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La importancia de las librerías

Artículo publicado en Diábolo Magazine

31 de marzo de 2009

La Maldición del Dragón


Hola a todos, una semana más nos adentramos en los mundos de la imaginación y la magia, en nuestra sección fantástica de El Bosque de las Palabras.

¿Cuánto se tarda en escribir un libro? Con esta pregunta comienza un pequeño prólogo que Dennis L. McKiernan, el autor de la novela que vamos a comentar hoy, añade a La Maldición del Dragón, un libro fantástico y muy interesante que se tardó en gestar más o menos seis años y medio, pero como reconoce Dennis, se tardó en escribir unos cien días desperdigados en esos seis años.

La verdad es que la pregunta tiene miga, porque no creo que haya una medida exacta que indique cuánto se tarda en escribir una novela, da igual su número de páginas o el trabajo empleado en ella, supongo que depende de multitud de factores, entre los que destacan quién la escriba. En la pasada feria del libro de Madrid, conocí a un escritor que me afirmó que había tardado en escribir su libro ¡14 años nada menos! Mientras que la semana pasada, Jordi Sierra i Fabra, aseguraba que su última novela, Las Guerras de Diego, había sido escrita en tres semanas… y que eso era demasiado, aunque luego aclaraba que antes de escribir un libro se curra un guión muchísimo, quizás durante años y años.

No sé cuánto se tarda en escribir un libro. Yo, por ejemplo, Un ejército para Hans, lo escribí en un mes y medio, a ratos, mientras que El Escudero del Rey me costó muchos años. Tampoco sé si cuando piensas en escribir algo, cuando empiezas a fraguarlo en tu cabeza y a desentrañar los hilos de una historia, ya lo estás escribiendo… supongo que será como todo, depende ¿no?
Tampoco sé lo que se tarda en leer un libro, en ocasiones me duran un suspiro, como los dos que me he leído esta semana y que sólo voy a mencionar, porque no pertenecen a nuestra sección, que han sido: Kafka y la muñeca viajera, y Madrid, campo de exterminio. Dos libros que recomiendo aunque no sean de nuestro género favorito. Otras, en cambio, me pueden durar semanas y semanas. En fin, supongo que los buenos libros se leen muy rápido, porque uno tiene muchas ganas de leerlos.

Y mientras leo Los Libros Mágicos, de Santyago Moro, y espero la segunda parte de Astralis, de Antonio J. Bazalo, me detuve el otro día a pensar qué libro fantástico podía recomendar esta semana… y se me vino a la cabeza uno que leí hace tiempo, que guardo con mucho cariño en mi estantería repleta de títulos fantásticos. La Maldición del Dragón, de Dennis L. McKiernan.

Reconozco que esta semana me he tenido que apoyar en varias búsquedas en Google para preparar mi recomendación, pues aunque recordaba parte de la historia y lo más importante, recordaba que me encantó, no tenía muy claros algunos detalles y bueno, en estos tiempos de Internet, eso tiene una solución muy sencilla.

O quizás no tanta, porque encontrar algo en internet sobre la Maldición del Dragón en castellano, ha sido de lo más difícil. No hay demasiadas reseñas sobre el libro, aunque sí que encontré algunas que me han servido de apoyo a este comentario. Por ejemplo, un blog de un lector encantado con la obra o el comentario sobre el autor que he encontrado en una de esas páginas web de gente aficionada al género fantástico y que os recomiendo si os gusta ese tipo de lectura: Los espejos de la Rueda.

Puede que el autor del que hablamos hoy, Dennis L. McKiernan, lo repito para que os entre bien en la cabeza, puede que sea uno de los escritores fantásticos menos reconocidos entre el público español, aunque sí que goza de fama y prestigio a nivel internacional, quizás porque sus historias y su estilo recuerda mucho a Tolkien y eso pueda provocar que haya quien lo vea como un impostor o una copia barata. Pero quien lo hace se equivoca, este norteamericano ha sido capaz de crear un mundo propio Mithgar, en el que trascurren la mayoría, si no todas, sus novelas.
Puede que Mithgar no posea grandes dosis de originalidad, puede que los enanos sean sólo eso, enanos, los elfos elfos y los hombres hombres, puede que use criaturas semejantes a muchos otros libros de Fantasía Épica… pero qué queréis, como diría mi amigo Jose, está todo inventado. Yo creo que no hace falta crear seres ni criaturas para dotar a un mundo nuevo de vida propia. Dennis no sólo ha creado un mundo, sino que lo ha dotado de culturas y de historias que no tienen que ser originales para llamar mucho la atención del lector.

