22 de marzo de 2010

Cazadores de Sombras III. Ciudad de Cristal


Hola a todos. Buenas tardes… o noches. La verdad es que es una hora más que adecuada para hablar de fantasía… ya está anocheciendo, se acerca la hora de las brujas y todavía podemos acercarnos sin demasiado temor a los cementerios o los lugares ocultos durante un rato, antes de que sea noche cerrada.

La novela de la que vamos a hablar hoy empecé a leerla con alguna reticencia, es verdad. No porque tenga mala pinta o me parezca mala o algo así, no. Más bien todo lo contrario, lo que ocurre es que “Ciudad de Cristal” es la tercera parte de una trilogía titulada “Cazadores de Sombras”, escrita por la escritora Cassandra Clare y publicada por Destino Joven. Empezar las cosas por el final nunca me ha parecido lo correcto, aunque si lo hizo George Lucas en su Guerra de las Galaxias ¿por qué no iba a leer yo una trilogía por su último título?

Además, llevaba ya unos meses deseando hincarle el diente a esta trilogía de fantasía urbana y amores y desamores adolescentes, es cierto. A pesar de mis treinta y un años me sigue fascinando la literatura juvenil, qué se le va a hacer.

Y la verdad es que no me equivocaba, a pesar de algunos detalles demasiado tiernos o visiblemente románticos incluidos en “Cazadores de Sombras”, es una historia que me ha cautivado. Sólo con esta tercera entrega ya me he hecho fan de sus personajes. Unos personajes que entenebran a los adolescentes bonachones de las historias “harrypottianas”. Desde que JK Rowling tuvo lo que tuvo gracias a su mago de las gafas y las escobas voladoras último modelo, son muchos los escritores que buscan nuevas fórmulas de atraer a la juventud hacia sus libros. Pues bien, creo que Cassandra Clare ha podido dar con una buena manera de retomar esos personajes adolescentes protagonistas de literatura fantástica y convertirlos en algo más siniestro y oscuro que unos magos que compran libros en un callejón repleto de tenderetes y que van al cole privado en un tren de vapor.

Los personajes de Cazadores de Sombras pertenecen a una nueva raza, los nefilim, una especie que nació el día en el que el ángel Raziel se le apareció a un humano y mezcló su sangre con la de los hombres. Ese día nacieron los nefilim, o lo que es lo mismo, los cazadores de sombras. Unos humanos extraordinarios capaces de prodigios mágicos y con la piel repleta de runas tatuadas a fuego. Los nefilim se convierten desde aquel día en los encargados de salvaguardar a los humanos corrientes de los vampiros, los brujos, las hadas, los hombres lobo… en fin, toda una caterva de criaturas extrañas que nacieron de la mezcla entre humanos y demonios. Ni que decir tiene que estos semidemonios corretean entre nosotros sin que lo sepamos, siendo corregidos y gobernados por nuestros ángeles guardianes, los cazadores de sombras. Que a su vez tienen como profesión la caza de cualquier demonio que pise la Tierra… la mayoría de las veces con intenciones poco bienintencionadas.

Y como en toda novela fantástica que se precie tenemos algo que rompe para siempre el débil equilibrio impuesto por las circunstancias. En este caso es un cazador de sombras que piensa que su propia raza está corrupta y se ve como el salvador… pero vamos, que esto no nos extraña a estas alturas ¿verdad? Hay tantos salvadores autoimpuestos.


El caso es que en este libro tenemos varios adolescentes con poderes y magias variadas que lucharán para que todo vuelva a la normalidad, entre comillas, de esta Tierra repleta de ángeles y demonios.

Y entre medias de todo amoríos juveniles de todo tipo. Los habituales chico conoce a chica, chica se enamora de chico, que resulta ser un tipo malo, lo que hace que a la chica todavía le guste más, chico que se encuentra ante el dilema de saber que la chica no puede ser su pareja por circunstancias extrañas y bla, bla. Pero también chicas enamoradas de otras chicas, chicos enamorados de brujos o de sus primos o de… en fin, todo un lío de amores encontrados, que deja bien a las claras que los asuntos de relaciones de todo tipo empiezan a encontrar su hueco entre los lectores y que para los jóvenes todo esto que a los mayores nos puede parecer raro, o no, para ellos es de lo más natural, pase lo que pase.

Ya os digo que Cazadores de sombras es una literatura fogosa, valiente y vertiginosa, que les va a encantar a los jóvenes y que a los que nos gusta la fantasía nos invita a gozarla de una manera diferente… y todo esto lo digo sin haber leído ni la primera parte ni la segunda, ojo.

Aprovecho que el otro día hice un paréntesis en mis lecturas de novelas fantásticas para recomendaros tres cuentos de Washington Irving. Autor como sabréis todos de los famosos Cuentos de la Alhambra. Pues bien, el otro día pasé un buen rato leyendo tres cuentos fantásticos escritos por él… o recogidos del saber popular. Se trata de La leyenda del soldado, La leyenda del astrólogo árabe y cómo no, una de sus creaciones más conocidas, La leyenda de Sleepy Hollow… donde el pobre de Ichabod Crane sufre en sus propias carnes el azote de un criatura fantástica por culpa de sus amores por Katrina… o mejor aún, por las riquezas y parabienes que le ofrece el desposarse con Katrina.


Y ya para acabar por hoy, recomendaros dos títulos de los que hablaremos por aquí en muy poco tiempo. El primero es de una autora de la que ya hemos hablado en nuestra sección varias veces. Carolina Lozano, que acaba de publicar Taibshe, Aparición, que Edebé puso ayer mismo a la venta y que seguro que es una de las apuestas juveniles de cara al día del libro… y Crónicas del Multiverso, de Víctor Conde, que es la novela ganadora del último premio Minotauro de fantasía, ciencia ficción y terror… ya te contaré.