#MalditaGuerra

Porque la Guerra es una mierda, se mire como se mire

"La gran aventura de Sir Wilfredo - El asedio de las sombras"

Una novela para disfrutar de las princesas y de los caballeros.

Microrrelatos en 3 Capítulos

Disfruta de más de cien historias cortas

La importancia de las librerías

Artículo publicado en Diábolo Magazine

26 de diciembre de 2008

Anda, reíros un rato



Lo del fútbol se me ha jodido por hoy y lo del poema... no me apetece buscar nada, así que os pongo este vídeo para que paséis un minuto agradable riéndoos de Jose y de mí. Sí, estamos quedaos del todo.

Más vago que la puñeta


Sé que corro el riesgo de aburriros con tanto decir lo vago que soy y el poco tiempo que tengo y todo eso que os digo siempre, casi por costumbre; pero como es totalmente cierto, os lo repetiré una y otra vez, hasta que alguien me diga que deje de decirlo (y como aquí casi no comenta nadie...).

El caso es que ayer decidí que voy a ponerme otra vez las pilas con eso de escribir, porque este año pasado me he liado con los blogs y he flojeado algo en cuanto a escritura se refiere. Así que mi propósito para año nuevo (ya empezamos) es escribir mucho más. No algo en concreto, sólo más y para mí, porque cuando escribo en un blog sé que alguien lo va a leer y suelo escribir para los demás (vaya lío me estoy haciendo yo solo).

Al caso, que ayer me leí la mitad de La tierra seca, que es un cuento largo para niños del que tengo escritas unas veinte páginas y al que aún le falta mucha tralla. El cuento en cuestión me encanta y sé todo (o casi) lo que va a pasar, así que no debería ser demasiado complicado de escribir en unos meses, aunque para eso me tengo que poner, ya lo sé.

Bueno, me voy, a ver si termino de montar otra cosa que tengo pendiente. Sólo quería saludaros. Por cierto, voy a buscaros un poema chulo para ponerlo aquí. Ahora vuelvo.

Vaya, pues no, que me voy a jugar al fútbol.

19 de diciembre de 2008

La que yo soñaba sin sentido...


No me suelo prodigar demasiado en eso de la Poesía, más que nada, porque sé que hay mucha gente que sufre con la Poesía, tiene muchísimo talento y se la toma muy, pero que muy en serio. Así que, yo que soy descreído por naturaleza, prefiero mantenerme al margen, aunque de vez en cuando me salga algún pinito como este de aquí abajo. Espero que os guste una poesía hecha por un escritor que nunca aspiró a ser poeta, pero que de vez en cuando intenta arrebatar algún leve susurro de las Musas a los poetas de verdad.

Una cosa más, también sé que la mayoría de los poetas se basan en sus propias experiencias o vidas para escribir... yo no. Bueno, a veces sí, pero en otras (como la que nos ocupa), sólo me pongo a imaginar, casi como lo haría ante un nuevo cuento. Así que, además de poesía, ahí tenéis una nueva historia, espero que os guste y no me recriminéis esta injusta incursión mía a territorio aliado sin consentimiento.

Otra cosa más, espero que el dueño de la excelente foto de la rosa que os coloco no se me enfade, es que me ha parecido una fotografía espectacular.


Mujer,
eres tú la que yo soñaba
y se tornaba dichosa en mis brazos,
aunque, pasado un tiempo,
aprendí
que no hay amor
sin llanto,
sin lamentos amargos.

Que no hay amor
sin sueño.

Mujer, yo soñaba
que eras
princesa de todos mis cuentos,
diosa de mis firmamentos,
reina en todos mis sueños.

Así eras Amor,
anhelo, locura y tormento.

Eras mujer infinita,
bellísima ensoñación
te colabas por mis venas
rasgándolas de pasión.

Matándome poco a poco
ahogándome con tu ardor.

Endiabladamente hermosa,
eras deseo y calor,
la luz hiriente de tus ojos
abrasaba mi corazón,
tiznando de hollín mi alma,
quemando cordura
y razón.

Mujer,
te pedí que fueras mía
y tú, sólo supiste reír,
mientras de desembarazadas de mí.

Dame un instante en tus besos,
dame un segundo en tu voz,
sosiega mi llanto naciente,
Ámame.

Eras anhelo en mis manos
locura en mi corazón,
eras tormento malsano
y muerte helada
y dolor...

