#MalditaGuerra

Porque la Guerra es una mierda, se mire como se mire

"La gran aventura de Sir Wilfredo - El asedio de las sombras"

Una novela para disfrutar de las princesas y de los caballeros.

Microrrelatos en 3 Capítulos

Disfruta de más de cien historias cortas

La importancia de las librerías

Artículo publicado en Diábolo Magazine

29 de diciembre de 2010

Cuando te marchas, me muero


Te dejo marchar una vez más
y mi día se ensombrece en tu partida,
al marcharte
me desnudas del fulgor de tus castaños,
mis hojas se marchitan
y siento el impulso del rebelde,
del patriota enfebrecido,
me imagino con el valor de no dejarte partir,
de no perder de vista las velas
que levantan suspiros en mi mar,
en mi turbulento oleaje desatado,
enmudezco ante tu marcha
anta cada nuevo paso que te aleja…
y me muero,
me muero lentamente en tu partida,
y desespero
y me siento un cobarde zarandeo,
un anochecer sin horizonte
un neurótico y marchito necio,
un idiota,
así es como me siento,
como un vulgar idiota sin valor
ni coraje,
sin aliento,
tu presencia me amordaza,
me haces temblar y me amedrentas,
quisiera ser capaz de condenarme,
de atarme a ti como me ato a mis tormentas,
pero me callo,
siempre me quedo callado,
aguardando un milagro que no llega,
me guardo para mí mis llantos y mis dilemas
y los encierro
y los guardo para siempre en mis mazmorras,
encadenados en mis sueños más inciertos,
sin salida,
encerrados para siempre en mis versos y cuadernos,
y me callo
siempre me callo mientras siento que me muero,
siempre te dejo marchar sin abrazarte,
sin decirte lo que siento,
sin besarte,
me he dado cuenta tarde de que nunca te beso,
nunca te dejo caer un doloroso te quiero,
nunca te beso,
siempre te vas y me matas al marcharte,
y yo siempre me callo y me muero
siempre, en tu partida,
siempre termino muriendo.

23 de diciembre de 2010

Casualidad en la Niebla

De repente, la emisión se pobló de interferencias. Solté un reniego y escupí mi mal humor en el interior de mi coche, la niebla y la noche me envolvían, impidiéndome ver más allá de veinte metros. Tras una curva que intuí gracias a la línea continua de la calzada, los faros iluminaron un poste con la información de la carretera por la que circulaba, si es que la Z-499 podía denominarse carretera...

Sin dejar de renegar ni de acordarme de todos los muertos de los encargados del mantenimiento de la carretera por la que circulaba, giré el sintonizador manual del radiocasette, procurando mantener la atención en la carretera, hasta dar con una emisora que se pudiese escuchar con claridad, por raro que fuese aquello solo pude dar con una emisora en condiciones...

La emisión hablaba de un terrible accidente con un muerto que había agonizado durante varias horas antes de morir, ya que la niebla había impedido que nadie viese el coche empotrado contra un árbol. La causa del accidente había sido un despiste del conductor... al escuchar el nombre de la carretera me quedé mirando fijamente la radio y no vi la llegada de la curva por la que me salí. Antes de estrellarme, el altavoz indicó el punto kilométrico 51 de la Z-499...

Una cosa está clara, sea lo que sea, algo habrá que hacer...


No creo que a nadie se le ocurra acudir a una tienda de discos, coger el que le apetezca de la estantería y salir por la puerta sin pagarlo y saludando al tipo de seguridad que te mira con cara de arrobo ¿verdad? Lo mismo ocurriría en una librería o en una tienda cualquiera. Tampoco se nos ocurre pedir a alguien que nos haga un trabajo en casa o en nuestro coche y tras tenerlo hecho enviarle a casa con un mensajito que diga si lo ha hecho bien o mal, pero sin un euro en el bolsillo...

Entonces ¿por qué nos cuesta tanto aceptar el que se tengan que pagar los contenidos culturales en internet? ¿Tan difícil es comprender el trabajo de los cantantes, compositores, escritores o cineastas? Vale, algunos son hipermillonarios y viven como Dios, pero la inmensa mayoría se las ve y se las desea para pagar las facturas y las hipotecas de turno, como la mayoría de nosotros... por eso no entiendo la que se ha montado con la ya tristemente famosa "Ley Sinde".

No tengo ni idea de lo que dice esa ley, lo que sí que he escuchado estos últimos días es que se trataba de poder cerrar webs de descargas ilegales (que se lucran con el trabajo de los demás) tras una orden judicial ¿tan grave es esto? ¿De verdad os creéis que coharta nuestras libertades básicas? Yo creo que no, sería como decir que meter en la cárcel a un violador es atentar contra nuestra libertad de elegir con quién nos lo hacemos... nuestra libertad SIEMPRE termina donde empieza la de los demás y si nuestra libertad se basa en robar el trabajo de otros... en fin, que no me entra.

Y no voy a ser yo el que tire la primera piedra, no... yo me he descargado películas (y las he visto on line), también me descargo habitualmente las canciones que me gustan o necesito para esto o lo otro... y sí, creo que si estuviese montado de otro modo no me importaría demasiado pagar lo justo para tener esa canción y no, a mí no me gusta el precio de los discos o las películas, pero de ahí a justificar lo que es injustificable va un paso grande.

Algo hay que hacer, eso está clarísimo, debería haber una Ley de Creadores en internet, donde todos paguemos lo justo por el trabajo de los demás, o al menos donde nadie se lucre con el trabajo de otros (que es lo que ocurre ahora mismo). NO soy de ningún partido político concreto, pero creo que es de ley que se pague por el sudor y el esfuerzo. Muchos de los que leéis este blog sois escritores, paraos un segundo a pensar qué pasaría por vuestra cabeza si un buen día os encontráis con vuestros libros, poemas o relatos en algún sitio donde alguien se esté llevando dinero por leer o contener vuestro trabajo, ese que tanto os ha costado realizar.

A mí, por lo menos a mí, me jodería bastante...

22 de diciembre de 2010

Reflexión tras la víctima 71...

La literatura bebe de la actualidad, los escritores son personas apegadas a su entorno y como tales intentan siempre atacar aquellas situaciones que les rodean y no les gustan. La Violencia de Género es una de esas situaciones que a nadie le gusta y que provoca a los escritores a escribir sobre ella y a ensañarse en sus escritos contra aquellos que la usan.

La escritura es vida y la gente que quiere disfrutar de la vida no puede callarse ante las injusticias.

Parece que en el mundo occidental aún tenemos que enfrentarnos a desigualdades sociales inauditas, de otras partes del mundo mejor no hablar ¿no? Pues no, lo mejor es hablar y denunciar y ensuciar la imagen de quienes maltratan y golpearles con todo el peso de la ley y estrujarles con palabras y marcarles de por vida con nuestra denuncia escrita. Los escritores son de esa clase de personas que casi nunca se callan cuando alguien les da la oportunidad de hablar…

En todo el mundo, seamos de donde seamos, vivamos como vivamos, tengamos lo que tengamos... siempre hay que decir NO a la violencia, a TODA la violencia y en especial a la que se ensaña con los más débiles.

