14 de diciembre de 2010

Un mal día

Al encender la televisión uno se sentía amenazado. Programas del corazón, telediarios catastróficos, tertulias apocalípticas, partes del tiempo desastrosos... todo hacía pensar que el fin andaba cerca,

así que la apagué y encendí la radio, tras escuchar un par de canciones de las que no entendí ni jota, busqué entre más de cien frecuencias diferentes, en todas volví a enterarme de crímenes, abusos, discriminaciones e injuscicias varias,

y enloquecí. A falta de un buen corcel cogí a Baldomero, mi perrito pequinés, agarré un bate de beisbol que no había usado en la vida y que compré de oferta en el Carrefour hace ya un lustro y salí a la calle a "desfacer entuertos". Claro, un par de horas más tarde llegué a la comisaría de mi barrio, donde espero que me juzguen por agresiones varias y por idiota, sobre todo por idiota.

1 comentarios :

YoJuego dijo...

UN texto muy interesante!
SAludos