Te pedí que fueras mía
y tú respondiste no.
Ahora que muerto me veo
Sé que tendrás por siempre
un hueco en mi corazón.

Y aunque tú no lo quieras,
Estará allí reservado.

Por siempre…


Escribir porque sí


Esto lo escribí ayer a eso de la una y pico de la mañana, así que me excuso de antemano por lo que haya podido escribir (que a esas horas no suelo coordinar demasiado bien). De todas formas, como tampoco me lo voy a leer otra vez para corregirlo... lo publico tal y como está, a ver qué os parece (espero no recibir demasiadas críticas).



Hace mucho tiempo que no me pongo a escribir así, porque sí, sin buscar una utilidad o un uso para lo que relato. Aunque según estoy escribiendo esto en mi ordenador, ya estoy pensando en subirlo mañana al blog, qué le vamos a hacer, la cabra suele tirar siempre al monte.

La verdad es que soy un tío de manías y caprichos más o menos pasajeros, cuando me da por algo quiero hacer lo más posible y no es hasta que encuentro algo que me resulta más interesante que empiezo a desencantarme ligeramente de mi anterior interés y comienzo a recorrer con fuerza casi imprevista mi nuevo cometido.

Lo último que me embaucó hasta límites indescifrables y ahora sólo está prendido en mí gracias a los rescoldos de un fuego muy bien encendido es el tema del fútbol. Fijaos, yo, que no había jugado al fútbol en serio en mi vida, fue ponerme a ello y querer llenar mi vida de un balón de reglamento. No sólo me dediqué a jugar, sino que me lie la manta a la cabeza y me hice mi propio equipo de fútbol sala: el AD Encinar del Alberche. Supongo que eso fue porque siempre había albergado la esperanza de poder jugar algún día una competición, algo que sólo había logrado muy levemente hasta entonces en primero de BUP, en un equipo que montamos de voleibol… el subconsciente de uno, que suele salir por sitios incomprensibles y raros.

El caso es que empecé a jugar en serio al fútbol sala a los veinte tacos, sin tener ni idea y sin haber pertenecido nunca por más de un mes o dos a un equipo de fútbol, al menos como jugador. He de reconocer que, aunque sigo siendo un paquete en esto del balompié, al principio era aún peor. A pesar de que he aprendido bastante en los diez años que llevo en esto más en serio.

Pero no me quedé en jugar, os he dicho que hice mi propio equipo, pues sí. Hice uno femenino, después añadí uno infantil… más tarde vinieron los cadetes y al final, los benjamines y pre benjamines. Las ligas de verano, los trofeos, los premios, las discusiones, los malos rollos, las cuotas, la lotería, el material, el pabellón, las pistas, las redes, los conos, los entrenamientos, los jugadores, los presidentes, los… todo, todo me lo eché yo en la espalda y hasta hoy, que empiezo a resentirme de dolores de espalda por tanta responsabilidad creada sin necesidad y tantas ostias que me he llevado por pensar en el disfrute de los demás. Pero bueno.

Ahora me ha dado por esto de los blogs (bueno, ya llevo un poco más de un año), empecé con uno sobre mí y mis cosas (este que leéis), pero al ver que era muy fácil y que me gustaba hacerlo, creé otro y después otro más… hasta que empecé a darle vueltas al tema de tener éxito con mi propio blog, para ver si me hacía rico, como esos de las noticias que uno ve por la tele. Sí, las de las ideas estúpidas que hacen millonario al que las tiene y las que, al verlas, uno se dice, “no me jodas, si eso lo haría yo mucho mejor”. Así nació cierto personaje rosa que habita en las Cook y al que tengo que robar un poco de protagonismo para que mi ego de escritor no se resienta lo más mínimo.

Sí, Plyngo empezó a convertirse en mi nuevo entretenimiento, aunque hoy día es como un trabajo mal pagado, pero del que uno se siente la mar de orgulloso. La verdad es que sigo creyendo, a pesar de todo, que la historia de Plyngo merece la pena.

Ahora, mi última preocupación creada por mí es la del programa de radio, Castillos en el Aire y ya me he percatado de que llevo unos días poniendo mucha atención en el mantenimiento de todo lo relacionado con el programa en detrimento de todo lo demás.