De hecho, la novela de la que hablamos hoy, La Maldición del Dragón, es una historia que podría parecer de lo más típica. Un dragón destruye una ciudad de enanos, situada en una montaña, mata a casi todos sus habitantes y se queda con sus tesoros. Los hombres, al paso de los años, acuden a la guarida del dragón, lo matan y se quedan con el tesoro para ellos. Pero claro, los enanos deciden recuperarlo y comienzan una guerra con los hombres. Hasta ahí lo típico ¿no? Incluso en el asunto de que un tesoro de un dragón suele estar maldito, que creo procede de la mitología escandinava.

Lo que ocurre es que dentro de esa historia de dragones, enanos, humanos y guerras infinitas, de odio y de prejuicios, se encuentra el trasfondo de la verdadera historia que Dennis quería contar, una historia de golondrinas y vencejos, como la describe él mismo. Al hablar de enanos y hombres, de sus luchas, nos habla de racismo, de odios ancestrales, de miedos… que incluso se pueden encontrar hoy día en la sociedad ¿no? El miedo, el odio, el racismo, la codicia…

Y nos da una solución… o un rayo de esperanza. Mientras los hombres y los enanos guerrean por el tesoro, entra en escena Kalgalath , un dragón negro que acude a la batalla con ejércitos de criaturas oscuras, pensando en eso de que a río revuelto… el caso es que sólo la unión de las fuerzas entre una doncella guerrera humana, Elyn y un príncipe enano, Thork, podrá destruir al dragón y salvar a las dos razas.

Elyn y Thork se embarcan en la búsqueda de un arma capaz de matar a Kalgalath, un martillo mágico con el que finalizar la guerra y salvar a sus respectivos pueblos. Para Dennis L. McKiernan existe una magia capaz de superar a todas las demás: el amor.

Yo os recomiendo La Maldición del Dragón, un excelente libro de fantasía en el que el amor y la tolerancia superan al miedo y al racismo… espero. Es difícil encontrar este libro en España, publicado en 1988 en EEUU y editado en España por Tinum Mas en 1992. La edición que yo tengo es del Círculo de Lectores y me suena que lo compré en 1998 o 99… así que ya ha llovido, aunque estoy seguro de que hoy día se puede encontrar, si no en librerías, sí en Internet, fijo.
Y si os gusta, hay muchos más libros de Dennis y su mundo, Mithgar. La piedra del dragón, Cuentos de Mithgar, El viaje del jinete de las zorras, Dentro de la forja, Dentro del fuego o La trilogía La Torre de Hielo, por poner algún ejemplo.

Bueno, y me despido hasta la semana que viene, no sin antes recomendaros que seamos todos algo más tolerantes con nuestros vecinos, porque tengan el tono de piel que tengan son sólo eso, vecinos.

Adios.

23 de marzo de 2009

La Maldición

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Bienvenidos una semana más a la sección fantástica de El Bosque de las Palabras. Para esta semana traigo un libro muy especial de un buen amigo mío. Se trata de La Maldición, la primera parte de la saga La Cólera de Nébulos, del murciano Francisco Javier Illán Vivas, publicada en 2004 por la editorial Nausícaä.

¿Qué pasa cuando un hijo desobedece a un padre? Pues que éste suele enfadarse, ¿verdad? Pues imaginad ahora que ese padre es un Eterno, una raza de guerreros inmortales superior a los dioses. ¿Qué ocurriría entonces? Pues que estaríamos ante una odisea tan larga y terrible como la sufrida por Hércules, por ejemplo.

