17 de diciembre de 2008

Un paseito por Madrid antes de ir de presentación


El sábado pasado fui a la presentación de un libro… por cierto, ¿has hablado hoy de ese programa especial que preparaste? Porque deberías de haberlo grabado y emitido como reposición, a mí me pareció genial, lástima que el bueno de Leclesió al final te dio plantón, que si no te habría quedado bordado. Aunque a mí Rosalía me cae mejor que el francés ese del Nobel.

Antes de pasarme por el lugar de la presentación, me di una vuelta por Madrid. En realidad me pasé por una librería en especial que quería visitar, un sitio genial para pasar un rato agradable, El Dragón Lector, que está en la Calle Españoleto 4. Una tienda mágica, con una dueña un tanto especial, fíjate que se ha propuesto que los niños aprendan a disfrutar de la lectura. Pocas veces hablamos de lo importante que es para la lectura y para los libros que los niños disfruten leyendo. Porque si disfrutas de pequeño es seguro que de mayor seguirás haciéndolo y profundizarás en esas lecturas tuyas, o al menos hasta donde alcances.

Pues bien, en esa librería, uno puede toquetear los libros cuanto quiera, hacen cuenta cuentos una vez a la semana… e incluso algunos viernes realizan cuenta cuentos para adultos, ¿no te parece un agujero genial para que los más peques aprendan a querer leer todo el tiempo? Y de la mano de todo un dragón. Sí, el dragón en cuestión es Leo, un dragón azul al que le encantan los libros, y no para comer, sino para viajar, aprender, correr aventuras, ver sitios desconocidos, conocer a gente de todo el mundo, soñar… y lo más importante, disfrutar.

Además, Pilar, la dueña de la librería El Dragón Lector, tuvo la genial idea de crear un cuento con Leo como protagonista, un cuento que yo tengo en mi casa y recomiendo para todos los niños a partir de los tres o cuatro años. Esa es mi primera recomendación de hoy: Leo, el dragón lector.

La verdad es que tuve la desgracia de encontrarme la librería cerrada, porque cierran los sábados por la tarde y bueno, tuve que ir a otro sitio. En la puerta del Sol me topé con una librería muy estrecha, con un escaparate lleno de novedades y no me pude resistir, me fui para adentro, a ver qué me encontraba. Me topé con las novedades de Planeta, con el último libro de Saramago, con un anuncio de El fuego, la segunda parte de El Ocho, el best seller de Katerine Neville, con El Juego del Ángel, de Zafón… vamos, las últimas novedades. La verdad es que soy muy mirón en esto de la literatura y los libros, me encanta mirar libros, títulos, portadas… yo creo que con eso, sólo con eso, también se aprende mucho, que es lo que a mí me gusta, aprender de los demás, para luego intentar no sólo emular a los mejores sino, quién sabe, igualarlos algún día… o intentar al menos acercarme.

Pero sigamos, que me embrollo con mis propias cosas y esas de momento no interesan demasiado a tus oyentes.

Como tenía bastante tiempo libre (ya sabes que no suelo librar los sábados por la tarde y eso), bueno, pues me fui a dar una vuelta por la FNAC, por lo de mirar, ya sabes. No me compro muchos libros ni en librerías, ni en hipermercados, ni en tiendas. Es que eso es otra cosa que tus oyentes no saben, yo también vendo libros y claro, no se los voy a comprar a los demás. Por cierto, si alguno de los escritores que te escuchan, o editores, que sé que los hay, quieren un punto de venta más a añadir a sus lugares más habituales, ya saben, que te pidan mi número, que yo los vendo encantado, incluso los de escritores totalmente desconocidos. Son muchos ya los amigos escritores que me han enviado sus libros para que se los venda.

Hoy me ha dado por hablar de mí, vamos a lo que vamos.

En la FNAC, mirando alucinado las estanterías repletas de títulos, títulos y más títulos, aprendí algo nuevo. No tengo ni idea de toda la fantasía que se edita en el mundo. Sí, conozco algunos de los títulos, incluso algunos que la mayoría desconoce, he leído cientos de libros fantásticos, reconozco a muchos autores… pero si vieras la cantidad de títulos desconocidos para mí que había allí… fue impresionante. Totalmente impresionante. Acercarse por allí es una cura de humildad de lo más eficaz y descorazonadora, palabra.

Pero bueno, si algo bueno tuvo el ir por allí, fue que apunté varios títulos y autores de los que iré hablando por aquí poco a poco. Como Javier Negrete, el ganador de 2006 del Premio Minotauro de literatura fantástica, del que apunté un par de títulos a leer, como La Espada de Fuego.

También vi que la lista de novedades sobrepasa todas mis expectativas de lectura, así que empiezo a comprender, por qué siempre hay libros que se quedan en el tintero en programas o secciones como esta, porque son demasiados como para hablar de todos ellos.

El otro día recomendé a todos los oyentes que regalen libros esta Navidad y me reafirmo en mis palabras. Los libros son una opción genial pero, el otro día me di cuenta de una cosa gracias a un consejo que le di a mi amigo Jose en la misma FNAC, cuando él pensaba qué regalar a un primo suyo ¿nunca te ha pasado eso de decir algo y luego ver que es una buenísima idea? A mí me pasó el sábado.

El primo de Jose es un chaval al que la vídeo consola le tiene ocupado muchas horas de su tiempo libre, y claro, no creo que estuviera dispuesto a pasarse muchas de esas horas leyendo un libro tan gordo como Eragon. Os hablo de éste en particular porque Jose pensaba regalarle la trilogía de Christopher Pasolini completa, Eragon, Eldest y Brissingr, mil y muchas páginas para alguien que apenas lee algo más que los libros de texto o la lecturas obligadas del colegio. Esos tres libros tenían un destino fijado, acabar sus días en una estantería, repletos de polvo y sin una de sus palabras leídas. Por eso le recomendé que lo mejor que podía hacer era regalarle un par o tres de buenos tebeos, porque los tebeos son una puerta abierta a la lectura. Ya sabéis todos lo que yo opino sobre los tebeos.

Si tenéis que hacer que un niño o adolescente que no lee nada se ponga a ello, regaladle tebeos, ya veréis como al final pican y si pican y disfrutan… pues eso, que el siguiente paso estará algo más cerca. Además, la lectura de tebeos es cada vez más completa.

Y mi recomendación para hoy es que leáis cuentos infantiles, todos. Yo ya tengo algunos apuntados para este año y os recomiendo que lo hagáis todos, porque los cuentos infantiles son de las lecturas que siempre perduran en nuestra mente ¿no me creéis? A ver cuántos personajes de cuento recordáis… ¿verdad que son legión?