#MalditaGuerra

Porque la Guerra es una mierda, se mire como se mire

"La gran aventura de Sir Wilfredo - El asedio de las sombras"

Una novela para disfrutar de las princesas y de los caballeros.

Microrrelatos en 3 Capítulos

Disfruta de más de cien historias cortas

La importancia de las librerías

Artículo publicado en Diábolo Magazine

24 de junio de 2008

El Buscador de Colores 11

Cuando Lik y la princesa despertaron se hallaron a la orilla de una playa límpida y de aguas cristalinas, detrás de ellos cantaban las sirenas y delante contemplaron el serio despertar de dos golems de granito adormecidos.

Caminaron de la mano, sonrientes y contentos por el regreso de los colores al mundo, al cabo de unos minutos de caminata, en la que se cruzaron con dos elefantes lilas con alas y un león que conversaba animadamente con un cocodrilo, Lik reconoció los límites de su aldea y sonrió a la par que corría en dirección al poblado.

Cuando lo alcanzaron, ninguno de los dos podía dar crédito a lo que veían, una enorme multitud se arremolinaba en torno al anciano Ologa-mirei que les narraba la azarosa aventura del valeroso y generoso Lik, que dio su vida por los demás. Centenares de ojos se volvieron hacia él y la Princesa Eterna y Lik se percató de que había gente que reconocía de su viaje hacia el desierto, allí estaban cuantos se habían cruzado con él en su camino.

Pomek sonrió silencioso y elevó una oración a los antiguos y venerables ancianos de la tribu ya desaparecidos, la aventura del niño buscador de colores había concluido.

Lik estaba en casa.

Llegó el verano, amenazando.

Sí, amigos y amigas, por fin ha llegado el verano... y con él mi habitual vaguería (o vagueza, que nunca sé cómo se escribe) aumenta de forma desmesurada. Estoy aplatanado, tanto, que no suelo escribir ni leer como me gusta... soy un hombre que prefiere el frío, qué le vamos a hacer. El caso es que luego, cuando pasan unos días y mi cuerpo se aclimata por fin, suelo encontrar un par de horitas para escribir algún cuentito corto y eso... espero que este año también, porque ahora mismo no me veo, estoy planchado de calor. Y eso que ayer cayó una tormenta de esas que hacen temblar los cimientos de la tierra que pisamos, pero ni por esas... ¡qué calor! Con lo bien que se está en noviembre... aunque no sé yo si este año el verano se alargará más de lo debido. Ya me veo en pleno noviembre sentado al sol, lleno de crema bronceadora y leyendo dos o tres páginas del libro de turno antes de quedarme sopa...
Ya vendrá el invierno ¿no?

23 de junio de 2008

Haciendo un poco el indio...


No os creáis que soy demasiado friqui o que me empiezo a creer mis propios personajes, lo que ocurre es que el sábado pasado los de la Asociación Cultural Las Palabras Escondidas celebramos en Villa del Prado nuestra segunda Noche de San Juan y como el año pasado no cumplí con lo pactado y no fui de blanco... éste me ha tocado la penitencia (aunque reconozco que disfruté de ella) de ir vestido como un cuentacuentos de la época celta (hombre... celta, celta sé que no parecía). La verdad es que uno se lo pasa muy bien vestido, aunque luego elija un cuento que es un rollo para los niños y estos se terminen aburriendo de escucharte (de todos modos algunos amigos me han dicho que la culpa era de la megafonía, que no llegaba hasta el fondo, eso es tener amigos). De todos modos fue divertido, enseñé a algunos valientes el par de trucos de malabares que sé hacer con dos y tres pelotitas y hala, a casa. Aunque antes nos tocó el fin de fiesta (recoger un metro cúbico de arena y llevarla a un parque cercano).

El Buscador de Colores 10


La princesa lloró amargamente al creer que Lik había muerto, pero claro, sus lágrimas no son como las de los niños humanos, ella es la Princesa del Desierto, es amiga de gigantes y elfos, de duendes y ninfas, de dioses y estrellas, ella es pariente del sol y la luna, los enanos le preguntan el modo de encender sus fraguas y los brujos cómo realizar hechizos, ella es de magia y fantasía, todo poder y buenos sentimientos. Tanto lloró que pronto se formó un charco que empapó sus pies descalzos, pero ella no detuvo su lloro y pronto nadaba con el agua a la altura del cuello. En menos de lo que un gallo tarda en decir kikiriki, el enorme desierto repleto de dunas se convirtió en un bravo océano en cuyo oleaje flotaban Lik y la princesa que nadó hasta alcanzar el cuerpo inmóvil del niño.