Cuando el príncipe Eleazar decide desobedecer la ley y penetrar en las prohibidas tierras del reino del último gran rey humano bendecido por los Eternos, Shelomó, no puede sospechar que el castigo impuesto por su padre se convertirá en una increíble aventura que le llevará a lo largo y ancho del mundo, con una meta final, descender al Orco para arrebatar al enemigo ancestral de su padre, Infernos, las almas de los Eternos retenidos por éste en el inframundo.

Así comienza La Maldición, con el príncipe de los Eternos, aquél que está predestinado por los Libros del Tiempo a gobernar a su raza en el fututo, desafiando a su padre, el terrible poseedor del Cetro Supremo, Nébulos y siendo por ello castigado a viajar por todo el mundo sin sus dones de Eterno. Así, nuestro héroe se convierte en poco más que un simple mortal armado con la experiencia acumulada con el paso de los siglos y con las enseñanzas de los mejores maestros en la lucha de todo Celestos, el reino celestial donde viven los Eternos.

Pero Eleazar no estará solo en su aventura, le acompaña su fiel amigo Eostes, el hijo de Odenhas, mariscal de los ejércitos celestiales y guardián de las siete puertas de Celestos. Eostes y Eleazar, se embarcan en un viaje sin descanso que les llevará a buena parte de los lugares más conflictivos de todo el mundo, en busca de la realización del trabajo impuesto por Nebulos a su hijo, con lo que será finalmente perdonado y con lo que sus poderes y atributos de Eterno le serán retribuidos.

En su viaje por el mundo, por cierto, en todo el libro no se menciona el nombre del mismo, aunque sí de muchas ciudades, imperios, reyes, generales, soldados, demonios, monstruos innombrables… Eleazar y Eostes se enfrentarán a todo tipo de enemigos, desde borrachos pendencieros en una taberna, hasta un ejército completo a las puertas de una ciudad sitiada que buscan defender. Y en todo el libro subyace la amenaza de un enemigo terrible de verdad, que sigue los pasos de los dos héroes y que urde emboscadas y ataques para acabar con ellos, pero que no llega a luchar abiertamente con los dos Eternos. Es un demonio del Orco, un infame hijo de Gea, retenido por el propio señor del Inframundo, Infernos, que le odia y le teme al mismo tiempo, pero que se ve obligado a hacer uso de su poder para intentar detener a los dos héroes que se encaminan hacia su hogar, con el fin de atacarle en el Infierno. Se trata de Anteo, un ser inmemorial que odia a los Eternos casi tan fieramente como a su señor, al que ha jurado derrocar en el futuro.

La Maldición es un libro de fantasía al uso, con el inicio de un gran viaje, con enemigos más que poderosos e imaginativos y con dioses capaces de comportarse como humanos. Además, está aderezado con la presencia de armas mágicas y legendarias, como la poderosa Dragonia, forjada en los reinos celestiales por Wasfas, el forjador; Halcona, el hacha esgrimida por Eleazar o un arco de flechas infinitas con el que se arma Eostes. La prosa de Francisco Javier te hace ir despacio en la lectura, saborear cada capítulo poco a poco, aunque el viaje de los Eternos apenas disponga de un minuto de respiro.

La verdad es que la imaginación de este diplomado en criminología y Master en Dirección de Seguridad por la Universidad Autónoma de Madrid es impresionante, sus descripciones sobre las diversas criaturas y monstruos te hace vivir nítidamente cada una de ellos, casi como si los tuvieses delante y hace que sus pobres protagonistas pasen por mil y un peligros antes de alcanzar cualquier meta, por sencilla o corta que ésta sea. La verdad es que Francisco le saca jugo a su mundo, recreándose en narrarnos detalles, leyendas e historia, así como la personalidad de algunos de los personajes secundarios con los que se topan los protagonistas.

En la página cien, más o menos, empecé a perder la cuenta del número de razas, criaturas, dioses, ciudades, imperios o países que se describen en la Maldición, porque son, sencillamente, incontables.

La Cólera de Nébulos es realmente terrible, y si no me creéis, leed La Maldición y lo veréis por vosotros mismos. Hace unos pocos meses apareció el segundo volumen de la saga “El Rey de las Esfinges”, así que podremos disfrutar con nuevas aventuras de Eleazar y Eostes, en su viaje hacia el Orco, pasando por buena parte del mundo.