En medio tengo muchas cosas, y es que no paro… la verdad es que no sé cómo lo hago. Ya os contaré cómo salgo de todo esto, lo único malo es que todas esas ocupaciones no me permiten disponer de mucho tiempo libre para escribir sin más, sin un sentido concreto… aunque me miento diciéndome que todo esto sólo es un entrenamiento… sólo hacer muñeca para estar mejor preparado el día de mañana, cuando decida embarcarme una vez más y de lleno en la escritura de una nueva novela… yo sé que no es así, pero suena mejor decirlo.

17 de diciembre de 2008

Un paseito por Madrid antes de ir de presentación


El sábado pasado fui a la presentación de un libro… por cierto, ¿has hablado hoy de ese programa especial que preparaste? Porque deberías de haberlo grabado y emitido como reposición, a mí me pareció genial, lástima que el bueno de Leclesió al final te dio plantón, que si no te habría quedado bordado. Aunque a mí Rosalía me cae mejor que el francés ese del Nobel.

Antes de pasarme por el lugar de la presentación, me di una vuelta por Madrid. En realidad me pasé por una librería en especial que quería visitar, un sitio genial para pasar un rato agradable, El Dragón Lector, que está en la Calle Españoleto 4. Una tienda mágica, con una dueña un tanto especial, fíjate que se ha propuesto que los niños aprendan a disfrutar de la lectura. Pocas veces hablamos de lo importante que es para la lectura y para los libros que los niños disfruten leyendo. Porque si disfrutas de pequeño es seguro que de mayor seguirás haciéndolo y profundizarás en esas lecturas tuyas, o al menos hasta donde alcances.

Pues bien, en esa librería, uno puede toquetear los libros cuanto quiera, hacen cuenta cuentos una vez a la semana… e incluso algunos viernes realizan cuenta cuentos para adultos, ¿no te parece un agujero genial para que los más peques aprendan a querer leer todo el tiempo? Y de la mano de todo un dragón. Sí, el dragón en cuestión es Leo, un dragón azul al que le encantan los libros, y no para comer, sino para viajar, aprender, correr aventuras, ver sitios desconocidos, conocer a gente de todo el mundo, soñar… y lo más importante, disfrutar.

Además, Pilar, la dueña de la librería El Dragón Lector, tuvo la genial idea de crear un cuento con Leo como protagonista, un cuento que yo tengo en mi casa y recomiendo para todos los niños a partir de los tres o cuatro años. Esa es mi primera recomendación de hoy: Leo, el dragón lector.

La verdad es que tuve la desgracia de encontrarme la librería cerrada, porque cierran los sábados por la tarde y bueno, tuve que ir a otro sitio. En la puerta del Sol me topé con una librería muy estrecha, con un escaparate lleno de novedades y no me pude resistir, me fui para adentro, a ver qué me encontraba. Me topé con las novedades de Planeta, con el último libro de Saramago, con un anuncio de El fuego, la segunda parte de El Ocho, el best seller de Katerine Neville, con El Juego del Ángel, de Zafón… vamos, las últimas novedades. La verdad es que soy muy mirón en esto de la literatura y los libros, me encanta mirar libros, títulos, portadas… yo creo que con eso, sólo con eso, también se aprende mucho, que es lo que a mí me gusta, aprender de los demás, para luego intentar no sólo emular a los mejores sino, quién sabe, igualarlos algún día… o intentar al menos acercarme.

Pero sigamos, que me embrollo con mis propias cosas y esas de momento no interesan demasiado a tus oyentes.

Como tenía bastante tiempo libre (ya sabes que no suelo librar los sábados por la tarde y eso), bueno, pues me fui a dar una vuelta por la FNAC, por lo de mirar, ya sabes. No me compro muchos libros ni en librerías, ni en hipermercados, ni en tiendas. Es que eso es otra cosa que tus oyentes no saben, yo también vendo libros y claro, no se los voy a comprar a los demás. Por cierto, si alguno de los escritores que te escuchan, o editores, que sé que los hay, quieren un punto de venta más a añadir a sus lugares más habituales, ya saben, que te pidan mi número, que yo los vendo encantado, incluso los de escritores totalmente desconocidos. Son muchos ya los amigos escritores que me han enviado sus libros para que se los venda.

Hoy me ha dado por hablar de mí, vamos a lo que vamos.

En la FNAC, mirando alucinado las estanterías repletas de títulos, títulos y más títulos, aprendí algo nuevo. No tengo ni idea de toda la fantasía que se edita en el mundo. Sí, conozco algunos de los títulos, incluso algunos que la mayoría desconoce, he leído cientos de libros fantásticos, reconozco a muchos autores… pero si vieras la cantidad de títulos desconocidos para mí que había allí… fue impresionante. Totalmente impresionante. Acercarse por allí es una cura de humildad de lo más eficaz y descorazonadora, palabra.