Los escritores podemos maltratar a los maltratadores, aunque sea de manera literaria y no literal. No servirá para mucho salvo para enturbiar los sueños de los que no tengan limpia la conciencia, para dejar testimonio escrito de su mezquino comportamiento. Al menos eso podemos hacerlos ya que en literatura todo es posible y gracias a ella todo queda presente e indeleble. Al menos nuestros escritos servirán para hurgar las conciencias que necesiten ser hurgados.

Estamos hartos de noticias sobre maridos o novios que matan a sus mujeres… de padres o madres que matan o maltratan a sus hijos... a aquellos seres que consideran suyos. Las personas somos libres, el Amor es libertad y respeto y tesón y arrimar el hombro… pero nunca puede significar posesión o ninguneo o sometimiento. Esta reflexión escrita de hoy está dedicada a aquellas personas que tienen la inmensa desgracia de convivir con "personas" que no sabe amar.

Y a las 71 víctimas mortales que se han llevado durante este año que acaba, y a sus familias y a todos los que sufren maltratos en el mundo, sobre todo mujeres y niños.

Va por vosotros, esta reflexión de hoy, va por todos vosotros, estéis donde estéis. Seáis de donde seáis, viváis donde viváis y tengáis lo que tengáis.

Va por todos vosotros.

14 de diciembre de 2010

Un mal día

Al encender la televisión uno se sentía amenazado. Programas del corazón, telediarios catastróficos, tertulias apocalípticas, partes del tiempo desastrosos... todo hacía pensar que el fin andaba cerca,

así que la apagué y encendí la radio, tras escuchar un par de canciones de las que no entendí ni jota, busqué entre más de cien frecuencias diferentes, en todas volví a enterarme de crímenes, abusos, discriminaciones e injuscicias varias,

y enloquecí. A falta de un buen corcel cogí a Baldomero, mi perrito pequinés, agarré un bate de beisbol que no había usado en la vida y que compré de oferta en el Carrefour hace ya un lustro y salí a la calle a "desfacer entuertos". Claro, un par de horas más tarde llegué a la comisaría de mi barrio, donde espero que me juzguen por agresiones varias y por idiota, sobre todo por idiota.

Un beso travieso


Esta noche he bebido del filo sinuoso de tus labios
y aún me encuentro saboreando tus dilemas,
mis dudas, mis fantasmas y deseos,
mis labios no consiguen borrar tu terciopelo,
el candoroso dulzor almidonado
que me has entregado en un momento,
no consigo olvidar tu aroma a travesura,
a error, festejo, a gozoso acierto,
la azarosa caricia en tu cintura,
el calor abrasante en mi garganta,
el precipicio en el que he caído en ese beso,

no creo que vuelva a besarte nunca,
aunque este recuerdo, está grabado en mi alma
para siempre por tu fuego,

esta noche te he probado
deleitado en la penumbra de este encuentro,
te he besado
por fin, después de tanto tiempo,
por fin te he besado,
por fin lo he hecho
armado de un coraje que sé que no poseo,
te he besado musa esquiva
y me he perdido en lo sabroso de tus labios,
en la miel de tu tormento,
en esa canela efervescente
que tantas veces he anhelado transitar
aunque me ardiese la carne en tu desierto,

te he besado,
por fin te he besado…

y al despertar,
una vez más
he sabido que tu beso
nuestro fugaz encuentro en la noche,
nuestro beso
solo había sido
un diabólico y fantástico sueño,
pero qué sueño
musa esquiva
qué precioso y amargo sueño
has grabado para siempre en mi recuerdo.

11 de diciembre de 2010

No te olvido, poesía


No te olvido,
no te olvido, poesía
no me olvido de tus ojos
aunque creas que lo hago,
aunque no te invoque en mis silencios
ni te cuente, ni te llame
ni te escriba
aunque parezca que no te anhelo cada día,
no me olvido de ti
ni de tus pestañas
ni de tus sonrisas,
nunca me olvido de ti,
nunca te dejo
no te olvido,
nunca podría olvidarte
amada poesía.

Me es imposible olvidarte
aunque no te pasee por mis cuadernos
aunque siempre te sonría
y no me ampare en los dictados de mi musa
ni en cielos grises
ni en nublados
que me cubran de pesares o agonía,
aunque te parezca frío y lejano
y distante,

no te olvido,
no te olvido, poesía,
no me dejan hacerlo tus canelas
ni el candor que enrojece tus mejillas
ni tus juegos más mundanos
ni tus sabores y promesas
y delicias,

no te olvido,
nunca te olvido, amada poesía,
nunca podría olvidarte,
poesía amada,
no soy de esos que olvidan,
por mucho que me esfuerce en alejarte
aunque me muera y te odie y te mate,
te quiero tanto
que prefiero, antes que hacerte daño
manteniéndome a tu lado,
abandonarte.

No te olvido,
no te olvido, poesía
y siempre
viviré recordando los deliciosos sabores
que en mis sueños y deseos ofrecías
y de los que nunca podrás saciarme
siendo para siempre mi delicioso
suplicio aderezado de agonía
y mientras me quede un resquicio de aliento
seguiré derramándome en los versos que te escribo
y seguirán siendo para ti
para siempre
querida y amada poesía.

30 de noviembre de 2010

Llamada a las Cuatro


Se preparó para lo peor, cuando uno recibe una llamada a las cuatro de la madrugada no solo se levanta de un salto, como si estuviese haciendo deporte durante horas, sino que sabe, a ciencia cierta, que le van a decir algo terrible.

Al descolgar escuchó el aliento agitado de una mujer, no sabía quién demonios podía ser su interlocutora, hacía meses que no cruzaba más de tres palabras con mujer alguna. Al cabo de los segundos, una voz tan agitada como esa respiración que le había respondido al coger el móvil le dijo entrecortada -asómate a la ventana, no te vas a creer lo que está pasando.

Y como perro obediente que era se asomó a la ventana, no es que habitualmente fuese demasiado independiente respecto a sus propios actos, era un borreguito más, pero a las cuatro de la mañana... pues eso, se asomó y se cagó en la madre que lo parió al recordar el día que era, al final los jodidos mayas esos tenían toda la razón... ¡mierda!

26 de noviembre de 2010

Erecta y caliente

Tome entre mis manos la forma erecta y alargada, con tiento y mucho mimo. Estaba tan dura que parecía crujir entre mis dedos. La levanté con devoción y respeto, sabiendo que se podría quebrar en un segundo.

Separé la diestra entonces, con algo menos de delicadeza de la que en un principio pretendía y la manoseé ahora a ella, con prisas, deslicé mis dedos sinuosos, con urgencia, semejantes a culebras ansionas, buscando la abertura que me invitaba a penetrarla con esa forma turgente.

Todo fue rapido y certero. Casi pasional, tanto que me costó abrirla y meterla más de lo acostumbrado, aunque al final lo conseguí, como lo hacía tantas veces a lo largo del día. Y a los pocos segundos me marché de allí, dejando la barra de pan en su bolsa, colgada de la puerta de una parcela cualquiera y esperando a que el dueño precisara de ella para comer.

Un poquillo de autobombo...


Resulta que mi amigo Josué Ramos me ha entrevistado y ha colgado la entrevista en su blog, Desde el puerto... en fin, que me ha hecho tanta ilusión la cosa que me he copiado la entrevista para que la podáis leer. De vez en cuando a uno le gusta que le doren la píldora ¿no? Además, dicen que solo hay una cosa superior al talento (mayor o menor) de un escritor, y esa es su EGO. Jejejeje.