Os recomiendo La Maldición, de Francisco Javier Illán Vivas, en 285 páginas tenéis condensada una historia apasionante que daría para muchas, muchas más. ¿Podrá un ser acostumbrado al poder y la inmortalidad ser capaz de concluir su viaje a través del mundo siendo sólo un simple mortal?


Y no quería acabar hoy sin mencionar la nueva serie de televisión que Telecinco empezó a emitir el domingo pasado. Ya sé que este programa es de literatura, pero es que La Leyenda del Buscador, serie de 22 capítulos rodados en Nueva Zelanda y en formato de cine está basada en la saga fantástica, La Espada de la Verdad, de Terry Goodkind, que Tinum Mas acaba de relanzar con motivo de la serie.

A mí me gustaron los dos capítulos que se emitieron, y será un gran trampolín para que nuevos lectores se acerquen a una de las sagas fantásticas más conocidas, La Espada de la Verdad.



17 de marzo de 2009

Esta tarde comentamos un nuevo libro fantástico en El Bosque de las Palabras


He enviado un correo electrónico a Scyla, para ver si empiezan a enviarme algunos de los nuevos títulos que publican y la sección fantástica de El Bosque de las Palabras se convierte, además de un rinconcito en el que la Fantasía Épica toma importancia en un gran programa literario de radio, en un lugar en el que dar noticias de novedades, autores y demás...

Mientras tanto, tenemos una amplia colección de títulos que leer y comentar y que, sin tener la fama o las ventas de Tinum Mas o Minotauro, son obras tan buenas, divertidas y geniales como las que ellos publican. Además, si se puede hablar del libro de un autor español, mejor que mejor ¿no?

Esta tarde hablaré de La Maldición, el primer título de la saga fantástica ideada por el murciano Francisco Javier Illán Vivas, La Cólera de Nébulos, que trata sobre el viaje que tiene que realizar Eleazar, un príncipe entre los Eternos, que debe recorrer el mundo para lograr el perdón de su padre, Nébulos, que le ha condenado a cumplir una durísima tarea sin sus dones y poderes de Eterno.

Os invito a escuchar El Bosque de las Palabras esta tarde entre las 18.00 y las 20.00, nos vemos por el bosque.

16 de marzo de 2009

Compañeros de Viaje

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Hola a todos una semana más. Bienvenidos a la sección fantástica del Bosque de las Palabras.

Después de recomendaros los siete libros de El Ciclo de la Puerta de la Muerte, creo que tenéis deberes para un buen rato. Además, acabo de terminarme el primer volumen de la saga de La Rueda del Tiempo y creo que, hasta que no lea el resto, no podré contaros gran cosa de la obra de Robert Jordan, así que… hoy no os voy a recomendar libros que leer, aunque todos sabéis que la finalidad de esta sección y de todo el programa es que decidáis coger un libro en cuanto acabe la emisión y hayáis comentado alguna de las entradas del blog.

Hoy vamos a hablar de los compañeros de viaje. Sí, esos personajes, secundarios o no, que acompañan al protagonista de las novelas en sus aventuras. Y que en ocasiones terminan por arrebatar protagonismo al personaje principal o por obligar al escritor a idear una nueva trama en la que adquiera todo el protagonismo que precisa.

En este punto podríamos recordar una vez más a Drizzt Do Urden, un personaje secundario que obligó a su creador a escribir una nueva historia sólo para él, y sin tener que amenazarle con sus dos cortantes cimitarras. El caso de Drizz podría ser el que representara a una de las ramas de compañeros que acaban formando parte de su propia historia. Pero yo hoy pretendo hablaros de esos otros compañeros que co protagonizan un relato fantástico.

Sin duda, aquí nos vendría muy bien recordar una de las frases que Frodo Bolsón le dice a Sam justo antes de adentrarse en Mordor, en El Retorno del Rey, la tercera parte del Señor de los Anillos, aquí, en una conversación que muestra la amistad entre ambos personajes Frodo le dice al bueno de Sam que nunca podría haber llegado tan lejos si él no hubiese permanecido a su lado.