Pero bueno, si algo bueno tuvo el ir por allí, fue que apunté varios títulos y autores de los que iré hablando por aquí poco a poco. Como Javier Negrete, el ganador de 2006 del Premio Minotauro de literatura fantástica, del que apunté un par de títulos a leer, como La Espada de Fuego.

También vi que la lista de novedades sobrepasa todas mis expectativas de lectura, así que empiezo a comprender, por qué siempre hay libros que se quedan en el tintero en programas o secciones como esta, porque son demasiados como para hablar de todos ellos.

El otro día recomendé a todos los oyentes que regalen libros esta Navidad y me reafirmo en mis palabras. Los libros son una opción genial pero, el otro día me di cuenta de una cosa gracias a un consejo que le di a mi amigo Jose en la misma FNAC, cuando él pensaba qué regalar a un primo suyo ¿nunca te ha pasado eso de decir algo y luego ver que es una buenísima idea? A mí me pasó el sábado.

El primo de Jose es un chaval al que la vídeo consola le tiene ocupado muchas horas de su tiempo libre, y claro, no creo que estuviera dispuesto a pasarse muchas de esas horas leyendo un libro tan gordo como Eragon. Os hablo de éste en particular porque Jose pensaba regalarle la trilogía de Christopher Pasolini completa, Eragon, Eldest y Brissingr, mil y muchas páginas para alguien que apenas lee algo más que los libros de texto o la lecturas obligadas del colegio. Esos tres libros tenían un destino fijado, acabar sus días en una estantería, repletos de polvo y sin una de sus palabras leídas. Por eso le recomendé que lo mejor que podía hacer era regalarle un par o tres de buenos tebeos, porque los tebeos son una puerta abierta a la lectura. Ya sabéis todos lo que yo opino sobre los tebeos.

Si tenéis que hacer que un niño o adolescente que no lee nada se ponga a ello, regaladle tebeos, ya veréis como al final pican y si pican y disfrutan… pues eso, que el siguiente paso estará algo más cerca. Además, la lectura de tebeos es cada vez más completa.

Y mi recomendación para hoy es que leáis cuentos infantiles, todos. Yo ya tengo algunos apuntados para este año y os recomiendo que lo hagáis todos, porque los cuentos infantiles son de las lecturas que siempre perduran en nuestra mente ¿no me creéis? A ver cuántos personajes de cuento recordáis… ¿verdad que son legión?

12 de diciembre de 2008

Regala Fantasía esta Navidad


Hoy vamos a cambiar el guión ligeramente, en vez de hablar sobre un libro fantástico en particular, vamos mejor a hablar directamente de libros y de literatura fantástica, porque es un género que ha crecido y sigue creciendo gracias a éxitos comerciales, sí, comerciales. Aunque hoy en día estoy seguro de que pocos pensarán ya que lo comercial tiene que estar reñido siempre con la calidad literaria, aunque a veces… bueno, cada uno tendrá su visión personal, imagino.
Particularmente pienso que, en literatura fantástica, lo principal no es la calidad, sino ofrecer narraciones vertiginosas y sencillas que introduzcan al lector en el mundo que el escritor ha creado para el uso y disfrute de aquél que quiera visitarlo, disfrutarlo o sufrirlo.

Y no seré yo el que opine o difunda que la literatura fantástica no es buena literatura. Nadie mejor que yo… excepto los expertos en la materia, para comprender que los lectores del género piden un estilo más directo e inmediato que otro tipo de lectores. La verdad es que en los tiempos que corren, de libros que se escriben, venden o leen como churros, la narrativa veloz, sin subterfugios ni sutilezas, suele ser la que más triunfa a día de hoy. Además, aunque hay muchos adultos, cada vez más, que leen literatura fantástica, los habituales de Fantasía suelen ser jóvenes lectores que se acercan por primera vez a un libro gordo, impelidos por la lectura continuada de tebeos, que siempre suelen ser un excelente antecedente de lecturas más profundas o por el éxito de una buena película, que invita a saber más sobre una historia o un personaje. Siempre se dice eso de “pues el libro está mejor”. Y siempre hay unos pocos locos que deciden averiguar si eso es cierto.