Pero el Arco iris no es malvado y al ver lo que había sucedido por su causa pidió ayuda a las brujas del oeste y a los dragones morados del sur, unas y otros recogieron a la princesa y al niño y los izaron a bordo de un barco pirata llegado de la Isla de la Tortuga Caprichosa, el capitán descubrió que ambos dormían y los alojó en su camarote.

Una pequeña hada azul indicó al marino la dirección en la que se encontraba el poblado de Lik y jóvenes grifos descendieron hasta la cubierta del navío para trasladarlos hasta allí meciendo las velas con el batir de sus alas de águila.

20 de junio de 2008

Mi horóscopo celta


NOGAL (la Pasión).
Implacable, es una persona extraña y llena de contrastes, a menudo egoísta, agresiva, noble, de horizontes amplios, de reacciones inesperadas, espontánea, de ambición sin límites, nada flexible, es una pareja difícil y poco común, no siempre agrada pero se le admira, con un ingenio estratégico, muy celosa y apasionada, no se compromete.
.
Fijaos, me han enviado un horóscopo Celta y resulta que soy un Nogal. Qué queréis que os diga, no suelo creer en este tipo de "misterismos" y astrologías, pero lo que dice me viene que ni pintado... (me encanta lo de ingenio estratégico).

18 de junio de 2008

El Buscador de Colores 9

-¿Quieres decir que si yo muero volverán los colores?

-Sí –manifestó la joven y su rostro perdió la sonrisa y pareció envejecer un millón de años- ese es el precio interpuesto por el Arco Iris, necesita volver a creer que hay hombres generosos y buenos de verdad.

Lik meditó unos instantes la oferta de la princesa, era un intercambio, él por todos los colores, su vida o el regreso de la luz a los corazones de los hombres, una nueva oportunidad para todos ellos...

-Derrama el agua –instó a la Princesa del Desierto tras unos pocos segundos- yo no podría vivir en un mundo sin colores.

Totalmente seria, la soberana asintió en un gesto mudo y vertió el refrescante líquido en las ardientes arenas del desierto entregando a Lik la luz que pugnaba por escapar de su mano. Hambriento, sediento y exhausto, el niño se puso en marcha rumbo a su poblado. Su piel ardía y su mente estaba embotada… pero en su rostro iba dibujada una amplia sonrisa de orgullo.

La princesa le dio un agradable beso de despedida y aunque no podía asegurarlo, a Lik le pareció que lloraba armoniosamente ante su partida.

Lik se alejó cuanto pudo, pero transcurridos unos segundos cayó desmayado al suelo abrasador, los colores escaparon de sus manos y pintaron de nuevo el mundo, todo volvió a ser de color y una única lágrima de alegría brotó de los agotados ojos del niño ante el retorno de los colores, después cerró los ojos.

16 de junio de 2008

El Buscador de Colores 8

Lik notó su garganta reseca, recordó lo lejos que estaba de su hogar y lo mucho que echaba de menos a su familia, a sus amigos y al viejo Pomek, sería maravilloso poder volver a verles y no enfermar nunca... pero ¿cómo podría vivir sabiendo cuan egoísta había sido? ¿cómo podría habitar un mundo sin colores? ¿su propia alma se tornaría fría y gris?
-¿Y qué tienes en la mano izquierda? –se interesó el muchacho a la par que se sentía desfallecer a causa del hambre y la sed. Aquella pregunta supuso para él todo un acto de valor.
-Ah, esto –murmuró la princesa, simulando indiferencia- esto es algo mucho peor, tú ni siquiera lo disfrutarías, créeme.
-¿Qué es? –insistió el niño suspicaz, notando que con cada palabra ardía su garganta.
-Son todos los colores del mundo –accedió la hermosa muchacha-, todos menos los que tú retienes en ti mismo, sólo tengo que abrir la mano y regresarán a todos los rincones de la tierra.
-¿Y por qué no la abres? –interrogó Lik esperanzado.
-Porque tendría que derramar el líquido contenido por el vaso de mi otra mano y tú te quedarías sin beber de su agua y no podrías volver a tu poblado, morirías de sed, enfermarías y no volverías a ver a tus amigos nunca más.