Ésa parece ser una constante en las novelas de fantasía. Un héroe lo es, no sólo por sus hazañas y por sus proezas, sino por las compañías y alianzas que se forja a lo largo de su camino de aventuras.

Al igual que nuestro querido Quijote, el más irreverente caballero andante que pluma haya conseguido llevar al papel, precisa de la compañía de su fiel Sancho para hacernos comprender la magnitud de sus osadas andanzas por tierras manchegas, casi todos los héroes de los mundos literarios fantásticos están acompañados de personajes de toda clase y condición que hacen que sus aventuras puedan tomar diversos designios, por su culpa o por su causa, o quizás, gracias a ellos tenemos a algunos héroes que no lo habrían sido de no ser por su compañía.

Yo tengo una teoría al respecto. Por un lado creo que algunos de los escritores fantásticos deben de sentirse muy solos en realidad, aunque vivan en compañía de mucha gente y que eso provoca el que creen esos extraños universos que ellos pueden manejar a su antojo, ojo, siempre hasta cierto punto y según sus propias reglas.

Por el otro, muchos otros escritores fantásticos, sobre todo fantásticos, sólo pretenden homenajear o recordar a la Compañía del Anillo, ese batiburrillo de personajes de diversas razas que parecen representar a todo el mundo en su lucha frente al mal. Personajes que Tolkien pudo crear para representar a los Aliados frente a los Nazis en las guerras en las que participó. Una mezcolanza de personalidades que sólo querían el bien común.

Y por otro, sobre todo en algunos casos muy evidentes, los compañeros de viaje o aventuras son los miembros de un juego de rol llevado a novela. Ahí están los Compañeros de la Lanza, que nacieron de una versión del juego Dragones y Mazmorras, personajes creados para jugar que dos visionarios llevaron al mundo de la literatura. Nadie podría comprender los libros de la Dragonlance sin conocer las diversas personalidades de los protagonistas que la pueblan.

Pero hay muchos ejemplos de amistades y relaciones llevadas a la novela fantástica, algunas un poco irreales, pero qué queréis, estamos hablando de Fantasía. Lo bueno que tienen los amigos es que, al menos a algunos de ellos, los puedes elegir, mientras que otros llegan de buenas a primeras. Además, los amigos no son impuestos como las familias ¿Qué culpa tienen algunos héroes de ser hijos de demonios, villanos o reyes injustos? Ninguna. Sin embargo sí la tienen de a quién se alíen o contra quién luchen. Ahí está el secreto de la magia de la amistad.

En una de las múltiples colecciones de trilogías que salpican la Dragonlance, en El Ocaso de los Dragones, Palin Majere debe viajar en compañía de un encarnizado enemigo suyo, Steel Brightblade, que a la postre se mostrará como un gran héroe, a pesar de ser hijo de una guerrera oscura y adiestrado como un caballero del mal.

En el libro que acabo de leer, Desde Dos Ríos. Mat, Perrin y Rand, amigos de la infancia, tienen que huir de su pueblo para vivir grandes aventuras, adivino que juntos no llegarían a ningún puerto. Y es que los amigos, viejos o nuevos, son importantes en la vida y en la Fantasía.

Atreyu nunca habría podido llegar a averiguar tantas cosas acerca de la Nada sin haber sido acompañado de Bastian. Arturo no sería un rey tan famoso sin sus aliados, los caballeros de la Mesa Redonda y sin Merlín, aunque más tarde fuese uno de sus mejores amigos, Lanzarote del Lago, el que provocase el desmoronamiento de Camelot.

El otro día comentaba la extraña alianza que lleva a dos razas enfrentadas entre sí, como es la de los Sartán y la de los Patryn a aliarse frente a un enemigo común gracias a la relación entre Haplo y Alfred…

La vida está llena de compañeros de viaje y la fantasía no podría ser menos, con amistades eternas e inquebrantables. Como en todo, seguramente la realidad superará a la ficción, aunque a buen seguro que ésta última nos lo contará de la mejor manera posible.