Claro que, hay libros de literatura fantástica excelentes y con una narración tan profunda o tan genial como cualquier buen clásico. Ya hablé en una o varias de mis intervenciones aquí de libros fantásticos tan conocidos y reconocidos con Drácula, el Doctor Jeckyll y Mister Hide, por poner un buen par de ejemplos. Pero si alguien lee, no sé, El señor de los anillos, para mí “el Don Quijote de la Mancha” de la Fantasía, verá que se trata de una novela buenísima en su texto, con una prosa excelentemente elaborada y una escritura digna de libros muy premiados o estudiados. Hay otros muchos libros fantásticos muy bien escritos, pero dejaré que tus oyentes los vayan descubriendo poco a poco. Además, seguro que cada uno tendrá un favorito, todos los que leemos habitualmente, tenemos un libro fantástico en la memoria.

Para estas Navidades de crisis y apuros económicos casi universales, voy a dar un consejo a los oyentes, regalad libros. Suelen ser más baratos que muchos otros regalos y sirven para vivir cientos de experiencias distintas en cada párrafo. Leer es poder y si no me creéis, ¿por qué en el mundo en el que me acabo de asomar la lectura está prohibida?

Sí, acabo de terminar de leer un libro fantástico de un autor español. Me estoy habituando peligrosamente a leer escritores desconocidos para casi todo el mundo. El libro en cuestión se titula El laberinto de Cristal, está editado por Timun mas y su autor es Andreu Llamas. La semana que viene… o la otra, os hablaré más en profundidad de esta novela, pero de momento bastará con decir que allí los que gobiernan tienen prohibido al resto que lean, los libros están prohibidos… no debería añadir nada más para que todos los que nos escuchan comprendieran que lo que temen es el poder que encierra cada palabra escrita.

El otro día celebramos los treinta años de la Constitución, unos derechos que tenemos recogidos en un libro. Los libros y la lectura son vida y poder, cultura y divertimento, ¿no crees que son un regalo excelente? Y no sólo como perfectos adornos de cualquier mueble de salón o estantería… que también.

Pero vamos a lo que nos ocupa, la literatura fantástica, que me lío, me lío y no paro.
La Fantasía está de moda, como lo demuestran las últimas adaptaciones cinematográficas de libros fantásticos o de tebeos. Eragon, El señor de los Anillos, Harry Potter, Las Crónicas de Narnia, La brújula dorada… y muchas más que me dejo.

Eso ha conseguido que mucha gente lea y que los títulos que se editan en España, un país que no tenía mucha tradición de edición fantástica, crezcan día tras día; o que empiecen a aparecer más y más escritores españoles que se dedican a estos mundos.

No puedo dejar de nombrar a nuestra escritora de más éxito internacional en este tipo de literatura, Laura Gallego, de la que pronto volveremos a hablar por aquí, porque creo que merece un programa entero para ella…

Que esto está de moda se ve en la cantidad de títulos editados y en el éxito de crítica y ventas que atesoran. Harry Potter fue un boom literario espectacular, yo creo que sin precedentes. Ahora su autora, la célebre JK Rowling ha publicado un libro de cuentos fantásticos y el éxito en todo el mundo ha sido arrollador, Los cuentos de Beedle el Bardo son ya un fenómeno literario en sólo unos días. Pero también se acaba de estrenar en cine Crepúsculo, una película sobre vampiros modernos sacada de otro éxito internacional de una saga literaria fantástica… la lista se extiende hasta límites increíbles, que voy a enumerar al completo.

Tenemos reciente también el éxito de Cornelia Funke con Mundo de Tinta, que tengo en mi casa a punto de leer. O el de Cristopher Paolini con Eragon, de la que hace poco más de quince días se público la tercera novela Brissinger… yo creo que esto no para de crecer y eso es muy bueno, porque los lectores fantásticos suelen ser gente valiente, adictiva y sí, por qué no decirlo, un poco friki, que se dice, lo que consigue que mucha gente muy joven se convierta en lectores habituales y, en muchos casos, en escritores ocasionales.

La Fantasía sirve para mucho más que para disfrutarla, sirve para abrirnos puertas que nunca antes pensaríamos haber abierto. Tendríamos que dar la enhorabuena en todos los que se dediquen a leer, aunque sea unos minutos.

Ah! Y hoy mi recomendación no puede ser otra que la de que la gente me haga caso y regale libros esta Navidad. Mañana todos seremos un poco más ricos y felices gracias a la lectura de uno de los regalos más personales que pueden hacerse.



9 de diciembre de 2008

¿Tu me habrías disparado?


