5 de noviembre de 2010

No se levanta


Nada, no se levanta. Y mira que he mirado y vuelto a mirar, por si acaso estaba equivocado, pero no, es cierto, no se levanta. Esto antes no pasaba, de verdad. Era llegar el amanecer y ¡hala! Para arriba enseguida. Pero ahora… dicen que los años no pasan en balde, debe ser verdad, se van cumpliendo años y llega un momento en el que las cosas empiezan a fallar sin que nos demos cuenta, pero no había pensado que esto pudiera pasarme nunca. Ni me lo había planteado.

Si me dicen esto hace unos meses me río de cualquiera, pero ahora que veo que es cierto, que noto que no hay manera, que no se levanta, pues chico, qué quieres que te diga, se siente uno un poco más viejo, no fastidies.

Mira que no levantarse, con el cariño que yo la tengo, con lo que la mimo… todas las mañanas, antes de levantarme la acaricio y acicalo bien, para que se ponga aún más contenta, paso la mano arriba y abajo, arriba y abajo, una y otra vez… con un gustito… incluso la rasco de tanto en tanto… pero parece que eso es pasado ya, si no se levanta…

Miro una vez más hacia abajo, por si las moscas, pero nada, la pobre perrita está ya muy vieja y no tiene ganas de levantarse por las mañanas.

2 comentarios :

irene dijo...

Un microrrelato muy interesante, de los que te hacen enrojecer por malpensada, jajajaja
Me ha gustado mucho
Pobre la perrilla, es que la edad hace verdaderos estragos ¿no?

Un saludo
Irene Comendador

Javi dijo...

Eso parece... jejeje