En fin, que aquí tenéis la entrevista que me ha preparado mi amigo de El Ferrol. Estoy más ancho que largo (y no solo porque esté engordando como un cerdo para la matanza, que también...)

Como me gusta mucho mantengo incluso su fuente en el texto. Pero pongo una foto de servidor, no es que sea muy guapo, pero soy yo al fin y al cabo...


Para empezar dime, ¿de dónde sale tu afición por la literatura?
Si te digo la verdad no lo sé demasiado bien. Supongo que siempre he sido un apasionado de los libros, aunque mi verdadera afición inicial eran los tebeos. En el cole se me daban muy bien las redacciones, los cuentos y todas esas cosas y al llegar a la adolescencia me dio por escribir algo más en serio. Podríamos decir que empecé por culpa de una mudanza. Me fui a vivir a una urbanización que se llenaba los fines de semana, pero que se vaciaba entre semana… La soledad le hace a uno buscarse acompañantes de aventuras de lo más extraños, yo me busqué a mis propios personajes. Después me enamoré perdidamente y empecé a escribir cartas cada dos días en las que incluía poemas malos de solemnidad, pero que –creo- a mi mujer le encantaron entonces, jeje.

Uno de los temas recurrentes al leer tus trabajos es la guerra, sus estragos y la inocencia de los que de la noche a la mañana, sin merecerlo, se ven envueltos en ella. ¿Por qué acudes tanto a este tema?
Voy a ser un mal entrevistado, pero tampoco lo sé muy bien. A veces no consigo explicarme mis cosas a mí mismo. Pero creo que es por haber leído tantas historias de héroes que lo daban todo por los demás… y porque no me gustan las guerras. Creo que el mayor error de la Humanidad, uno de tantos, es eso de creer que para que haya paz antes hay que haberse peleado como Dios manda… Somos unos idiotas y me duele, porque soy cómplice de un mundo que no me gusta nada y no hago nada por evitarlo; por eso debe de ser que escribo sobre estos asuntos.

Sobre la II Guerra Mundial escribiste la novela fantástica Un ejército para Hans. Fantástica en doble sentido ya que, personalmente, considero esta tu mejor creación. ¿De qué trata y de dónde salió la idea de hacerla?
Un ejército para Hans trata sobre la pérdida de la inocencia, sobre la lucha interna de un pequeño huérfano por continuar siendo un niño o madurar a costa de una venganza. Trata sobre las desventuras del joven Hans y sobre la crudeza de la guerra en una ciudad ocupada. Y nació sola, sin pretensiones de ninguna clase, floreció de pronto en mi cabeza gracias a un nombre perdido en un enorme libro de registro y a un asunto curioso que sucede en Ámsterdam. Resulta que los canales están llenos de bicicletas, bicicletas que se caen, que se tiran, que se pierden… y que todos los días recoge una empresa dedicada a su “recolección”, reparación y posterior venta en tiendas de segunda mano. Esto al menos es lo que nos contó el guía que nos llevó de paseo por la ciudad y según escuchaba esas palabras iba naciendo en mí la historia de un ladrón de bicicletas… pero luego, ese mismo día, visité la tristemente famosa casa de Ana Frank, supongo que no tengo que explicar quién es Ana. En el interior de aquella casa había un gigantesco libro de registro con miles de nombres, anotaciones y demás… me guardé para mí uno de esos nombres (aunque no lo recuerdo) y pensé que estaría muy bien, que sería un homenaje de mi parte el escribir una novela sobre el dueño de aquel nombre. En fin, después solo tuve que agitar esos dos fantásticos ingredientes en mi cabeza para que naciese este libro que escribí en poco más de un mes. Fue algo mágico, en serio.

También escribiste la novela La tierra seca, una obra de fantasía que nos permite reflexionar sobre la actual situación medioambiental, ¿no?
Sí, como casi siempre, empecé a escribir un cuento sobre un niño que viajaba a través del desierto. Pero ese cuento se alargó… y acabó en algo mucho más importante. Con la que nos está cayendo es importante tener en cuenta adónde podemos llegar si no nos paremos los pies. Creo que La tierra seca es una mágica señal de stop para que todos pensemos un poquito en la que estamos montando en nuestro mundo.

Ya puestos, véndenos las novelas. ¿Por que debemos leer Un ejército para Hans y La tierra seca?
Porque vais a pasar con ellos horas en las que reiréis, lloraréis y os emocionaréis. Porque vais a odiar a los nazis casi tanto como lo hace Hans y vais a tener la decisión del Niño de los Ojos Brillantes pintada en vuestra propia cara. Porque os vais a olvidar de estar leyendo y vais a reflexionar sobre ellas una vez las cerréis. Y sobre todo porque creo que los lectores de esta entrevista son personas muy inteligentes que se van a dejar arrastrar por dos títulos –creo- muy recomendables que casi no ha leído nadie –aún-.

Algo que me llamó la atención de ambas –y de algunos relatos tuyos- es que incluyen una característica común: un niño como protagonista. ¿Por qué en tantas ocasiones dejas el protagonismo a los niños? ¿Hay algo de ti en ellos?
No quiero hacerme Grande, jejeje. No, la verdad es que los niños son el futuro, son nuestra esperanza y no hacemos más que darles disgustos a los pobres. Les estamos destrozando el planeta, les hacemos ser enemigos de los otros niños y, lo peor de todo, no les escuchamos casi nunca. Si les dejásemos mandar un par de días harían cosas mucho más lógicas de las que hacen los poderosos. Además, me gusta estar con los niños y escucharles, siempre recibes consejos más que aconsejables. Cuando el protagonista es un niño es más fácil dirigirse en línea recta hacia cualquier dirección, los niños suelen hacer las cosas fáciles y no andarse con tantas tonterías como lo hacemos los adultos.

Además, este y otros de tus libros están disponibles en pdf para cualquiera que quiera leerlos. ¿Por que decidiste ofrecerlos gratuitamente?
Esta es la pregunta más fácil de todas. Porque quiero que me lean, simplemente. Quiero que los lectores me hagan mejorar y para eso creo que lo mejor es que me lean y me digan qué es lo que hago bien y qué hago mal.

¿Y en que dirección podemos encontrarlos?
En muchas, pero creo que me decantaré por mi blog http://javienci.blogspot.com

¿Tienes proyectos nuevos en mente?
Buf, cientos de ellos. Siempre digo que si me pudiese transcribir los pensamientos en papel tendría más de cien novelas escritas. Soy poco aplicado y no escribo todos los días, pero sí, tengo muchas novelas previstas por escribir, espero terminarlas algún día todas ellas. Aunque os confieso que tengo ya terminada la que es más bruta de todas las que he escrito, La noche del cetrero, una novela fantástica de terror en la que aúno a una buena porción de los seres fantásticos de siempre con algo mucho más moderno, los zombis. Es una mezcla extraña de géneros.