Os dejo aquí este vídeo para ver si alguien quiere leerse ¿Tú me habrías disparado? Que fue el relato con el que gané el premio de la Mancomunidad los Pinares del año 2007, espero que os guste el vídeo (aunque le falta un pasodoble que tendría que ir al principio...) y decidáis leerlo.

Por cierto, si alguien me envía el pasodoble España Cañí en MP3, podré retocar el vídeo para que quede tal y como lo planeé. Muchas gracias de antemano.





¿Tú me habrías disparado?

Descargar: 1 documentos, 1482 KB

Impreso: 24 páginas, encuadernado 15.24 cm x 22.86 cm, encuadernado engrapado, papel interior blanco (peso 80#), tinta interior todo color, papel exterior blanco (peso 100#), tinta exterior todo color

Descripción:

Ahora que en España estamos discutiendo sobre la Memoria Histórica y esas cosas he creído conveniente meterme un poquito con la Guerra, esa puta sin mesura que no para de trabajar nunca. No creo que haya sido ni la mitad de duro con ella de lo que se merece.


Editor: Ediciones JF2005
Copyright: © 2008 Ediciones JF2005 Standard Copyright License
Idioma: Spanish
País: Spain
Edición: Primera edición
Versión: 1

El elfo oscuro


Imagina que vas a la firma de libros de uno de tus escritores favoritos y tienes la desgracia de que el escritor en cuestión se va sin haberte firmado el tuyo. ¿Qué sentirías?

Pues a Robert Anthony Salvatore, uno de los creadores de la saga de libros fantásticos de los Reinos Olvidados le pasó eso en una firma de sus dos escritores favoritos, dos de los que ya hemos hablado por aquí, Margaret Weis y Tracy Hickman. ¿Y qué hizo? Se prometió que escribiría una saga de libros tan buenos o mejores que los de la Dragonlance y aquí comenzó la historia literaria de uno de los escritores de sagas fantásticas más importantes a nivel mundial. Gracias a un escenario de un juego de rol que usaban unos amigos para jugar sus partidas, a una firma frustrada y a un apasionado de la fantasía, a la que llegó fascinado tras leer El Señor de los Anillos… por cierto, habría que hacer una mención especial a este libro de Tolkien, ¿cuántos escritores de fantasía no habrán decidido escribir algo fantástico gracias a la Tierra Media?... esa puede ser una buena historia que será contada en otra ocasión…

Sigamos con Salvatore, esa anécdota de la firma la leí por ahí en una ocasión, pero por más que la he buscado no he logrado dar con ella para confirmarla, así que si alguno de tus oyentes refuta mis palabras o dice que me he confundido, puede que tenga razón.

La magia de estos libros fantásticos es que puedes, una vez que has logrado que tu serie tenga el éxito necesario, explotar a tus personajes, convertirles en historia en sí mismos, contar su infancia o aventuras anteriores. Sobre todo cuando el personaje en cuestión destaca por encima del resto. El libro del que vamos a hablar hoy está escrito en tres partes, así que ya tenemos una nueva trilogía fantástica, la trilogía en cuestión se titula El elfo oscuro y trata sobre la infancia, adolescencia y juventud de uno de los personajes secundarios más importantes de la fantasía actual, tanto que dejó una impronta tan acuciante que su autor, fue instado y casi obligado a escribir esta biografía novelada.

Y tengo que decir que incluso a mí, acostumbrado a leer fantasía de toda clase y condición, me sorprendió muy gratamente esta biografía de aquel antiguo personaje secundario, hoy convertido en uno de los héroes fantásticos más populares, Drizzt Do´urden, el elfo oscuro.

Me sorprendió el oscuro mundo subterráneo en el que nace Drizzt, la tétrica ciudad de Menzoberranzan, donde moran los crueles elfos oscuros o drows y su terrible matriarca, la Reina Araña. También el inusual gobierno de las mujeres de cada familia, más fuertes y poderosas que cualquiera de sus hombres, una estructurada estirpe seleccionada por castas, el poder de los clanes familiares y una ferocidad sin límites. La sociedad que habita en la Antípoda Oscura está regida por una religión poderosa, encabezada por la Reina Araña y sus sacerdotisas, seguidoras de la sangrienta diosa Lloth.

