13 de febrero de 2009

Poe y Lovecraft


Esta semana no he tenido tiempo de leer ningún libro completo, bueno, miento, me he leído en un ratito los Cuentos de Beddle el Bardo, la última publicación de la creadora de Harry Potter, pero no considero que estos cuentos merezcan mucha consideración y no digo que este libro de cinco cuentos, que se leen en media hora, todos, sea un “sacacuartos”, porque parte del dinero recaudado por las ventas van a parar a Children's High Level Group, una organización infantil creada por la propia Rowling y por la eurodiputada Emma Nicholson, que se dedica a que muchos de los niños europeos que están obligados a vivir en centros de menores, vivan algo mejor y puedan incluso, ser alojados por familias de acogida o por sus mismas familias, si éstas carecen de los recursos necesarios. Sólo por eso no digo que es un “sacacuartos”.


Pero de Harry Potter y de su creadora ya hablaremos en otra ocasión. La verdad es que llevo leyendo un libro, que se suponía de fantasía, como todos de los que hablo aquí, del escritor de Las Crónicas de Narnia, CS Lewis. Pero la editorial Planeta me ha engañado como a un chino y seguro que hemos sido más de uno los que hemos picado. Nos presentan una portada con un tío con una espada y un dragón y nos dicen en la portada, El regreso del peregrino, la primera novela del escritor de las Crónicas de Narnia… y luego te encuentras con una historia, que, por cierto no me disgusta, sobre asuntos filosóficos, religiosos, éticos y morales, que nada tienen que ver, o muy poco, con una novela como la que presentaba la portada. Pero bueno, algún día hablaremos de trucos de las editoriales para vender.

Bueno, yo no sé si a ti te pasa lo mismo, pero a mí cada vez me entran más ganas de leer y leer más y más libros y cada vez tengo menos tiempo de hacerlo. Cada vez que me compro un libro y no me lo leo al momento, es uno más que añado a mi colección de libros para leer en un futuro. Pero he encontrado una solución a mi problema de tiempo, porque me paso mucho tiempo conduciendo a lo largo del día y escucho mucho la radio. Había escuchado hablar de los audiolibros, esos libros que alguien se dedica a leer en alto y grabar para que haya gente capaz de leer sin tener que hacerlo. Yo no sé si eso puede ser considerado como una pequeña trampa. Pero llevo leídos así, o sería mejor hablar de que llevo escuchados, más de una docena de cuentos fantásticos de escritores que siempre te llaman la atención y que nunca pareces encontrar tiempo para leer.

¿No es fantástico? Y no es nada ficticio, es una realidad como un templo. Y lo mejor es que encuentras poesía, cuentos, novelas… el mismísimo Quijote está grabado y una de las últimas incorporaciones es El Lazarillo de Tormes.

Con la tontería he escuchado un cuento fantástico y de misterio de Hans Christian Andersen, un par de cuentos cortos de Nabokov y lo que interesa a esta sección, varios cuentos de Edgar Allam Poe, que nadie puede decir que no es un escritor fantástico y de Fantasía, aunque algo más tétrica y desasosegadora de la que yo suelo traer y otro de los padres de la Fantasía tal y como hoy es concebida, uno de los innovadores dentro del género del cuento de terror, que es una de las ramas más exploradas de la literatura fantástica, el también estadounidense Howard Phillips Lovecraft.



Lovecraft nació cincuenta y un años después de Poe. Pero, después de escuchar varios de los relatos de los dos escritores, creo poder decir que bebió de los relatos de su antecesor y llevó el terror algo más allá. Poe suele hablar de remordimientos y de hechos fantásticos relacionados con el alcohol, la psicología y la mente humana por encima de otros asuntos supraterrenales, en los que, por otro lado, también entra de vez en cuando, como la parapsicología, el satanismo o la ciencia ficción. Lovecraft también escribe sobre esos asuntos, pero ahondando en elementos novedosos dentro del cuento de terror y usando incluso seres extraterrestre en sus narraciones, claramente marcadas por las nuevas tecnologías de principios del siglo XX. Como otros grandes escritores fantásticos creó una mitología propia (Los mitos de Cthulhu), que desarrolló con la colaboración de otros escritores contemporáneos y que han continuado engordando la imaginación de escritores futuros.

