14 de diciembre de 2010

Un beso travieso


Esta noche he bebido del filo sinuoso de tus labios
y aún me encuentro saboreando tus dilemas,
mis dudas, mis fantasmas y deseos,
mis labios no consiguen borrar tu terciopelo,
el candoroso dulzor almidonado
que me has entregado en un momento,
no consigo olvidar tu aroma a travesura,
a error, festejo, a gozoso acierto,
la azarosa caricia en tu cintura,
el calor abrasante en mi garganta,
el precipicio en el que he caído en ese beso,

no creo que vuelva a besarte nunca,
aunque este recuerdo, está grabado en mi alma
para siempre por tu fuego,

esta noche te he probado
deleitado en la penumbra de este encuentro,
te he besado
por fin, después de tanto tiempo,
por fin te he besado,
por fin lo he hecho
armado de un coraje que sé que no poseo,
te he besado musa esquiva
y me he perdido en lo sabroso de tus labios,
en la miel de tu tormento,
en esa canela efervescente
que tantas veces he anhelado transitar
aunque me ardiese la carne en tu desierto,

te he besado,
por fin te he besado…

y al despertar,
una vez más
he sabido que tu beso
nuestro fugaz encuentro en la noche,
nuestro beso
solo había sido
un diabólico y fantástico sueño,
pero qué sueño
musa esquiva
qué precioso y amargo sueño
has grabado para siempre en mi recuerdo.