Una recomendación, que hace mucho que no doy una, cuidad de vuestros amigos, porque la amistad es el único tesoro que sólo se marchita de no usarlo.

10 de marzo de 2009

Una idea para la Marvel


Muchos de los que entráis por aquí habitualmente ya sabéis más que de sobra que soy un lector habitual de tebeos. Unos de mis favoritos son los de superhéroes, sobre todo de superhéroes de la Marvel, aunque hay algunos de la DC que también me apasionan (ahí está Batman, que además, me acabo de enterar de que está muy cerca de "morir", aunque con estos ya sabemos...)

El caso es que, uno de mis superhéroes favoritos es el Capi, el Capitán América, al que dejé hace un año muerto en las escaleras de un juzgado... hace mucho que no lo leo, pero me parece que el "resucitado" Bucky ha tomado el manto del héroe, para que no deje de haber un Capitán América.

El tipo este de las Barras y las Estrellas en el traje y en el escudo, fue uno de los más enérgicos luchadores contra la Seguridad impuesta en los EEUU, con la excusa del terrorismo, que esgrimió el señor Bush... llegando incluso a las puertas de Guantánamo para combatir los excesos de un gobierno que imponía la Seguridad a la Libertad, no hay que olvidar que la figura del Capitán América proviene de la guerra mundial, donde luchó para derrotar al régimen Nazi.

En fin, que me enrollo. El caso es que el Capi tiene un enemigo mortal, procedente de las filas del Tercer Reich, se trata de Cráneo Rojo, que siempre parece estar tramando algo malvado y que todos sabemos está detrás de la muerte del defensor de las libertades. Yo creo que Steve Rogers (el Capi) no está muerto, sino atrapado por las garras de este asesino.

Y sería un puntazo para los señores de la Marvel hacerle resucitar, encadenado y torturado en una cárcel, tipo Guantánamo, vestido con un mono rojo y con los ojos y los oídos tapados ¿no creéis? Haría sentir a más de uno todo el mal que se ha causado a gente a la que no se ha juzgado siquiera, ver lo malo que es Cráneo Rojo por haberle hecho eso a un buen tipo como lo es el Capi y comenzar a pensar si nosotros no hemos sido igual de malos que él... sería un golpe colosal a la moral de la sociedad norteamericana.

El caso es que los guionistas de Héroes, una de mis series favoritas, se me han adelantado. Imagino que serán unos grandes aficionados de los tebeos de la Patrulla X, porque han usado sus guiones para crear una trama EXCELENTE, la de la cuarta temporada, donde los "diferentes" son arrestados por la Seguridad Nacional, sin juicios y sin derechos. Detenidos y llevados en aviones de mercancias, de modo ilegal, a una cárcel en las que son encerrados de por vida, por el simple hecho de poseer poderes (aunque podría servir para cualquier persona que sea diferente a los demás). Sin duda los guionistas de Héroes leen a los X-Men, porque ya se describió algo así, con campos de concentración para los mutantes...

Aunque la realidad parece todavía más cruda que la realidad ¿no? Porque en la ficción siempre hay alguien que parece poder evitar el desastre al final. Seguro que los Héroes acaban por destruir esa cárcel, seguro que los Mutantes son capaces de borrar el registro mutante y seguro que el Capi regresa de entre los muertos... pero ¿quién devuelve las vidas de aquéllos que están secuestrados en Guantánamo?

6 de marzo de 2009

El Ciclo de la Puerta de la Muerte

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Hay ocasiones en las que el destino, o la magia, hacen que uno viva acompañado de algo que más tarde será muy importante en su vida, aunque no lo sepa todavía. Durante años, un poster con la imagen del dragón sobrevolando el castillo de Ariano me acompañó durante todas las horas que pasé en mi habitación adolescente, gentileza de un libro Homenaje a Tolkien que publicó una colección de esas de las que sólo compras el primer ejemplar.

Pues bien, ahora comento libros de Fantasía, ya veis cómo es la vida. El caso es que, hasta que no empecé a leer Ala de Dragón, no supe que ese poster hacía referencia a una de las sagas fantásticas que más me ha embaucado. Sin duda El Ciclo de la Puerta de la Muerte es un viaje apasionante, de la mano de mis escritores fantásticos favoritos (o al menos, dos de ellos).