14 de junio de 2008

El Buscador de Colores 7

-Pero no todos somos así –reflexionó Lik que no pudo menos que reconocer que la humanidad actuaba tal y como la princesa la describía, a pesar de ello él sabía que había personas de corazón y alma generosos, al menos eso era lo que él creía- sé que hay hombres malos y perversos, pero también los hay buenos.
-Sí, tienes razón –reconoció la Princesa del Desierto con el gesto serio- pero ni siquiera los buenos son tan generosos como para poder dar su vida por el resto de la humanidad.
-¡Yo si podría! –gritó Lik a pleno pulmón para que hasta el Arco Iris lo escuchara-. La princesa se detuvo un instante y ladeó la cabeza como si escuchara algo dictado por el mismísimo Arco Iris, la joven asintió y su mirada retornó a ser por un instante sonriente y divertida.
-¿Eso crees? –repuso con una leve sonrisa- ¿crees que tendrías el coraje de dar tu vida por los demás?
-Sí –respondió Lik totalmente decidido y convencido, su gesto reflejaba coraje y seriedad.
-Muy bien –habló la mujer envuelta en hojas mientras chasqueaba los dedos, al momento en una de sus manos surgió un refrescante vaso de agua y en la otra una luz reluciente que intentaba escapar de la mano de la joven. Lik la contempló extrañado, pero decidido y se reafirmó en su decisión. Ella volvió a sonreír y una brisa fresca surgió de sus labios carnosos haciendo estremecer al niño.
-Aquí tengo la prueba que andas buscando –dictó la soberana- el único modo de hacer retornar los colores al mundo. En mi mano derecha tengo una vaso de agua mágico, si lo bebes no pasarás nunca calamidades, no tendrás hambre ni sed, ni frío ni calor, jamás enfermarás y tendrás una vida próspera y feliz, serás rico y nunca, nunca verás morir a ninguno de los tuyos... es un don que muy poca gente recibe y sería un regalo propio de un dios...

13 de junio de 2008

Preparando un nuevo cuento...


Sí, estoy escribiendo un nuevo cuento... bueno, lo de escribiendo es un decir porque llevo ya cuatro días pensando en ponerme a ello. La historia está en mi cabeza, muchas de las partes hasta con puntos, acentos y comas... pero no me da tiempo a ponerme a escribir.


Muchas veces he comentado que si pudiera disponer de todo lo que tengo en mi cabeza ya tendría escritos casi cien libros y más de mil cuentos, pero como soy muy vago y me pongo a demasiadas cosas... bueno, pues que no escribo todo lo que tendría que escribir, para qué mentir.
Ojalá dispusiera de una jornada laboral completa para escribir diariamente, entonces sí que tendríais que pedir un crédito para poder leer todos mis libros, cuentos y demás... bueno, como diría mi padre, ya vendrá el verano.
Espero ponerme a ello porque este cuento me parece muy tierno (sí, he dicho tierno, es un cuento infantil). Aún no tiene título... no sé, a lo mejor no se lo pongo y os invito a que lo pongáis entre todos, ya veremos...
Bueno, me voy a dar una vuelta por el resto de los blogs. Hasta luego.

11 de junio de 2008

El Buscador de Colores 6

-No –se defendió la joven entre risas-, yo no podría hacer eso aunque quisiera, el Arco Iris es un ser vivo y sólo él decide cuando prestar sus colores y a quien hacerlo, en realidad los colores le pertenecen a él y a nadie más, pero decide regalarlos a los hombres, así el mundo es más hermoso, ¿no te parece?
-Entonces, ¿por qué se los ha llevado? –quiso saber Lik que no comprendía las razones para ese acto tan cruel.
-Porque cree que los hombres ya no se merecen poseer los colores –respondió la princesa apenada y con gesto triste.
-¿Y por qué no? –volvió a interrogar el niño.
-Porque están destrozando nuestro hogar –susurró ella y su voz se confundió con la ardiente brisa desértica aunque llegó tan nítida a los oídos del niño como si fuera expresada a voz en grito- matan a los animales y a otros hombres, hacen la guerra, contaminan los mares, el aire, queman nuestros bosques y selvas, mienten, obligan a los niños a hacer cosas que no quieren... los hombres han olvidado lo hermoso que es el mundo y por lo tanto el Arco Iris cree que ya no merecen vivir sino en blancos y negros, ya que su alma se ha tornado tan oscura como un pozo profundo.