Javi, tu contacto con la literatura no se limita solo a escribir, ¿qué otros sacrificios haces por los libros?
¿Sacrificios? Bueno, sí, podrían llamarse así, jeje. Tengo varios blogs en los que ofrezco noticias literarias, reseñas, entrevistas y un poco de todo. Leo casi a diario (lo cual me parece un placer) y tengo la cabeza 24 horas en un programa de radio literario que codirijo y presento junto a Silvia Lozano. Un programa en el que intentamos dar cabida a toda clase de escritores y de libros, se llama Castillos en el Aire y os recomiendo a todos que os paséis por allí y me hagáis currar aún más. También acudo semanalmente a una tertulia literaria, obligo a los peques de mi entorno a leer y escribir y en cuanto puedo, me lío la manta a la cabeza y acudo a cualquier parte como cuentacuentos, jeje. Además, últimamente también soy presentador de actos literarios en la Sierra Oeste de Madrid.

Y ya para terminar, ¿cuáles son tus influencias, libros y autores favoritos?
Supongo que me influye todo lo que leo. Hay momentos en los que creo que se me pega todo lo que leo y eso no es malo, no, pero tampoco es excelente para un escritor. Sobre todo estoy influenciado por los libros de fantasía que leí a decenas hace unos años y de los que todavía disfruto siempre que puedo, la fantasía es mi género, aunque suela hacerla en una protesta social sin darme cuenta de ello. Mis libros favoritos son La historia interminable, El señor de los anillos y la trilogía de las Crónicas de la Dragonlance, cuyos autores son mis escritores favoritos. Margaret Weis y Tracy Hickman. Richard A.Knaak también me parece una pasada… casi todos los buenos escritores me lo parecen. Supongo que algo de Cervantes también me toca muy de lejos… Y además, cada día descubro a nuevos autores o a autores clásicos que me enriquecen y me hacen preguntarme si he elegido bien a mis favoritos… en fin, supongo que es como el que ve una película y luego se da cuenta de que se ha dejado muchas por ver. Y si me pongo en serio os diré para acabar que muchos de mis autores favoritos son los escritores noveles y valientes que se lanzan a la batalla de la publicación con toda su ilusión y sin saber demasiado bien de qué bando están.

23 de noviembre de 2010

Pequeño gato derrotado


Hoy, en este día gris, macilento,
enrabietado,
en nubes borrascosas,
brumas y tinieblas atrapado
hoy, pequeño gato, hoy te he encontrado
desarmado
cual anticipo leve de leyenda,
de Mal supersticioso que ya nunca serás
porque ya has sido,
aun siendo todavía semilla,
talado,
ya has sido por la muerte derrotado.

Pequeño gato negro acunado en la hojarasca
ocres y castaños y dorados te amamantan
envuelto, ya para siempre, en amarillenta mortaja,
los chopos, entristecidos, lloran tu vida apagada,
se agitan temblorosas sus copas bajo las nubes y los grises
de este otoño sin clemencia, de esta mañana aciaga,
que ya no podrás sufrir
pues nunca más podrás sufrir por nada.

Ya no recorrerás el muro
junto al que tus huesos descansan
ya no saltarán tus negros en la noche despejada,
ya no maullarás tu pena a la Luna
con el llanto arrullador mecido por tu garganta.

Has caído para siempre
y los castaños ya te guardan,
serás gris, serás polvo y serás la tierra callada
y quizás en el futuro seas tú un chopo lloroso
que en su llanto por un gato
despueble sus ramas blancas.

Los hombres somos las hojas
que despuntan en las ramas
y cuando llega el momento
el color se les apaga
y se tornan en dorados
y en ocres que no destacan
y se deslizan sin remedio
hacia la tierra grisácea
y de un todo que fuimos
nos hacemos
apócopes de la nada.

Pequeño gato negro,
terciopelo de la noche,
espía de nuestros sueños,
suave y sigiloso fantasma,
cantor de la Luna
paladín de la luz de plata,
gato negro,
diminuto maullador
de infatigable garganta,
tú no llegaste a tu invierno,
te quedaste en primavera
y los chopos, llameantes,
lloran tu condena amarga,
dejando caer en silencio
el pelaje de sus ramas canas
sus copas de oros y ocres
te cubrirán para siempre
y te acunarán
con sus lágrimas castañas.

¡Oh! Pequeño gato
prueba de nuestra desgracia
dime qué ven los fulgores
verde azules de tu cara,
dime si hay más allá
o nos aguarda la nada.

¿Recuerdas, pequeño gato,
cuando en verano, el sol doraba tu espalda?
¿Cuándo corrías el muro
y la hierba convertías en sábana, colchón y almohada?

Ya no verán los almendros
tus felices correrías
ni los pinos quejumbrosos
tus certeras cacerías,
por eso los álamos lloran
porque ya no verán tus negros
saltando bajo sus copas,
ni tu sinuoso andar
con aires de gallardía
ni tu ominoso silencio
ni tu eterna seriedad
repleta de triste alegría,
te has quedado en el camino
y las hojas te cobijan,
como a mí me cobijarán
sus ocres, dorados y castaños
en el final de mi vida.


Vale, supongo que un gatito muerto no es lo más hermoso que existe, pero aunque no me creáis el domingo cuando le vi ahí, tirado entre las hojas de los álamos, me dije ¿y por qué no le dedicas un poema al pobre gato? Pues bien, aquí lo tenéis, espero que os guste.

Reencuentro

Fue pura casualidad, trasteando con el Facebook a las tantas de la madrugada, mientras veía un programa en la televisión que no me interesaba nada, me topé en la pantalla con un antiguo compañero de colegio al que no veía desde los quince años.

A partir de ahí todo fue sencillo y más bien rápido, primero conectamos en el Facebook, después nos llamamos por teléfono y a los pocos días ya estábamos quedando en su casa para rememorar viejos tiempos.

Ahora, con los pantalones en los tobillos, las manos atadas al respaldo de la silla y amordazado, creo que no fue tan buena idea querer rememorar los viejos tiempos... ¿Quién me iba a decir que aquel amigo de la infancia se iba a convertir en un asesino en serie que disfrutaba torturando a sus víctimas hasta el extremo antes de matarlas?

18 de noviembre de 2010

El Corredor


Cuando no tenía nada mejor que hacer corría, era su modo de desahogarse, de mantenerse ocupado, de sentirse útil.

Corría y sudaba y podía notar que en cada gota de sudor dejaba escapar una de esas sonrisas que nunca dedicó, las lágrimas que nunca sufrió y los sueños que nunca llegaron a hacerse realidad.

Y al llegar a la meta, al morir, Supo por fin que no se puede huir de uno mismo.

La primera batalla


Un suspiro resonó en la quietud de la noche, desatando una tormenta imposible de parar.

Sus labios se enzarzaron en una guerra sin cuartel y todo pareció desaparecer a su alrededor, no había nada más, solo un abrazo inexpugnable, una lucha en la que dejarían de ser dos para ser solamente uno.

La batalla no duró más que unos breves segundos que semejaron eras y no se repitió nunca más, aunque dejó el sabor de aquel suspiro en sus corazones para siempre. Ninguno de los dos pudo olvidar jamás su primer beso de amor.




La ilustración es de Manzana Loca
El texto pertenece a mi colección Microrrelatos en Tres Capítulos

5 de noviembre de 2010

Muerte...

Un latido resonó en el pecho del moribundo y le hizo sonreír justo antes de ver las pecas de la Muerte asomando tras la esquina.

Y la muerte respondió a su sonrisa, envolviendo su alma con sus relucientes ojillos azul turquesa y el manto de sus cabellos rizados.

