16 de marzo de 2009

Compañeros de Viaje

.
Hola a todos una semana más. Bienvenidos a la sección fantástica del Bosque de las Palabras.

Después de recomendaros los siete libros de El Ciclo de la Puerta de la Muerte, creo que tenéis deberes para un buen rato. Además, acabo de terminarme el primer volumen de la saga de La Rueda del Tiempo y creo que, hasta que no lea el resto, no podré contaros gran cosa de la obra de Robert Jordan, así que… hoy no os voy a recomendar libros que leer, aunque todos sabéis que la finalidad de esta sección y de todo el programa es que decidáis coger un libro en cuanto acabe la emisión y hayáis comentado alguna de las entradas del blog.

Hoy vamos a hablar de los compañeros de viaje. Sí, esos personajes, secundarios o no, que acompañan al protagonista de las novelas en sus aventuras. Y que en ocasiones terminan por arrebatar protagonismo al personaje principal o por obligar al escritor a idear una nueva trama en la que adquiera todo el protagonismo que precisa.

En este punto podríamos recordar una vez más a Drizzt Do Urden, un personaje secundario que obligó a su creador a escribir una nueva historia sólo para él, y sin tener que amenazarle con sus dos cortantes cimitarras. El caso de Drizz podría ser el que representara a una de las ramas de compañeros que acaban formando parte de su propia historia. Pero yo hoy pretendo hablaros de esos otros compañeros que co protagonizan un relato fantástico.

Sin duda, aquí nos vendría muy bien recordar una de las frases que Frodo Bolsón le dice a Sam justo antes de adentrarse en Mordor, en El Retorno del Rey, la tercera parte del Señor de los Anillos, aquí, en una conversación que muestra la amistad entre ambos personajes Frodo le dice al bueno de Sam que nunca podría haber llegado tan lejos si él no hubiese permanecido a su lado.

Ésa parece ser una constante en las novelas de fantasía. Un héroe lo es, no sólo por sus hazañas y por sus proezas, sino por las compañías y alianzas que se forja a lo largo de su camino de aventuras.

Al igual que nuestro querido Quijote, el más irreverente caballero andante que pluma haya conseguido llevar al papel, precisa de la compañía de su fiel Sancho para hacernos comprender la magnitud de sus osadas andanzas por tierras manchegas, casi todos los héroes de los mundos literarios fantásticos están acompañados de personajes de toda clase y condición que hacen que sus aventuras puedan tomar diversos designios, por su culpa o por su causa, o quizás, gracias a ellos tenemos a algunos héroes que no lo habrían sido de no ser por su compañía.

Yo tengo una teoría al respecto. Por un lado creo que algunos de los escritores fantásticos deben de sentirse muy solos en realidad, aunque vivan en compañía de mucha gente y que eso provoca el que creen esos extraños universos que ellos pueden manejar a su antojo, ojo, siempre hasta cierto punto y según sus propias reglas.

Por el otro, muchos otros escritores fantásticos, sobre todo fantásticos, sólo pretenden homenajear o recordar a la Compañía del Anillo, ese batiburrillo de personajes de diversas razas que parecen representar a todo el mundo en su lucha frente al mal. Personajes que Tolkien pudo crear para representar a los Aliados frente a los Nazis en las guerras en las que participó. Una mezcolanza de personalidades que sólo querían el bien común.

Y por otro, sobre todo en algunos casos muy evidentes, los compañeros de viaje o aventuras son los miembros de un juego de rol llevado a novela. Ahí están los Compañeros de la Lanza, que nacieron de una versión del juego Dragones y Mazmorras, personajes creados para jugar que dos visionarios llevaron al mundo de la literatura. Nadie podría comprender los libros de la Dragonlance sin conocer las diversas personalidades de los protagonistas que la pueblan.

Pero hay muchos ejemplos de amistades y relaciones llevadas a la novela fantástica, algunas un poco irreales, pero qué queréis, estamos hablando de Fantasía. Lo bueno que tienen los amigos es que, al menos a algunos de ellos, los puedes elegir, mientras que otros llegan de buenas a primeras. Además, los amigos no son impuestos como las familias ¿Qué culpa tienen algunos héroes de ser hijos de demonios, villanos o reyes injustos? Ninguna. Sin embargo sí la tienen de a quién se alíen o contra quién luchen. Ahí está el secreto de la magia de la amistad.

En una de las múltiples colecciones de trilogías que salpican la Dragonlance, en El Ocaso de los Dragones, Palin Majere debe viajar en compañía de un encarnizado enemigo suyo, Steel Brightblade, que a la postre se mostrará como un gran héroe, a pesar de ser hijo de una guerrera oscura y adiestrado como un caballero del mal.

En el libro que acabo de leer, Desde Dos Ríos. Mat, Perrin y Rand, amigos de la infancia, tienen que huir de su pueblo para vivir grandes aventuras, adivino que juntos no llegarían a ningún puerto. Y es que los amigos, viejos o nuevos, son importantes en la vida y en la Fantasía.

Atreyu nunca habría podido llegar a averiguar tantas cosas acerca de la Nada sin haber sido acompañado de Bastian. Arturo no sería un rey tan famoso sin sus aliados, los caballeros de la Mesa Redonda y sin Merlín, aunque más tarde fuese uno de sus mejores amigos, Lanzarote del Lago, el que provocase el desmoronamiento de Camelot.

El otro día comentaba la extraña alianza que lleva a dos razas enfrentadas entre sí, como es la de los Sartán y la de los Patryn a aliarse frente a un enemigo común gracias a la relación entre Haplo y Alfred…

La vida está llena de compañeros de viaje y la fantasía no podría ser menos, con amistades eternas e inquebrantables. Como en todo, seguramente la realidad superará a la ficción, aunque a buen seguro que ésta última nos lo contará de la mejor manera posible.

Una recomendación, que hace mucho que no doy una, cuidad de vuestros amigos, porque la amistad es el único tesoro que sólo se marchita de no usarlo.