Hoy vamos a volver a hablar de un libro fantástico, bueno, de un libro no, vamos a hablar de los siete libros que componen la saga del Ciclo de la Puerta de la Muerte, una serie de libros creada por los creadores de mundos y fantasías por excelencia de finales del siglo XX y comienzos del XXI, estamos hablando una vez más, de los prolíficos Margaret Weis y Tracy Hickman.

Cualquiera de tus oyentes que siga con asiduidad esta sección de tu programa dedicada a la literatura fantástica, se dará cuenta de que siendo predilección por estos dos escritores norteamericanos que suelen firmar conjuntamente sus novelas. No sólo son los creadores del mítico mundo descrito en la Dragonlance, sino que son los culpables de que existan mil y un universos diferentes, cientos de dioses y al menos un millón de héroes y antihéroes desperdigados por el imaginario colectivo de millones de personas en todo el mundo.

La saga de la que vamos a hablar hoy parece ser el sumun de su ingenio, pues en siete libros no sólo nos hacen toparnos con una cantidad ingente de héroes y villanos, que a lo largo de las siete novelas dejan de ser lo uno para ser lo otro… o casi, sino que nos describen cuatro mundos diferentes, cada cual con sus razas propias y sus costumbres, sus diversos sistemas políticos, sus propias guerras y conflictos internos… pero aun así conectados por un nexo de unión entre ellos. Cuatro mundos elementales en los que los Sartán, una raza ancestral, dividieron todo el universo en el pasado.

Pero puede que os esté haciendo un lío, así que empezaré por el principio de este Ciclo de la Puerta de la Muerte, publicado por primera vez en la década de los noventa y traducido al español casi de manera inminente, comercializado en España por la editorial Timun Mas. No sé si os habréis dado cuenta de que los escritores de literatura fantástica, cuando crean o escriben una saga, intentan encontrar una palabra altisonante que llegue al lector de manera fulgurante. No sé, para que os hagáis una idea, están las Crónicas de la Dragonlance, las Memorias de Idhum, las Leyendas de no sé qué, los Cuentos de no sé cuantos… aquí, Margaret y Tracy se sacaron de la manga el sustantivo Ciclo, que no deja de ser un nombre que habla de un conjunto de cosas que suceden en un mismo lugar en el espacio o en el tiempo.

Para que os hagáis una idea algo más clara de acerca de lo que trata esta saga fantástica, os leo la sinopsis del ejemplar que poseo de Ala de Dragón, el primer volumen de la saga, para más señas en edición de bolsillo, y comprado entre 1996 y 1998.

“Siglos atrás, unos brujos de gran poder dividieron el mundo en cuatro reinos (cielo, piedra, fuego y mar) y a continuación desaparecieron. Hoy únicamente los pocos que han sobrevivido al Laberinto y han atravesado la Puerta de la Muerte conocen la existencia de los cuatro reinos. Ala de Dragón es la historia de Ariano, el reino del cielo, donde humanos, elfos y enanos luchan por el control del bien más preciado: el agua. En esta lucha, un asesino humano, conocido como Hugh “la Mano” accede a asesinar al hijo del rey sin saber que su víctima será un chiquillo de excepcional encanto…