El niño entonces dio la mano a la Parca y se sintió feliz, protegido por aquellas pecas y aquellos rizos dorados. Juntos caminaron hacia el otro lado de la existencia, sin miedo, de la mano...

No se levanta


Nada, no se levanta. Y mira que he mirado y vuelto a mirar, por si acaso estaba equivocado, pero no, es cierto, no se levanta. Esto antes no pasaba, de verdad. Era llegar el amanecer y ¡hala! Para arriba enseguida. Pero ahora… dicen que los años no pasan en balde, debe ser verdad, se van cumpliendo años y llega un momento en el que las cosas empiezan a fallar sin que nos demos cuenta, pero no había pensado que esto pudiera pasarme nunca. Ni me lo había planteado.

Si me dicen esto hace unos meses me río de cualquiera, pero ahora que veo que es cierto, que noto que no hay manera, que no se levanta, pues chico, qué quieres que te diga, se siente uno un poco más viejo, no fastidies.

Mira que no levantarse, con el cariño que yo la tengo, con lo que la mimo… todas las mañanas, antes de levantarme la acaricio y acicalo bien, para que se ponga aún más contenta, paso la mano arriba y abajo, arriba y abajo, una y otra vez… con un gustito… incluso la rasco de tanto en tanto… pero parece que eso es pasado ya, si no se levanta…

Miro una vez más hacia abajo, por si las moscas, pero nada, la pobre perrita está ya muy vieja y no tiene ganas de levantarse por las mañanas.

25 de octubre de 2010

Hoy te escribo sin razones...


Hoy me apetece escribirte aunque no tenga razón alguna para hacerlo ni apenas nada que contarte. Sólo quiero saberte ahí, en las lagunas desiertas de mi memoria, cobijada entre la hierba de mis praderas de colores, aguardándome. Adivinarte, como si pudiese modelarte sólo con pensarte entre mis brazos y crearte de la nada o traerte a mí con un suspiro enmudecido y amarte para siempre y besarte. Crearte de una hoja en blanco con mi pluma y saber que nunca estarás demasiado lejos, pues bastará una simple frase para hacerte regresar. Una palabra sola. Me basta con eso, con saber que estás cerca, aunque sea en el recuerdo, aunque sea imaginada, aunque no seas más real que mis anhelos más idiotas. Puede que te rías de estas palabras, al leerlas, que te haga enojar o te diviertan, pero el mero hecho de evocarte me hace pensar que estás aquí, a mi lado, en este instante, aunque te sepa bien lejos y para siempre perdida en el desierto de mis indecisiones.

Hoy me apetece escribirte, sin más. Sólo escribirte para no contarte nada, sólo teclearte estas palabras que se perderán en el viento, como terminan perdiéndose los vapores acuosos incapaces de formar nebulosas agrupadas en el cielo, como terminan perdidas las gotas de las nubes caídas sobre el mar. Me gustaría poder contarte algo, explicarme, gritar razones a mis congojas inventadas, pedirte una palabra necesaria, una condena, lo que fuera con tal de no callarme siempre, de no esconderme, de no ser piedra en la montaña, de no ser nada.

A veces la congoja me sonroja y me hace pensar que soy valiente, me incita a llamarte a voz en grito y a pedirte que te vengas a mi lado para siempre. A veces me siento poderoso y gigante y huracán y tormenta y certeza y garra, pero siempre regreso a mi presente y me hago pequeño y melindroso y poco a poco me encojo hasta ser poco más que nada. Siento en mí una fuerza que no comprendo y que soy incapaz de soportar y que se pierde siempre en los rincones, que se marcha. Y me escurro entre mis propias manos, como agua.

El otoño se acerca, lo presiento y sé que mi primavera no ha sido esplendorosa y sigo como siempre, sin llegar a decirte nada. No te grito, no te llamo en el silencio donde nadie pueda oírme más que tú, no te dibujo aquí, a mi lado, con palabras. Temo incluso lo que escribo, lo que hago, lo que pienso. Temo ser más de lo que digo y lo que hago, temo ser más de lo que temo.

Y sólo a veces, cuando olvido el miedo a la batalla, cuando mi mano se siente firme entre temblores, cuando mi voz no se retiene en mi garganta, sólo a veces, me atrevo a gritar que ya eres mía y a pintarte en mis azules, te tecleo sin borrones y sin pensar en el vacío bajo mis pies. Esas veces te encuentro, musa extraña, desconocida aunque te sepa rondando siempre mis amagos y al hacerlo te sé perfecta, amiga, extraña y te modelo entre mis brazos y te beso y te conviertes en un caudal profundo entre mis dedos que se derrama en mis escritos y se queda impregnando mi mundo sin notarlo y no se borra y no se olvida.

Siempre estás ahí, musa incierta, batalladora, frágil, aunque te vistas con pieles de guerra y te pintes con carnes de batalla. Siempre estás ahí y aunque te venza hoy y te destierre, sé que, como siempre, volverás a venir mañana. Como una melodía que nunca se olvida...

Un hombre especial



No era un fantasma quien surgió entre la niebla, era Walter y como siempre sucedía le seguí hasta el tugurio acostumbrado, sin importar de dónde venía, obviando el olor a colonia de otra o su tosco saludo, todo el mundo seguía a Walter y yo no era una excepción.

Pidió su bebida sin levantar la voz a pesar del tumulto, el camarero acudió solícito, como si su voz fuese una alarma que anunciara una cita ineludible. Walter era especial, se le podía atribuir casi cualquier atributo interesante. Siempre bebía ginebra, con una ligera pizca de limón para amargar su sabor seco y distante.

Lo que Walter no sabía era que, mientras él dedicaba las veinticuatro horas del día a desentrañar los casos más grotescos y a investigar los peores crímenes, a ser especial e interesante, el que terminaba calentando mi cama vacía era el camarero que le servía dócilmente su ginebra con un ligero toque de limón.

22 de octubre de 2010

El Mago del Viento

Para leer “El mago del viento”, de Vauro Senesi, publicado por Ediciones Ámbar hay que estar preparado, pues se trata de una lectura bastante amarga y realista de una targedia que aún nos sacude hoy día y nos salpica a todo el mundo, aunque no lo queramos ver.

En un Irak a punto de ser tomado por las fuerzas de EEUU, dos miradas se cruzan en una de las calles de Bagdad. Una es la de Méndez, un soldado mexicano alistado a las tropas estadounidenses a los mandos de una metralleta situada en uno de esos poderosos carros blindados que pudimos ver en directo por la tele, atravesando las calles irakíes; la otra mirada pertenece a Fahim, un irakí capaz de ver a través de los ojos de las palomas. La novela se centra en la vida de Fahim, cuya sordera infantil causará la decadencia de toda su familia y que nos será contada como un fiel reflejo de la cuesta debajo de un país sumido en una guerra tras otra y en continua decadencia. En el mago del viento veremos morir lentamente a una familia feliz y seremos fieles de la extraña mezcla que se da en estos mágicos países musulmanes, donde se puede mezclar la mística y la sensibilidad con lo cotidiano de una manera terrible, inmensa y desgarradora.