10 de junio de 2008

El Buscador de Colores 5

Despertó al cabo de un tiempo y se sorprendió al encontrarse tumbado sobre una mullida capa de hierba, bajo la sombra de una retorcida y frondosa palmera. Debajo de la palmera, vestida con hojas, se encontraba la muchacha más hermosa que Lik hubiera visto en toda su vida, la bellísima princesa le tendió una mano esbelta y le ayudó a levantarse, toda ella era luz y color.
La joven le preguntó a Lik quien era y qué le llevaba a su hogar. Lik le expuso en pocas palabras todo lo que acontecía en el mundo gris y mientras le hablaba a la princesa de la ausencia de colores vio un deslumbrante puente brillante surgir a la espalda de la hermosa muchachita.
-¿Qué es eso? –demandó a la princesa totalmente sorprendido.
-Es el Arco Iris –respondió la muchacha con fervor- en él residen todos los colores del mundo.
-¿Así que es ahí a dónde se han escapado los colores? –dijo el niño- por eso no hay colores en ninguna parte, porque tú los tienes todos –acusó.

9 de junio de 2008

Los buenos libreros

Siempre he creído que para que alguien lea de mayor tiene que cogerle el gusto desde muy pequeño. Yo tuve suerte, porque me crie devorando tebeos de Mortadelo y Filemón, de Zipi y Zape, de Superlópez... después me pasé a los libros pequeños y a los tebeos de la Marvel y por último a los libros más gordos, a los que llegué de la mano de Ende.
No tenía a nadie que me indicara qué leer y también he sido un poco vago, por eso me perdí a muchos de los grandes, lo que hoy trato de solventar leyéndolos a marchas forzadas, aunque he de tener una empatía especial con los escritos, porque sin haberlos leído sé más o menos quien es Sandokán, tengo mucha simpatía por Sherlock Holmes, me encantaría visitar la Isla del Tesoro... y mil cosas más que ahora me leo sin parar (el último de estos grandes clásicos ha sido Drácula).
Po eso creo que la figura del librero es esencial para que los nuevos lectores cojan el gusto a la lectura. También me sirve el maestro que obliga a leer, por favor escojan libros amenos e interesantes que no aburran a los niños, si un niño se aburre de pequeño no leerá de mayor. Con esto último me pasa algo curioso, simpre había creído que el bueno de Don Julián, mi profe del colegio Juan de Austria de Leganés, me había "colocado" un tocho la primera vez que fui a la biblioteca del colegio. Fíjense qué equivocado estaba, mi profesor me había puesto en las manos Ivanhoe, que ahora me muero por leer. Ahora sé que Don Julián había acertado, había elegido el libro perfecto para un amante de la edad media como yo y sin embargo nunca he leído ese libro (aún).
Eso es lo que quiero decir, que un buen "aconsejador" es esencial para los nuevos lectores. Si a los chicos les encanta leer a Harry Potter, démosles Harry Potter, así leerán lo que les pidamos (imagínense que el curso que viene a sus hijos les encomiendan la terrible labor de leerse los siete capítulos de Potter en un sólo curso... no creo que protestase ninguno por ello).
Los libreros, los buenos libreros, saben qué libro les gustará a sus clientes y no les conviene aburrirlos, porque de ello depende su negocio. Así que, hagan caso a su librero a la hora de leer, es saludable.

6 de junio de 2008

El Dragón Lector

Había escuchado hablar en la radio de esta pequeña tienda de literatura infantil situada en Madrid. Un lugar extraño en el que se contaban cuentos además de venderlos y en el que habían inventado la historia de Leo, un dragón al que le gustaba leer.

Estas navidades escuché el principio del cuento y me enteré de que se iba a sacar a la venta un libro con el cuento que sábado a sábado se narra en la librería y claro, me dije que tenía que ir allí a comprarlo para Moisés (o para mí, además, el libro me ha encantado y el cuento es una pasada). Pero como uno nunca tiene tiempo para nada no he conseguido ir aún a la librería.


