22 de octubre de 2010

Secretos de Arena

No soy lector de novela romántica, no es por ninguna idea prefijada ni por ninguna tontería del género masculino ni nada por el estilo, la verdad es que no me llama este tipo de novelas, así que, cuando nos llega alguna novela al castillo prefiero que sea Silvia la que se la lea, pero en esta ocasión, por asuntos de agenda y de compromisos, me ha tocado leerme a mí esta novela repleta de romances, sentimientos, aventuras eróticas y problemas familiares.

Vale, no os diré que a partir de esta lectura me voy a volver un lector empedernido de romanticismos varios, porque sería mentira, pero sí que os puedo afirmar que no lo he pasado tan mal como yo creía antes de empezar a leerlo. Vale, sí, Secretos de Arena está llena de romances, amores y sentimientos y confidencias femeninas, pero qué queréis que os diga, al final me lo he pasado bastante bien en compañía de Anna y su familia.

La historia nos habla de Anna, una mujer recientemente divorciada (y despechada) con dos hijos adolescentes que lleva 20 años fuera de su Asturias natal y que no se habla con su padre desde entonces. No tiene madre y bueno, al divorciarse, decide -gracias a una "mentira piadosa" de su tío- volver a la casa de su infancia para intentar hacer las paces con su padre y olvidar lo ocurrido con su ex.

El problema es que, como suele ocurrir, Anna conoce por casualidad a un tipo guapo, molón, exitoso y dueño de un perro la mar de cariñoso. Poco a poco la relación de Anna y de Albert, que además de todo eso que he dicho antes es odontólogo, empieza a ir a más, aunque ella se ha prometido a sí misma no hacer demasiado caso a los hombres de ahora en adelante... algo que, como podréis comprobar si leéis esta novela, no resulta nada fácil con un tío como Albert en las cercanías.

Dice Helena que tuvo problemas para publicar este libro en editoriales románticas porque no es una novela al uso y bueno, creo que tiene razón. Aparte de los amores o desamores de Anna y su estupendo odontólogo cuarentón, Secretos de Arena nos habla de los conflictos generacionales entre un padre demasiado protector y una hija incapaz de comprender la dureza de su exigente padre. Y entre la propia Anna y sus dos hijos, que no aceptan en un principio el divorcio de sus padres y menos aún el que su madre pueda rehacer su vida...

A mí me ha gustado Secretos de Arena, creo que está muy bien escrita, se lee muy fácil y no resulta pesada a pesar de tanto romance entrecruzado. Para mi gusto tiene demasiadas historias con final afortunado, pero eso es cuestión de gustos y comprendo que en las novelas románticas lo suyo es que las historias lleguen siempre (o casi) a buen puerto. Es una novela bastante optimista en cuanto a relaciones se refiere, pero me gusta la manera en la que retrata el rechado de los hijos de Anna a su relación post marital. Creo que, en general, esta novela le gustará a todo el que se acerque a ella, aunque se la recomiendo en especial, no es por nada, a mujeres y a amantes de la literatura romántica.

Me gusta de Anna que no sea la mujer 10, que se muestre imperfecta, que actúe con inseguridad, que tenga dudas, que se frustre, que sea humana... eso la hace mucho más versosímil y le da a su historia un grado más de calidad. La verdad es que pienso que Helena ha sabido escribir una historia repleta de sentimientos pero también de aspectos cotidianos con los que muchas personas se identificarán. Ya lo veréis.

Por cierto, por ponerle un pero. ¿Por qué, si la obra transcurre en Asturias, con personajes españoles, tiene que tener tantos nombres anglosajones? ¿Y por qué todos los tipos guapos, solteros y exitoso tienen que ser odontólogos?