Vauro Senesi es un conocido periodista y dibujante italiano, bastante conflictivo e irreverente, miembro del partido comunista y habitual de los medios de comunicación de Italia. Fue enviado especial durante la última guerra de Irak y allí conoció a uno de los personajes secundarios que fecundan esta novela. Además de este "El Mago del Viento", Vauro es autor de “El niño que no sabía soñar”

Las novelas me suelen durar dos o tres días, pero esta me ha durado bastante más, no es una novela especialmente dura si uno está habituado a los telediarios, pero es áspera y difícil de leer. No olvidéis que vamos viendo el desmembrar paulatino de una familia. Una familia bastante occidental para habitar en un país árabe, quizás en equidad con lo que era Irak en comparación con otros países árabes, un lugar casi occidentalizado y de práticas religiosas y soliales algo más abiertas que en el resto de países de la zona. Pero al igual que pasó con Irak, la familia de Fahim verá cómo sus raíces se resquebrajan poco a poco y se adentran en una espiral destructiva imposible de detener.

Una novela áspera e incómoda que no será fácil de olvidar y que incluye entre su amarga trama algunos retazos mágicos que lograrán atraer la atención de los lectores y que nos arrancarán alguna tímida sonrisa. Una novela que nos puede ayudar a entender cómo era Irak y sus gentes antes de las continuas guerras que se sucedieron por allá en los últimos veinte años.

Me ha costado terminar con sus 300 páginas, pero puedo afirmar que es una novela digna de ser leía y que sirve para apoyar todo lo que sabemos de esas guerras irakíes tan estupendamente documentadas y ponernos por fin en la piel de las verdaderas víctimas de Saddam y los dos Bush, los inocentes habitantes de a pie.

Si tenéis la oportunidad de leer este libro hacedlo, no lo dudéis y haced como Vauro, recordar a la niña con la que su protagonistas se encuentra al final de la novela y desead como hacen ellos dos que siga viva y feliz por las calles de Irak. Después de leer este libro veréis Irak de otra manera.

Crimen en Directo

Os puedo asegurar que con "Crimen en directo" me desvirgo en cuanto a novela nórdica de misterio se refiere, es mi primera vez y bueno, la verdad es que podéis estar seguros de que no será la última, porque, pese a algunas cosillas sin importancia me lo he pasado muy bien con esta novela policiaca y "cotidiana" de Camilla Läckberk (y no Calista, como la llevo llamando dos programas por lo menos a la pobre autora).

Me decanté por esta novela de Maeva por lo sugerente que era su sinopsis

Mientras la joven pareja formada por la escritora Erica Falck y el comisario Patrik Hedström está atareada con los preparativos de su próxima boda, el alcalde de Fjällbacka reúne al pleno del ayuntamiento para anunciar la llegada al pueblo de Tanum de un equipo de televisión para filmar un reality-show escandaloso llamado "Fucking Tanum". Este programa llamado a reportar importantes beneficios a la población va a suponer en realidad una auténtica pesadilla para todos. En efecto, mientras Patrik debe investigar la muerte de una mujer fallecida aparentemente en un accidente de tráfico, el productor del programa, consciente de que a mayor escándalo, mayor índice de audiencia, alimenta los conflictos entre el grupo de participantes.

¿A que llama la atención? Pues eso, que me lo pedí y me lo empecé a leer con mucho gusto, aunque no hubiese leído los títulos anteriores de la serie y no supiese quiénes eran Erika o Patrick.

La verdad es que (para el que no haya seguido la saga) es algo complicado el evitar perderse en el batiburrillo de nombres, historias y vidas cotidianas de unos personajes que ya serán conocidos por muchos lectores y cuya aventura sea ya de sobra sabida y resabida. Aun así puedo afirmar que sólo hay que poner una pizca de atención para ponerse al día sobre los asuntos "corazoniles" de estos personajes de un pequeño pueblo sueco, llamado Fjällbacka, que además de ser el escenario de las aventuras policiacas narradas por la autora es su pueblo natal, por lo que lo describe a la perfección y le otorga el privilegio de conocer cada uno de los rincones que nos tiene que describir.

En líneas generales el libro me ha gustado, aunque me queda (éste en particular) muy lejos de la mejor novela negra que he leído (tampoco es que haya sido mucha, la verdad). Me ha sonado a teleserie de investigadores familiares que tanto se llevaban en los ochenta y los noventa (y que tanto nos gustaban y entretenían a todos), supongo que los agentes de la comisaría de Fjällbacka, Erica y compañía serán para muchos como lo son la Señora Fletcher, Colombo o Monk para muchos más. Pues son unos personajes que uno invita al salón de su casa cada tarde, aunque estén rodeados de cadáveres.

Aun así, los personajes de Camila tienen ese punto familiar que hace que uno les pueda coger cariño incluso con una primera lectura como la que he hecho yo, son personajes familiares, que podrían darse en cualquier parte y con los que nos podemos identificar con nosotros mismos o con personas de nuestro entorno. Aun así, hay una cosa de este libro que me parece no está del todo explotada. Este "nuevo caso" se inicia con la llegada al pueblo de un Reallity Show muy particular, el escandaloso "Fucking Tanum", un programa que reúne en un pequeño pueblo a miembros de Gran Hermano, Supervivientes u Operación Triunfo para trabajar, emborracharse y fo... ligar todo lo posible mientras son grabados por las cámaras 24 horas al día.

Pues bien, con un caramelo tan jugoso con el que desmembrar a la sociedad en general, Camila (creo yo) se limita a utilizar este Reallity de un modo demasiado secundario, cuando podía haber metido muuucha caña con él y haberse sacado uno de esos asesinos a los que "el mundo ha hecho así", dándonos un palo colectivo por seguir viendo toda esa basura, pero no, ha preferido dejarlo en un segundo plano y crear un malo muy original y muy "chulo", pero que no tiene nada que ver con un Reallity y que no consigue rematar de modo perfecto este libro tan, por otro lado, entretenido.

A pesar de este detalle que a mí me ha parecido bueno reseñar, Crimen en Directo, es una interesante novela negra que gustará a la mayor parte de los adeptos al género y que puede gustar incluso al lector más eventual. Además, Camila deja dos tramas sin resolver para que todos estemos deseando que saque una nueva entrega de sus novelas. Date prisa Camila, nos morimos de ganas de saber qué ha pasado con todo ese dinero (aunque lo sospechemos ya...) y con el otro hilo que no voy a desvelar.

Secretos de Arena

No soy lector de novela romántica, no es por ninguna idea prefijada ni por ninguna tontería del género masculino ni nada por el estilo, la verdad es que no me llama este tipo de novelas, así que, cuando nos llega alguna novela al castillo prefiero que sea Silvia la que se la lea, pero en esta ocasión, por asuntos de agenda y de compromisos, me ha tocado leerme a mí esta novela repleta de romances, sentimientos, aventuras eróticas y problemas familiares.

Vale, no os diré que a partir de esta lectura me voy a volver un lector empedernido de romanticismos varios, porque sería mentira, pero sí que os puedo afirmar que no lo he pasado tan mal como yo creía antes de empezar a leerlo. Vale, sí, Secretos de Arena está llena de romances, amores y sentimientos y confidencias femeninas, pero qué queréis que os diga, al final me lo he pasado bastante bien en compañía de Anna y su familia.