Sobre todo el primero de los tres libros de la trilogía, nos muestra un mundo muy agresivo, en el que sólo los más fuertes y capacitados logran salir adelante, un mundo subterráneo en el que prima la violencia y se premia el comportamiento bélico y marcial por encima de cualquier otro. Así se forjan los elfos oscuros de los Reinos Olvidados, una de las razas más aguerridas de todos los universos fantásticos en los que me he asomado.

El personaje que nos ocupa, Drizzt, nace como el tercer hijo varón de la familia Do Urden, lo que le convierte en candidato único para el sacrificio a la diosa que todas las familias de Mezoberranzán están obligadas a hacer para no caer en desgracia ante ella. Pero ese mismo día es el elegido por la madre de nuestro protagonista para atacar una casa enemiga y ocupar su puesto privilegiado de poder. El golpe falla y uno de los hermanos del recién nacido aprovecha la confusión en la huida para matar a su hermano mayor y convertirse así en el primogénito… eso para que os hagáis una idea de cómo es la sociedad drow.

Gracias a ello Drizzt se libra de la muerte y se convierte en el hijo segundo, destinado a ser educado como mago, aunque su padre, el maestro de armas de su casa logra convencer a la matriarca de que es mejor entrenarlo como guerrero. Ni que decir tiene que nuestro héroe se convierte en uno de los mejores luchadores de todo su reino, incluso es trasladado a la escuela de guerreros de Menzoberranzan, dónde, a pesar de los intentos de todos sus maestros, que incluso le hacen enfrentarse con alumnos mayores que él y pasar las peores pruebas, logra “matricularse” como guerrero en la academia drow de Melee-Magthere.

Una vez superado el entrenamiento, Drizzt sólo tiene que jurar fidelidad a la diosa Lloth y participar en una ceremonia orgía de graduación para ser considerado un drow en toda regla, pero rechaza participar e incluso maldice a la diosa.

Pero es que Drizzt no es un elfo oscuro al uso, su descripción coincide en pleno. Piel oscura, lacio pelo blanco, ojos rojos o violáceos… pero en su interior guarda un sentimiento poco dado en su raza, el honor. Para que os hagáis una idea, en una incursión a la superficie (los drows viven en cuevas oscuras), salva a una niña elfa en un mundo en el que los elfos son los enemigos acérrimos de los elfos oscuros. Logrando que su familia en pleno caiga en desgracia ante la Reina Araña.

Drizzt debe por tanto, incluso escapar de su propia familia, momento en el que su padre, inculcador de los valores morales que imperan en él, muere para permitir su huida. Desde entonces Drizzt se convierte en una criatura oscura más de los reinos de las cavernas, El Cazador. Durante años, el elfo oscuro vive como un ser oscuro en la Antípoda Oscura, acompañado sólo por Guenhwyvare, una pantera, un ser del plano astral ligado a una estatuilla de ónice que se convierte es su compañera habitual. Hasta que alguien vuelve a verlo y decide acabar con él de una vez. ¿Se salvará?

Os recomiendo el Elfo Oscuro, de RA Salvatore, porque vais a descubrir un mundo totalmente nuevo, sobre todo en sus dos primeras partes. La sociedad drow es algo novedoso, ¿qué otra raza es gobernada por las mujeres?

Y una recomendación, si por cualquier causa debéis enfrentaros con un elfo oscuro, procurad hacerlo a la luz del día… os puede venir muy bien esa diminuta ventaja.



¿Quieres escucharlo? Pincha aquí

1 de diciembre de 2008

Carta de despedida a George W. Bush


Ya os dije el otro día que había ganado el concurso de carta, pero hoy voy a hacer algo mucho mejor, os pongo la carta para que la leáis y opinéis por vosotros mismos, espero que os guste y que me digáis vuestras opiniones (ya pondré también la poesía y el cuento).



Estimado Señor Bush:

Le escribo esta carta para preguntarle si usted duerme bien por las noches, porque yo ya hace mucho tiempo que no lo hago. O si ha conseguido algo de lo que buscaba cuando decidió invadirnos. Al principio de la llegada de los soldados que usted envió a mi país mi papá me decía que venían a ayudarnos y que era por nuestro bien, que teníamos un presidente muy malo que no quería dejar de mandarnos y tenía armas muy peligrosas que podían matar a mucha gente, aunque ahora que lo pienso, usted también tiene armas de esas que matan a mucha gente ¿verdad? ¿Es usted también malo por eso?.

