre vampiros modernos sacada de otro éxito internacional de una saga literaria fantástica… la lista se extiende hasta límites increíbles, que voy a enumerar al completo.

Tenemos reciente también el éxito de Cornelia Funke con Mundo de Tinta, que tengo en mi casa a punto de leer. O el de Cristopher Paolini con Eragon, de la que hace poco más de quince días se público la tercera novela Brissinger… yo creo que esto no para de crecer y eso es muy bueno, porque los lectores fantásticos suelen ser gente valiente, adictiva y sí, por qué no decirlo, un poco friki, que se dice, lo que consigue que mucha gente muy joven se convierta en lectores habituales y, en muchos casos, en escritores ocasionales.

La Fantasía sirve para mucho más que para disfrutarla, sirve para abrirnos puertas que nunca antes pensaríamos haber abierto. Tendríamos que dar la enhorabuena en todos los que se dediquen a leer, aunque sea unos minutos.

Ah! Y hoy mi recomendación no puede ser otra que la de que la gente me haga caso y regale libros esta Navidad. Mañana todos seremos un poco más ricos y felices gracias a la lectura de uno de los regalos más personales que pueden hacerse.