La historia nos habla de Anna, una mujer recientemente divorciada (y despechada) con dos hijos adolescentes que lleva 20 años fuera de su Asturias natal y que no se habla con su padre desde entonces. No tiene madre y bueno, al divorciarse, decide -gracias a una "mentira piadosa" de su tío- volver a la casa de su infancia para intentar hacer las paces con su padre y olvidar lo ocurrido con su ex.

El problema es que, como suele ocurrir, Anna conoce por casualidad a un tipo guapo, molón, exitoso y dueño de un perro la mar de cariñoso. Poco a poco la relación de Anna y de Albert, que además de todo eso que he dicho antes es odontólogo, empieza a ir a más, aunque ella se ha prometido a sí misma no hacer demasiado caso a los hombres de ahora en adelante... algo que, como podréis comprobar si leéis esta novela, no resulta nada fácil con un tío como Albert en las cercanías.

Dice Helena que tuvo problemas para publicar este libro en editoriales románticas porque no es una novela al uso y bueno, creo que tiene razón. Aparte de los amores o desamores de Anna y su estupendo odontólogo cuarentón, Secretos de Arena nos habla de los conflictos generacionales entre un padre demasiado protector y una hija incapaz de comprender la dureza de su exigente padre. Y entre la propia Anna y sus dos hijos, que no aceptan en un principio el divorcio de sus padres y menos aún el que su madre pueda rehacer su vida...

A mí me ha gustado Secretos de Arena, creo que está muy bien escrita, se lee muy fácil y no resulta pesada a pesar de tanto romance entrecruzado. Para mi gusto tiene demasiadas historias con final afortunado, pero eso es cuestión de gustos y comprendo que en las novelas románticas lo suyo es que las historias lleguen siempre (o casi) a buen puerto. Es una novela bastante optimista en cuanto a relaciones se refiere, pero me gusta la manera en la que retrata el rechado de los hijos de Anna a su relación post marital. Creo que, en general, esta novela le gustará a todo el que se acerque a ella, aunque se la recomiendo en especial, no es por nada, a mujeres y a amantes de la literatura romántica.

Me gusta de Anna que no sea la mujer 10, que se muestre imperfecta, que actúe con inseguridad, que tenga dudas, que se frustre, que sea humana... eso la hace mucho más versosímil y le da a su historia un grado más de calidad. La verdad es que pienso que Helena ha sabido escribir una historia repleta de sentimientos pero también de aspectos cotidianos con los que muchas personas se identificarán. Ya lo veréis.

Por cierto, por ponerle un pero. ¿Por qué, si la obra transcurre en Asturias, con personajes españoles, tiene que tener tantos nombres anglosajones? ¿Y por qué todos los tipos guapos, solteros y exitoso tienen que ser odontólogos?

21 de octubre de 2010

Un mal día


Aquel día me levanté furioso con el mundo, estaba harto de la estupidez de las personas, así que chasqueé los dedos y lo destruí. Al llegar la noche estaba aburrido en la nada y me dio por hacer otro... ¿sabéis eso que dicen de que las segundas partes nunca son buenas? Pues eso, pero ya ni me molesto en destruirlo, que... se maten entre ellos.

Dios.

20 de octubre de 2010

La última carta

La mujer tomó la carta que el cartero le ofrecía con una tímida sonrisa que no le hizo despegar la mirada de sus zapatos polvorientos. Él salió dando un leve traspié que habría resultado cómico en cualquier otra situación. Ella cerró la puerta con un suspiro y rasgó el sobre para ver quién le había enviado una carta después de tanto tiempo… sus ojos se abrieron como platos y estuvo muy cerca de golpearse en la cara con la hoja de la puerta al abrirla precipitadamente. El cartero apenas tuvo tiempo de prepararse para recibirla y el vecino de enfrente creyó que la mujer pretendía golpearle al verla correr.

-¡Sí! ¡Sí! –Gritó eufórica- ¡Claro que quiero casarme contigo!

La mirada del cartero se levantó de sus zapatos por primera vez en mucho tiempo y su sonrisa, esta vez mucho más amplia, fue sofocada por un beso de película ofrecido por su joven amada. Aquella a la que había regalado tantos y tantos versos anónimos. A su alrededor flotaron las cartas que aún no había repartido aquella mañana y que ya no llegarían a sus dueños hasta el día siguiente.

5 de octubre de 2010

El Cazador

El gamusino tiró furioso el saco y la linterna al suelo, intentando no hacer caso de las risas de sus tíos y sus primos. Había estado caminando casi toda la noche y, por más que los había buscado no había encontrado un solo humano que cazar. ¿Cómo había podido caer en una broma así? Todo el mundo sabía que los humanos no existen.


Este cuento está ideado sobre la marcha para el guión del tercer programa de Menudo Castillo.

30 de septiembre de 2010

La Casa de Bernarda Alba


No soy un lector habitual de teatro, pero tratándose de Lorca lo de las excepciones ni se cuentan, simplemente se hacen. Gracias a una colección de El País me he decidido por fin a leer este clásico del teatro español y he alucinado con todo lo que cuenta en las pocas páginas que tiene.

Se puede decir que, a pesar de la tragedia que nos cuenta y que, en algunos puntos, puede resultar de gran actualidad a pesar del tiempo, he disfrutado con esta lectura. Sobre todo con las dos discusiones entre la agria Bernarda y la resabiada Poncia. María Josefa es un personaje que consigue que a uno se le pongan los pelos de punta y en general, la historia consigue agobiarte y presentir en todo momento que va a ocurrir lo peor...

Es una historia sin esperanza, sin salida, que te aprisiona entre sus rejas y sus calores asfixiantes de verano y te hace entender mucho de lo que ocurría en la España profunda de antes de la guerra civil.

Sinceramente me alegro de haberla leído y me arrepiento de no haberlo hecho antes. Es impresionante. Os la recomiendo a todos, estoy seguro que la vais a disfrutar tanto como lo he hecho yo, ya lo veréis.

2 de septiembre de 2010

El Juego de Ender

Sólo se me ocurre algo que describa este libro: ¡GUAU! Me lo he pasado en grande leyendo esta novela de Ciencia Ficción publicada en 1985 y ganadora de los premios más prestigiosos de su género, el Hugo y el Nébula. Y no es para menos, os lo aseguro.

La novela de Orson Scott Card es apasionante, intensa, sabrosa y muy, muy entretenida. A pesar de que hay momentos en los que podemos llegar a pasarlo mal por lo que le sucede a su protagonista, casi siempre lo pasamos bien leyendo sus progresos y sus intuiciones, viajando con él a través de los videojuegos o las batallas libradas por él mismo (un niño de seis años nacido a petición del gobierno de su país para convertirse en el comandante perfecto de una flota interestelar) y sus compañeros de viaje.

Creo que hay muy pocas novelas de Ciencia Ficción que nos atrapen como consigue hacerlo esta, nos encariñamos con un personaje del que nadie más podría hacerlo más que el lector que sabe todo lo que ocurre a su alrededor y en su interior (a excepción de un final sorprendente y genial). Ender Wiggin es un personaje que no se puede olvidar y cuya historia uno sigue mascullando después de su lectura, como un buen relato.

Pero lo mejor será que os cuente algo de su argumento y como en la Wikipedia viene muy bien en esta ocasión os dejo con el argumento de un libro que se lleva años estudiando llevar al cine, pero del que tenemos que limitarnos a disfrutar en papel de momento, creo que sería complejo llevar al cine la historia relatada entre sus páginas, muy complejo.