Pues bien, así comienza esta saga fantástica, en la que no sólo conoceremos a los Sartán y a los Patryn, dos razas muy poderosas y enfrentadas en el pasado por el control del mundo en una guerra que separó el mundo en esos cuatro reinos, sino que acompañaremos a un asesino y a un príncipe tocado con un don por los cuatro mundos separados por la Puerta de la Muerte. Para que todos tengan una conciencia clara de los seres con los que estamos tratando, en las guerras del pasado, los Patryn eran la encarnación del mal, mientras que los Sartán eran la del bien. Sin embargo, los Sartán, en su afán por hacer el bien, se decidieron a expulsar el mal del mundo, sin tener en cuenta la necesidad del equilibro entre voluntades que debe existir y destruyeron a la gran mayoría de los patryn al separar el mundo, condenándose a sí mismos en aquella acción.
El Ciclo de la Puerta de la Muerte no tiene un protagonista al uso, sino varios, que se mezclan o se enfrentan entre sí, según avance la historia. Así nos topamos con uno de los personajes más suculentos de la fantasía moderna: Haplo, un patryn enviado por Xar, un poderoso ser que pretende volver a unir los cuatro mundos para gobernarlos él mismo, por cualquier medio a su alcance. O con Alfred, uno de los extintos sartán, que pertenece a una raza bondadosa que se convirtió en criminal en su afán por destruir a los Patryn, lo que le hace ser un personaje atormentado por la duda y el arrepentimiento. También tenemos a Hugh “la Mano” un asesino perteneciente a la Hermandad, que acompañará como simple humano a los dos enemigos, aliados por las circunstancias en su viaje a lo largo y ancho de los cuatro mundos y más allá, cuando tengan que ir al Laberinto, donde los Patryn se han convertido en seres civilizados que habitan en un lugar inaudito gobernado por monstruos de todo tipo.

La saga nos lleva en un principio a recorrer los cuatro reinos a bordo del Ala de Dragón, una nave protegida por runas arcanas capaz de atravesar la Puerta de la Muerte o de surcar un mar de magma. Pero a medida que se suceden los títulos, todo se complica. Haplo, el hombre sin alma, acompañado de un perro negro que va allá donde va, es el encargado de llevar el caos a los cuatro mundos, para que su señor Xar, pueda gobernarlos y conquistarlos, sin embargo, poco a poco Haplo comenzará a albergar dudas al respecto de su misión… todo se complica a partir del quinto libro, cuando la Puerta de la Muerte se abre y todo se desbarata, cuando el propio Haplo comienza a dudar de todo lo que ha creído por cierto hasta ese mismo instante…

Yo os recomiendo a todos los que os guste la literatura fantástica que os leáis este Ciclo de la Puerta de la Muerte, no os va a defraudar, es una saga apasionante y cuando lleguéis al Laberinto… bueno, entonces preparaos para disfrutar de un lugar más que original.

Para concluir por hoy, os enumeraré los siete títulos que componen la saga. Ala de Dragón, que ya hemos dicho que es el primer volumen; La estrella de los elfos, donde se nos describe Pryan, el reino del fuego; El Mar de Fuego, donde nos encontramos con Abarrach, el reino de piedra; El Mago de la Serpiente, que trata sobre la llegada de Haplo y Alfred a Chelestra, el reino del agua; La Mano del Caos, donde todo el plan de los Sartán comienza a desmoronarse y a mostrarse como un auténtico fraude; En el Laberinto y La Séptima Puerta, el desenlace de esta originalísima y emocionante saga fantástica.

Y como colofón os daré un dato curioso para los amantes de la literatura fantástica y de estos dos grandes escritores. En la Dragonlance existe un personaje muy querido por todos sus seguidores, se trata de Fizban, un mago un poco loco que aparece en las Crónicas y que, aunque no se asegure casi en ningún sitio, todos los lectores de la serie sabemos que es Paladin, el dios supremo del panteón Dragonlance. Pues bien, en el Ciclo de la Puerta de la muerte aparece el mismo mago, aunque en vez de Fizban se llama Zifnab, lo que crea un nexo de unión entre las dos sagas que a buen seguro llaman la atención de los seguidores más fieles.

Y sin más me despido pronunciando una de las máximas que pretende dar a entender esta saga literaria, no puede existir el bien sin la presencia del mal. Os recomiendo a todos la lectura de los siete volúmenes que componen el Ciclo de la Puerta de la Muerte.

Hasta la semana que viene.

2 de marzo de 2009

A quien pueda interesarle

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Esta es una carta que ya publiqué por aquí hace un año o así y que me valió un segundo premio en un concurso en el instituto. Bueno, el caso es que es un audio y no os voy a repetir el texto (si alguien lo quiera que me lo pida en un comentario).

Os dejo con el audio de unos cuatro minutos de A quien pueda interesarle.