Pero el otro día me escapé con José a la Feria del Libro y me encomendé la misión de encontrar la caseta que supuse habría allí de la librería infantil, para poder comprar el cuento. Como había supuesto allí estaba, una de las últimas (o de las primeras, según se mire) de toda la feria. Vi el libro desde lejos y me lancé como un loco a por él.


Pero no esperaba tener tanta suerte como tuve, en cuanto vi a Pilar sospeché que era la dueña de la librería y con un arrojo que no suelo tener pregunté si era ella en realidad, al decirme que sí lo era abusé de mi valor y pedí que me firmara el ejemplar. Se mostró muy atenta y cariñosa, diría que hasta la hizo mucha ilusión firmar un libro para un niño pequeño, que no será capaz de entender el cuento hasta dentro de un tiempo, un futuro cliente para ella, eso seguro.


Se portó tan bien que no dudé en regalarla un ejemplar de Un ejército para Hans que llevaba en mi bolsa para cualquier circunstancia. Espero que lo lea y que le guste la historia.


Quiero dar las gracias a Pilar por firmarme el libro para Moisés y por crear lo que imagino será un entorno único para animar a los niños y niñas madrileños a leer. Un saludo desde aquí y un fuerte beso. Antes del cumpleaños de Moisés visitaremos la librería.




PD. Por cierto, he hecho este pequeño montaje con la firma, espero que os guste.
(Para Moisés, que avanzará de la mano de su amigo Leo hacia el maravilloso mundo de la lectura, Pilar)

5 de junio de 2008

El Buscador de Colores 4

Finalmente llegó al pie del comienzo de las ardientes dunas del desierto e impulsado y urgido por la extrañeza con la que le miraba todo el mundo por el ser el único ser vestido de colores no se amilanó por el calor y el sol impetuoso, se internó en el desierto a la busca de la princesa, ya tenía ganas de averiguar que pasaba. Caminó durante seis días con sus noches y finalmente llegó al lugar donde sabía por los cuentos de Pomek que vivía la Eterna Muchacha, la Princesa del Desierto, el mismísimo centro del arenal.
La sed le secó la garganta y se encontró débil a causa del hambre y el calor, la visión se le nubló y delante de sus ojos parecía flotar el más amplio de los mares.. se restregó una vez más los ojos y el sudor se le coló en ellos y le produjo escozor, cuando por fin pudo abrirlos, sus iris oscuros vislumbraron un relampagueante haz de color que pronto fue sustituido por el yermo desierto repleto de dunas.
Lik consiguió ponerse en pie esperanzado por esa fugaz visión.
Estaba tan cansado...

3 de junio de 2008

El Buscador de Colores 3

Lik llegó a la choza de Pomek y le expuso la situación. El viejo lo miró con los envejecidos ojos azules chispeantes de sabiduría y poder, sondeando sus propios ojos negros, poniendo a prueba la decisión del muchacho. Tras unos segundos pareció sentirse conforme con lo que veía y asintió para sí mismo, como si acabase de ponerse de acuerdo con su propia conciencia. Le indicó que él no recordaba la existencia de otros colores que no fuesen el negro o el blanco, mas aun así le creía y no era capaz de entender que era lo que había sucedido con eso que él llamaba colores.

Lik estaba desesperado y lloró desconsolado pidiendo consejo al anciano Ologa-mirei, asegurando que sería incapaz de vivir en un mundo sin colores. El viejo meditó durante más de diez minutos mientras Lik lo observaba aguardando en silencio a que este encontrase la solución a sus problemas, como siempre hacían los mayores.

Tras ese intervalo de tiempo, el anciano dejó de mesarse la larga barba blanca y abrió la boca para aconsejar a Lik, le recomendó viajar a la búsqueda de la bellísima Princesa del Desierto que era la más sabia de entre los sabios y conocía todo lo que sucedía en el mundo, ella le daría Lik las respuestas que necesitaba.
Lik no se lo pensó dos veces y se puso en marcha, caminó sin descanso atravesando pueblos y ciudades, cruzando ríos y paseando entre fieras, viajó sin descanso durante un largo año y conoció buena parte del mundo, aunque como todo era del mismo color, no era capaz de hallar la diferencia entre unas y otras cosas.