Los relatos de Lovecraft constituyen un clásico del terror cósmico materialista, donde el hombre queda relegado al destino al que es sometido por criaturas ancestrales, por dioses extraterrestres que lo convierten en una mera marioneta, en algo insignificante. En sus relatos fantásticos se habla de nuevos elementos de la ciencia ficción: razas alienígenas, viajes en el tiempo, dimensiones diferentes a la nuestra… en fin, toda una suerte de productos que hoy en día son aprovechados por los escritores fantásticos más reconocidos y de mayor éxito. Como, por ejemplo, el famoso Stephen King.

Tus oyentes más avezados en esto de los escritores y los relatos de terror, podrán decir que Poe y Lovecraft no se paracen en nada, que uno es el máximo exponente de los relatos góticos o el padre de la novela detectivesca y el otro es un engordador de las revistas Pulp que se hicieron tan famosas en Estados Unidos en el primer y segundo tercios del siglo XX, consideradas como las antecesoras de la Serie B, esas películas de terror tan malas que suelen poner a las tantas de la noche por la tele y que, aunque digan que son malísimas, cuentan con un sinfín de seguidores en todo el mundo. Pero a mí uno me recuerda mucho al otro, por lo menos escuchando sus relatos.

Suelen ser muy lóbregos y oscuros. Ninguno de los dos tiene reparos en descripciones sangrientas y cruentas de los crímenes que encierran sus relatos y te hacen estar todo el tiempo en tensión y en espera de que pase algo. Sus cuentos están teñidos de melancolía y tristeza, de seres ásperos y solitarios, y por supuesto, de muerte. Los dos describen a protagonistas, en ocasiones, perturbados, extraños, ebrios… muchas veces en primera persona. Ambos escribieron también mucha poesía. No sé, diría que, al menos yo, no puedo hablar de uno sin que me venga el otro a la mente.

Yo os recomiendo a todos los que les guste la fantasía y la buena literatura que lean cuentos y poesía de estos dos grandes genios literarios. Que lean el inquietante y triste poema de El Cuervo, de Poe, o el relato El Gato Negro o el Corazón Delator, por ejemplo. Hay una excelente recopilación de los cuentos completos de Poe, publicada por Augur Libros o por Páginas de Espuma, que están más que bien. Por cierto, aquí en España, conocimos a Poe de la mano de la traducción de Julio Cortázar, del que se van a cumplir 25 años de su muerte el jueves. Y también os recomiendo, cómo no, la que quizá sea su narración más famosa, Los crímenes de la calle Morgue.

Y de Lovecraft, creador del fantástico libro ficticio el Necromicon, un grimorio que aún hay gente que considera una publicación satánica real, os recomiendo que os leáis los cuentos que yo me he leído y me han gustado. Como Dagon, En la cripta, Los gatos de Ulthar, El Árbol, El clérigo, El extraño… o La llamada de Cthulhu, que aún no he leído pero pienso leer en cuanto tenga oportunidad.

Mi recomendación de esta semana es que, si leéis a estos dos genios, no tengáis demasiadas pesadillas, como le ocurre al protagonista del último relato que he escuchado de Poe, El entierro prematuro, un hombre que sufre catalepsia y que, de tanto leer relatos y artículos sobre personas que han sido enterradas vivas, se obsesiona con ser enterrado vivo él mismo. Bueno, no os cuento el final, que os fastidio el relato.


3 comentarios :

Casa de Los Cuentos dijo...

Hola Javi
Andando de paseo por la red, en busca de contadores de cuentos para aprender y compatir, me encontré tu "No me cuenten más cuentos" y aquí estoy leyendo. Felicitaciones por tu espacio. Un saludo desde Mérida-Venezuela. Jabier.

Félix dijo...

Poe y Lovecraft son tan adecuados para un viernes 13.....

Javi dijo...

Tienes toda la razón Félix.