En el año 2070 la humanidad está en guerra con una raza extraterrestre conocida como los insectores (su nombre proviene del parecido que tienen a los insectos). Luego de fracasar en su Primera Invasión del sistema solar, los insectores lanzan una Segunda Invasión más poderosa, que fue detenida en el último momento por el talento de un estratega, Mazer Rackham. Pero han pasado décadas, y la humanidad se enfrenta a un futuro exterminio por los extraterrestres.

Andrew Ender Wiggin es un niño prodigio estadounidense, reclutado por la Flota Internacional para su entrenamiento y futuro liderazgo en la guerra contra los Insectores.

Ender es el tercero de tres hermanos en una sociedad con restricciones de natalidad por el exceso de población, en el que las familias no pueden tener más de dos hijos. Ender fue engendrado con permiso del gobierno, ya que sus hermanos fueron unos genios, y con la condición de que a los seis años volverían a por él para instruirle y convertirlo en el mejor comandante de la historia.
Su personalidad viene marcada por la rivalidad y temor hacia su hermano Peter, que le odia por ser mejor que él y el amor y compasión de su hermana Valentine.

En la Escuela de Batalla se transforma rápidamente en un líder nato deslumbrando a sus profesores y compañeros, pasando de ser el cadete de menor edad a comandante de la Escuadra Dragón, creada ex profeso para ponerle las cosas difíciles, y que terminará rompiendo todas las estadísticas de la escuela. Como parte de su entrenamiento psicológico Ender practica un juego de fantasía, que forma parte de su entrenamiento psicológico (el cual es controlado con brutalidad por el cínico Coronel Hyrum Graff, director de la Escuela), al igual que las pruebas a las que le someten continuamente, hasta el examen final, la verdadera prueba de su valía para salvar el mundo.


Mientras Ender sigue su entrenamiento, sus dos hermanos buscan modificar la opinión pública mundial mediante su participación en foros de redes informáticas, bajo dos personalidades fingidas, el sensato Locke (a cargo de Peter) y el demagogo xenófobo Demóstenes (a cargo de Valentine). Su principal meta es lograr que los líderes mundiales no pertenecientes al Pacto de Varsovia se den cuenta de los planes expansionistas que tienen los rusos y sus aliados.


El cuento breve original es tan sólo una descripción de las experiencias de Ender en la Escuela de Batalla, mientras que la novela es un trabajo complejo en el que se abordan temas clásicos de la ciencia ficción desde una perspectiva más psicológica.


Cuidado, si lees "El juego de Ender" corres peligro de convertirte en un asiduo de la buena Ciencia Ficción. Yo me he convertido. Me parece uno de los mejores libros que he leído en todo el verano, me lo he pasado pipa con él entre las manos y me he quedado con muchas ganas de viajes a través de las estrellas. Me habían contado que la literatura de Ciencia Ficción podía llegar a ser muy buena, pero con las lecturas sobre el género que he realizado este verano lo he confirmado.

Una novela que no os podéis perder y que refleja fielmente la psicología humana en varios aspectos diversos. En serio, recomiendo a todos los aficionados a la literatura que lean "El Juego de Ender", tardaréis muy poco en leerlo y mucho en olvidarlo.

Orson Scott Card

30 de julio de 2010

Fragmentos de Burbuja



La Ciencia Ficción, cuando no se trata de una Space Opera o un western ambientado en el espacio, no suele ser un género que me llame mucho la atención. La Ficción Especulativa siempre resulta algo densa en su lectura y suele estar repleta de futuros apocalípticos o demasiado buenos para ser verdad (tanto, que suelen acabar desmoronándose de golpe), está llena de pensamientos filosóficos y de utopías, ucronías y fines del mundo varios. Esto pasa tanto en la literatura como en el cine y casi siempre nos presenta un mundo al que nos nos gustaría llegar nunca, pero al que nos lleva nuestra forma de vida y nuestras torpezas como humanos.

Me llegó esta novela como la primera publicación de una nueva editorial, NGC Ficción, que prometía convertirse en una editorial de referencia en cuanto a la ciencia ficción española... partiendo de la base de que nunca entiendo del todo la ciencia ficción de calidad, tengo que decir que "Fragmentos de burbuja" queda desde ya englobada en lo que yo considero que es buena ciencia ficción (o de calidad). No lo he pasado demasiado bien con su lectura, aunque sí que he disfrutado en momentos, pero no porque esté mal escrita o tenga elementos aburridos, sino porque pensaba en el terrible futuro que nos presentaba el autor y no podía dejar de sentirme mal mientras leía.

El libro está escrito exquisitamente, quizas en algunos párrafos, demasiado exquisito, porque hubo líneas que tuve que leer dos o tres veces para entenderlas del todo. Hay párrafos, sobre todo en la primera parte, que hay que leer varias veces para sacar todo el jugo a lo que nos cuenta el autor o para disfrutar de algunas frases en particular.

"Fragmentos de burbuja" es una parte de la historia futura de la Tierra que está englobada en varias decenas de relatos, en otros libros y en la mente de un autor con una mitología propia que ha explotado en muchos de sus escritos. Para quien no haya visitado nunca ese mundo, el inicio de la novela le resultará una locura, ya que se trata de los pensamientos entrecortados de un personaje que parece recuperar la conciencia después de más de un siglo de locura... el caso es que, a través de varios personajes y de fragmentos de pensamiento, se nos narra la historia pasada, presente y futura del mundo soñado por el autor. Se nos cuenta todo a través de retazos, lo que hace que la lectura sea algo extravagante pero que, a la vez, resulta más que interesante, en serio.

He de decir que creí que este libro me iba a durar semanas y semanas en las manos, pero poco a poco me empecé a involucrar en la historia que nos cuenta, en su mitología, en su mundo y no me duró más que tres tardes. Sinceramente, tengo muchas ganas de volver a leer historias o fragmentos de esta ucronía tan original y cautivadora.

Cada uno de los personajes pueden equivaler a modernos prometeos anclados a los sentimientos y decisiones de sus creadores, pero al mismo tiempo guardan ensoñaciones muy humanas y mundanas que les hace terminar ocupando su lugar en el mundo y superar a estos moldeadores de vida natural artificiosa. "Fragmentos de burbuja" incita a adentrase en la ficción ucrónica de Juan Antonio Fernández Madrigal referida a las máquinas que se creen pequeñas deidades y sus enemigas espaciales, las extrañas vívoras de las formas... una aventura extraña y natural en la que no hay ni buenos, ni malos, ni aventuras ni aburrimiento, sino una englobación de historias que te trasladan a mundos irreales, pero a la vez naturales y creíbles.

No sé qué decir de esta novela que no parezca una contradicción... si tuviese que recomendarla a un posible lector lo haría advirtiendo que va a encontrar mil cosas diversas en su interior, algunas muy emocionantes y otras muy extrañas. El caso es que terminaría por recomendarla. Ya tengo más ganas de leer detalles acerca de las relaciones entre las burbujas, los nuhomos y las "bichas".

"Fragmentos de burbuja" no te dejará indiferente, será una novela que se ancle a ti como las buenas historias que nunca se olvidan.