Un poco más tarde, cuando comenzaron a haber bombardeos todos los días y tuvimos que dejar nuestra casa durante la noche... durante muchas noches, bueno, entonces mi papá nos decía a Násher y a mí que las bombas no iban destinadas a asustarnos a nosotros o a destruir nuestras casas, que eran para luchar contra los malos y contra el presidente que tenía las armas que podían matar a mucha gente. Yo empezaba a no creerle, porque en nuestro barrio no había gente mala... y tampoco había armas. Bueno, a lo mejor yo era un poco travieso, mi Papá siempre me lo decía, pero yo pensaba que no era tan malo y que no hacía demasiadas trastadas como para enfadarle a usted, además, yo tampoco tenía armas de esas que podían matar a mucha gente, ni tan siquiera una chiquitita y de juguete. En mi casa tampoco había personas malas, porque mis papás eran muy buenos, y fue una de las primeras que dejó de ser casa y se convirtió en un montón de piedras negras y apiñadas.

Después de abandonar nuestra casa nos tuvimos que cambiar de barrio, porque el nuestro fue destrozado por las bombas de los aviones enviados por usted y muchos de nuestros vecinos se quedaron para siempre a vivir entre las rocas sucias, negras y apiñadas. Papá decía que no los veríamos más por ninguna parte porque habían preferido estar en su barrio de toda la vida para siempre, aunque yo no entendía que alguien quisiera vivir para siempre entre escombros y desperdicios.

Cada vez había más soldados por la calle y yo no entendía que muchos niños se quedaran tumbados y quietos cuando los soldados pasaban o cuando caían las bombas, yo no podría estar tan quieto como ellos, porque las bombas me daban muchísimo miedo. Incluso un día vi cómo un niño pequeño corría lo más rápido que podía entre las explosiones y de pronto, cuando estaba muy cerca de una casa decidió quedarse parado en el suelo, sin moverse, algo que quise preguntar a Papá, pero que se me olvidó.

Un día, de buenas a primeras, Mamá y Násher dejaron de vivir con Papá y conmigo, yo creo que se fueron a vivir con nuestros vecinos a nuestro antiguo barrio, entre los escombros, la basura y las piedras negras, porque Mamá y Násher echaban de menos a sus amigos. Así que Papá y yo nos quedamos solos y nos fuimos cerca de donde estaban los soldados para estar muy atentos a todo lo que pasaba y fue así como nos enteramos de que el museo arqueológico estaba siendo saquedado y Papá se puso muy triste y yo le prometí que me iba a portar muy bien para que usted lo supiera y dejara de bombardear. Papá sonrió y me dijo que, de ser así, seguro que usted dejaba pronto de enviar a sus aviones y sus bombas, pero, aunque fui muy bueno muy bueno, las bombas no dejaron de caer.

Papá siempre encontraba algo rico que comer y yo no entendía que hubiera niños y niñas que no comieran nada en días, eso era porque no tenían un papá tan bueno y valiente como el mío, de todas maneras le di dos galletas a mi amiga Yaiza cuando nos juntamos en un refugio una tarde y ella me dio un beso en la mejilla, se lo cuento a usted para que vea lo bueno que soy y deje de enviar bombas y soldados.

Mi papá salió a por comida para mí, él casi no comía y cada vez estaba más delgado y débil, como si la guerra estuviese acabando con sus fuerzas. La guerra no es una cosa muy buena señor Bush, no sé si usted ha estado alguna vez en una, pero le aseguro que no es nada agradable. El caso es que mi papá me dio un beso y me dijo que le esperara bien escondido. A lo mejor me escondí demasiado bien, porque mi papá no volvió nunca a buscarme. Estuve dos días en mi escondite y sólo salí de allí porque cayó una bomba muy cerca y no supe estarme tan quieto como los niños del otro barrio, ya le dije antes que yo no tenía el valor para hacer eso.

Ahora me tengo que buscar yo sólo la comida y la cama, procuro estar lo más lejos que puedo de los soldados y rezo para que Mamá y Násher se olviden de todo lo que quieren a sus amigos y vuelvan y mi Papá pueda por fin encontrarme. Mientras hago todo eso le he escrito esta carta. Mañana se la daré a un simpático soldado que me da una chocolatina si le limpio las botas. Para que se la dé a usted, espero que la lea y decida contestarme.

Como usted es mucho más listo que yo, le haré una pregunta para la que no tengo respuesta, ¿encontró usted lo que buscaba en mi país? ¿Su mundo es ahora mejor y más seguro? Porque el mío está peor que antes.


Sinceramente.