23 de julio de 2010

Kalafiram

Cuando uno se pone a leer una novela de fantasía épica está preparado para casi cualquier cosa, solemos encontrarnos con mundos y razas variopintos, con personajes increíbles, con héroes de leyenda y amores corteses varios. Si encima lees algo escrito por un escritor al que sabes que le gustan mucho los tebeos puedes caer en el error de pensar que vas a leer una versión mejor o peor de Conan, por eso cuando empecé la lectura de Kalafiram estaba preparado para encontrarme con los tópicos de siempre y, también por eso, me terminó agradando tanto su lectura, porque Vicente Ponce ha procurado escapar de los tópicos de siempre y de los personajes perfectos para mostrarnos una serie de héroes bastante originales.

La historia de Kalafiram nos presenta un héroe expulsado de su reino y alejado de su amada, el motivo primordial que mueve a este personaje no es el de salvar el mundo, sino el de recuperar a su amor, algo humano y verdadero, lo de salvar el mundo vendrá después si acaso, lo primero es lo primero. De esta novela me ha gustado el planteamiento inicial, la creación de un mundo fantástico nuevo, repleto de personajes desconocidos hasta ahora, o con roles que no habían tenido hasta hoy, el sistema de razas ideado por Vicente me ha gustado mucho y eso de que unas estén relacionadas obligatoriamente con las otras también me ha parecido algo nuevo y constructivo.

Además, se nota que el autor tiene en vena los tebeos leídos hasta la fecha, sus personajes no son de mandoble fácil y mirada perdida, de honor sin mácula o valor estimado de antemano, procuran teñirse de valores, de razones para actuar; no luchan si no hay necesidad de hacerlo y mantienen el valor a duras penas, se tambalean bajo sus problemas morales… son gente de verdad, apartando eso de las magias, los reinos encantados, los dragones…

Soy un lector asiduo de literatura fantástica y creo que Vicente ha encontrado algunos puntos bastante originales aunque también he encontrado algún fallo en esta historia, no iban a ser todas bondades. Hay ocasiones en las que quiere correr demasiado, recuerdo que cuando era pequeño solía pensar que Tolkien abusaba de la “paja”, esas descripciones infinitas que te hablaban de cualquier cosa hasta el más mínimo detalle… vale, no es necesario contar que los mirlos trinaban sobre las copas de los árboles cuando éste o aquel caminaba bajo la cúpula oscura temiendo los ruidos de la maleza, pero creo que sí que se hacen necesarios los detalles en ciertos momentos, las descripciones… y los nombres, Vicente usa una cantidad ingente de nombres extraños que, a veces, nos llevan a meternos en el laberinto de averiguar quién está haciendo qué y cuándo.

También hay algunos fallos de edición que no vamos a mentar, porque ya los hemos comentado con el autor y sabemos que van a ser subsanados. Lo que sí que echo en falta es la aparición de los títulos o algún pequeño periodo de descanso entre aventura y aventura, buscando la velocidad creo que hay ocasiones en las que nos encontramos con precipitación…

Aun así Kalafiram me ha gustado, es una fantástica novela de aventuras con varios aderezos que la hacen apetecible e interesante: dragones, magia, aventuras… retazos “comiqueros” por aquí y por allá que son perceptibles a poco que uno haya leído tebeos, un personaje imperfecto que cumple todo un ciclo vital en una sola novela, traición, honor, amistad… creo que os lo vais a pasar muy bien leyendo esta novela, es muy cortita y se lee en un suspiro (algo que también dice mucho de ella), sin duda una lectura interesante para estas vacaciones de verano.