30 de junio de 2009

Switch in the Red


Buenas tardes a todos, queridos oyentes de El Bosque de las Palabras. Otra vez me cuelo unos minutos en el programa de Francisco y de todos vosotros para llevaros a dar un paseo por los reinos de la Fantasía. Espero que no os importe y que estéis preparados, porque esta semana vamos a visitar la Barcelona de finales del siglo XXI de la mano de Susana Vallejo, con una novela de Ciencia Ficción que resultó finalista en el Premio Minotauro de Novela 2008. Switch in the red.

El título puede que suene un poco extraño, a pesar de que, buscado en el diccionario de inglés, he encontrado que Switch es interruptor o algo así. Aunque la misma Susana admite por ahí que el título procede en realidad de una equivocación. Porque debería haber sido Switching… es lo que tiene el estar casada con un ingeniero de telecomunicaciones como lo está esta madrileña afincada en Barcelona desde hace muchos años y que nos está encandilando primero con la tretalogía fantástica Porta Coeli, que está publicando Edebé y después con este Tecno Thriller.


Creo que a nadie se le escapa que la novela negra está de moda, Stieg Larson aparte, aunque aún no he leído ninguno de sus libros y creo que la catalogación como novela negra de sus novelas es un poco, cuanto menos, ambigua. Es indudable que el género de novela que más gusta y se vende es el policiaco o de investigación. Creo que desde que Poe plantó el semillero de las investigaciones criminales con sus Extraordinarios Casos de la Calle Morgue, el mundo editorial ha gozado de un montón de buenos investigadores de todos los tiempos, clases y formas de investigar.

Agatha Christie, Conan Doyle… son algunos de los escritores de este género más conocidos, pero hay muchísimos y están de moda incluso en televisión, donde cada vez hay más series dedicadas a las investigaciones y a los actos criminales más deleznables. Parece ser que a los lectores nos gusta estar sobrecogidos hasta el final, a la búsqueda de un temible asesino o un criminal de guate blanco. La persecución, la caza, el misterio, nos encantan y forman las bases de muchas novelas.

Un tiempo literario que es muy proclive a esto de las investigaciones y los delitos más oscuros es el futuro, por eso cada vez hay más novela negra de ciencia ficción. Eso de que un androide pueda ser investigado por asesinato, aunque para ello haya tenido que incumplir las tres leyes básicas de la robótica ha traído en jaque a muchos policías y detectives del futuro. Asimov era un maestro en esto de la novela negra de Ciencia Ficción, aunque siempre con ese toque de aventura y filosofía que daba a sus novelas.

Es muy apetecible para un escritor o un lector el toparse con una buena historia de misterio, asesinatos y complots en un mundo futuro, en ocasiones pre apocalíptico o en sociedades muy avanzadas, pero cada vez más injustas y desigualitarias.

La novela de Susana Vallejo comienza con un asesinato. El del sobrino del candidato a la alcaldía de Barcelona, un chaval que vive en un piso pobre pero que tiene en su poder un equipo informático a la última y de los más caros del mercado. En un mundo dominado por la red, a la que todos están conectados para todo, o casi todo, en un mundo en el que una crisis terrible ha eliminado la mayoría de los automóviles de las calles y en el que muchas mujeres se ven obligadas a trabajar en tres o cuatro trabajos para subsistir, un policía científico empieza a investigar por su cuenta qué es lo que ha ocurrido en realidad.

Como la mayoría de los personajes de Susana, Pablo Ballesta, uno de los protagonistas, o el protagonista, no es el típico personaje heroico. Sino que es un hombre común, que tiene una vida aburrida y quiere abandonar cuanto antes la policía científica para ser por fin un policía de verdad.


En su investigación, en la que será ayudado por un foro de internet descubierto por su compañero, conocerá casi por casualidad a Present, una madre soltera que vive en un ático del Barrio de Gracia, uno de los más pobres en la Barcelona del libro, que se convertirá en una pieza fundamental de la vida de Pablo y del rompecabezas que lucha por reconstruir.

Y en medio, un grupo antisistema, los Kos, que se dedican a sabotear a las grandes marcas en sus anuncios con pintadas y graffitis, pero que pinchan en hueso cuando empiezan a meterse con las publicidades de los políticos.

Como si una cuesta abajo se tratara, el libro comienza con una prosa más pausada y calma, que se recrea en los detalles y en las situaciones personales de cada personaje para ir adquiriendo velocidad y ritmo frenético según avanza, mezclando a todos los protagonistas en una espiral que acabará envolviéndolos a todos.

En este libro nada es lo que parece. Es, como dice la propia sinopsis, un juego de espejos de feria. Como en los otros dos libros publicados de Susana, se suceden muchas conversaciones casi triviales de vez en cuando, que consiguen en ciertos momentos hacernos revivir conversaciones que podríamos tener nosotros mismos con cualquiera, aunque estemos en el presente y no en ese negro futuro que nos aguarda según la autora.

La acción se desarrolla por completo en Barcelona, pero en una Barcelona diferente a la que conocemos. Una ciudad repleta de desigualdades sociales donde puedes ser atacado de noche por los carroñeros o vivir las juergas más locas en el Centro de Ocio del futuro, Ocio. Una vez más, Susana Vallejo usa localizaciones reconocibles por sus lectores, lo que hace que el libro sea aún más interesante y veraz.

A mí me gusta mucho esta escritora y creo que recomendando Swicht in the red no me equivoco. Es una novela un tanto atípica, extraña, que de vez en cuando nos presenta recortes de periódico con noticias, nos invita a visitar enlaces de internet que funcionan de verdad o nos lleva hasta un mp3 con la banda sonora del momento en cuestión. Con un lenguaje llano y contundente, aderezado con páginas que recrean foros de internet, con sus habituales charlas filosóficas, sus faltas de ortografía y sus frases rebuscadas, Susana Vallejo nos lleva a vivir una interesante aventura a través de los ojos de un policía que aspira a más incluso en un mundo en el que apenas se puede hacer algo más que sobrevivir.


De todos modos empiezo a preocuparme, porque es el segundo libro que me leo este mes en el que se habla descaradamente no sólo del fin del mundo y de un cambio drástico de nuestra forma de vida, sino de las maldades que algunos llevan a cabo pensando en el bien común… en fin.

Hasta la semana que viene.