20 de febrero de 2009

Colecciones de Fantasía


La saga Dragonlance es una de las más conocidas en todo el mundo


Buenas tardes a todos, hoy vamos a hablar de títulos fantásticos. Sí, vamos a dar buena cuenta de algunos títulos o sagas de Fantasía de las que todavía no hemos hablado y que son tan importantes o más que las que sí han ido apareciendo ya por aquí.

El otro día leí un artículo que hablaba de la Crisis en el sector editorial, creo que ya nos ha alcanzado a casi todos. Según el artículo, el sector del libro va a ser de los que menos note el efecto de la crisis económica y van a ser los títulos en tapa blanda, edición que las editoriales cada vez tratan mejor y promocionan más, los que consigan evitar estos tiempos de penurias monetarias. El libro es, con diferencia, el tipo de ocio más barato que existe, junto con el deporte al aire libre y la televisión. Como vivimos en una sociedad cada vez más sedentaria y la televisión cada vez ofrece menos servicios a pesar de tener más y más canales, parece ser que el libro se erige como alternativa a tener muy en cuenta. Un libro te da muchas horas de entretenimiento a un coste muy bajo, y si encima acudes a la biblioteca, mucho más bajo aún.
El caso es que las editoriales parecen haberse dado cuenta de ese y han decidió no sólo explotar mejor las ediciones de tapa blanda, sino empezar a publicar menos títulos nuevos y con menos cantidades, además de utilizar sus títulos viejos para lanzar nuevas colecciones de bolsillo, donde ofrecer títulos que hace años fueron éxitos de ventas o, por el contrario, poca gente leyó.

Anagrama, por ejemplo, ha lanzado una colección que se vende en los quioscos de toda España, a un precio muy económico, con los 100 mejores libros que ha publicado en sus, creo, 40 años de historia.

Yo no sé lo que opinan los oyentes de El Bosque de las Palabras de las colecciones de libros. Escuché en cierta ocasión a un escritor muy famoso (no me preguntes cual, porque no lo recuerdo) decir que odiaba las colecciones, que ver una biblioteca de libros iguales le producía repelús y que le indicaba que su dueño no era demasiado lector. Que prefería encontrarse con estanterías de libros diversos y desiguales que indicaran que su dueño era un elector de títulos, alguien que leía sólo lo que le interesaba.

Estando de acuerdo con este señor, añadiré a sus palabas que, quizás ese lector elector no sólo leía lo que le interesaba, sino lo que conocía. A mí sí me gustan las colecciones de libros, al menos si eres alguien como yo, que se las procura leer enteras (aunque tarde mucho en hacerlo) y que, si encuentra algo que le gusta, sigue leyendo de ese algo o salpica las colecciones con sus propias elecciones literarias. Las colecciones, aunque siempre dejen fuera algún título o escritor que se merece estar en ellas, o tengan algún libro que no debería estar incluido, sirven para que mucha gente disponga de una buena variedad de títulos de todas las clases, de diversos escritores y de una visión generalizada de los temas sobre los que versa la colección en sí.

Yo, aunque mi biblioteca está llena de libros de todos los temas, colores, tamaños, ideas y autores, por ejemplo, disfruto de los clásicos gracias a una estupenda colección que el periódico El Mundo sacó en su día, a precios absurdamente baratos, también tengo otra de libros más modernos… creo que también es del Mundo, tengo una de novela negra de El País, algunos de una colección de Julio Verne, otros de una sobre Gabriel García Márquez… y ahora estoy haciendo una sobre literatura fantástica, recientemente puesta a la venta.

Los títulos de literatura fantástica suelen aparecer y desaparecer de igual manera que el resto de los libros, pero algunos de ellos perduran en el tiempo en la memoria de miles de lectores en todo el mundo, muchos de ellos jóvenes y adolescentes, que cuando son mayores buscan esas mismas lecturas que a ellos les entusiasmaron para sus propios hijos. ¿A quién no le ha hablado su padre de los libros que leía de joven o de sus personajes de tebeo favorito? El guerrero del antifaz, El Capitán Trueno… o las aventuras de Sandokan, del Capitán Nemo o de Miguel Strogoff.

Ahora sucede lo mismo con libros que marcaron una época en los años 80 o 90 y que Harry Potter, las películas del Señor de los Anillos y la nueva moda de la atracción por la literatura fantástica están haciendo regresar de los fondos editoriales. Claro que, siempre ha habido literatura fantástica, ya lo hemos dicho aquí, pero la colección de la que os hablo nos trae a escritores modernos y clásicos por igual, con títulos que abarcan buena parte de la historia de la literatura fantástica más actual. Libros que, en ocasiones, ya leyeron nuestros padres, o nuestros tíos, o nuestros hermanos mayores y que regresan con fuerza.

Altaya, la editorial que ha puesto a la venta recientemente esta colección sobre Sagas Épicas, ya ha probado los resultados publicando la colección entera de la saga Dragonlcance o la de los Reinos Olvidados. Y hace unos años fue otra editorial la que probó suerte con una colección sobre títulos fantásticos, de la que guardo en mi casa también algunos ejemplares.

Según dice la propia editorial en su web de suscripción. La Fantasía es la llave que nos abre la puerta de los más lejanos y extraños mundos. Mundos a los que nos acercamos de la mano de geniales escritores, como pueden serlo Robert Jordan, RA Salvatore, Ursula K.Leguin, Scott Baker, o Margaret Weiss y Tracy Hickman. Que los llevan a las nuevas fronteras de la imaginación humana, donde luchan eternamente el bien y el mal, el orden y el caos.

Yo me he suscrito a la colección, porque, a pesar de ser un lector consumado de esta literatura, no tengo en mi biblioteca más que dos de los libros que ofertan. Algunos es imposible encontrarlos ya en librerías, porque, o están descatalogados o son muy difíciles de conseguir, otros simplemente ni los conocía, como a algunos escritores que me encontraré, hacer y leer una colección es adéntrate en ocasiones en terrenos desconocidos que aún no has explorado, como si buscas un tesoro, pero tienes el mapa adecuado… o por lo menos para encontrar el lugar que un tercero quiere que encuentres, ya estarás tú para elegir tu propio camino más tarde.

En la colección nos encontramos como hilo principal la saga fantástica La Rueda del Tiempo, de Robert Jordan, según Altaya, la saga de fantasía más emblemática de todos los tiempos, con más de 20 títulos a sus espaldas. Pero también tenemos las Guerras Demoníacas de Salvatore, otra saga del escritor del Elfo Oscuro; Príncipe de Nada, que nos narra toda una guerra santa; Terramar, el extraño mundo mágico ideado por Ursula K. Leguin, donde las palabras, los nombres verdaderos de las cosas, otorgan el dominio y el poder sobre los animales o los elementos; la intriga política y religiosa de Aquasilva; la trilogía de El No Mago, de W.J. Maryson, donde se nos describe una nación gobernada y habitada por magos; Los Cánticos de Bronce, una de las últimas creaciones de Tracy Hickman, que junto con su hermana Laura nos muestra un universo en el que se entrelazan tres mundos distintos; la Gema Soberana, trilogía escrita a dos cabezas por los padres del universo Dragonlance, Margaret Weiss y el anteriormente nombrado Tracy Hickman y la originalísima Trilogía Terrarca, una obra en la que se entremezclan mosquetes y dragones, con una raza alienígena que gobierna a los hombres.

Creo que esta colección es de lo más completa y que muchos de los títulos que he mencionado acabarán formando parte de nuestra biblioteca fantástica de este Bosque de las Palabras.

Hasta la semana que viene.

Los conocidísimos y exitosos escritores Margaret Weis y Tracy Hickman

Y para quien no lo sepa (por orden de aparición), las fotos son las de Ursula K. Le Guin, Richard A. Knaak y Robert Jordam.