#MalditaGuerra

Porque la Guerra es una mierda, se mire como se mire

"La gran aventura de Sir Wilfredo - El asedio de las sombras"

Una novela para disfrutar de las princesas y de los caballeros.

Microrrelatos en 3 Capítulos

Disfruta de más de cien historias cortas

La importancia de las librerías

Artículo publicado en Diábolo Magazine

30 de abril de 2010

Una coincidencia


Fue una coincidencia, algo casual y no planeado, pero fue perfecto. Nos quedamos solos en el bar, tú y yo, sin nadie a nuestro alrededor a pesar de estar en un lugar repleto de gente, fiesta y música altisonante. Apenas nos dimos cuenta, pues nos habíamos ido acercando más y más durante la conversación, pero al final incluso nuestro amigo más persistente había desistido en hacerse un hueco en nuestra burbuja, todos se marcharon y nos dejaron solos, a los dos.

Yo estaba más risueño y elocuente que de costumbre, seguramente porque andaba algo borracho después de la media docena de cervezas que al día siguiente me harían volver a pensar que esa noche era la última vez que probaba el zumo de cebada fermentado. Quizá por eso me aferraba con fuerza a la profundidad de tu mirada, a tus sonrisas y me dejaba caer en la noche aterciopelada de tus ojos, en la tonalidad de tu piel, en cada uno de tus gestos y palabras.

No sabía si podría afirmar que me estaba enamorando, pero desde esa noche, desde ese mismo instante lo supe, eras mi tablón en un naufragio, eras mi refugio.

En la oscuridad te vi mirarme con el mismo anhelo que yo te demostraba y te besé en los labios, perdiéndome para siempre en tus canelas, en tus sonrisas. Entonces te marchaste y me dejaste varado en mi tormenta, desolado. Nunca volví a tenerte entre mis brazos, a besarte, pero jamás pude olvidar el suave dulzor de tus pétalos sonrosados.


Vaaale, sé que es un poco pastel, pero es un ejemplo de microrrelato para el concursillo de microrrelatos románticos que hemos montado en Castillos en el Aire, ¿te apetece probar a ti? Pues hala, pincha aquí y escríbenos algo.

16 de abril de 2010

Los Dragones de Hierro

¿Te gustan más las historias de dragones o las de extraterrestres? ¿Las novelas de Ciencia Ficción o las de Fantasía? ¿Con qué disfrutas más con una buena novela de espadas y castillos o con una de rayos láser y platillos volantes? Pues si no sabes por qué decantarte o te gustan todas las cosas que he mencionado "Los dragones de hierro", de Martín Piñol es el libro que estabas buscando, porque mezcla una invasión alienígena con una aventura épica de aventuras de dragones, sabios, reyes y princesas...

La verdad es que su argumento nos dice ya lo que nos vamos a encontrar entre sus páginas, pero a medida que uno va leyendo va encontrándose con más y más sorpresas en su interior. Una cabeza parlante, un extraterrestre que viene a salvar la Tierra de sus propios congéneres, una búsqueda de piedras mágicas cual Bola de Dragón... en fin, que en esta amalgama de personaje, situaciones variopintas y protagonistas estrafalarios, Martín nos cuenta una historia -un tanto atípica, eso sí- de caballeros en busca de princesa con dragones de por medio... y muchas cosas más totalmente increíbles y originales.

La lectura es rápida y permite tomarse descansillos entre capítulo y capítulo, aunque a uno leyéndolo sólo le entren ganas de leer más y de seguir pasándolo en grande con su lectura. Aquí y allá uno se encontrará sonriendo o negando con la cabeza con una risilla de medio lado pintada en la cara... inlcuso podrá soltar una carcajada.

Los dragones de hierro es un libro para chicos y chicas desde los... hum... ¿10? ¿12 años? Como ahora no lo pone nunca en casi ningún libro... pero vamos, que si tienes 31 como yo o 90 y te sientes un chaval, seguro que disfrutas con este "Ataque Marciano" en el mundo de los castillos y los señores feudales, con un héroe de los de verdad y con otro que tendrá que demostrar si lo es o no lo es.

Una de las mejores cosas de la narración de Martín, es que nos quita toda la "paja" para que nos centremos en la aventura. A pesar de que describe a la perfección y nos lleva desde el interior de una nave espacial mopusiana a uno de esos tenebrosos bosques mágicos y oscuros del que nunca sale nadie, nos "ahorra" largas páginas descriptivas para contarnos cosas que "tampoco es que digan mucho en una historia ¿no" Como los árboles y plantas que hay en ese bosque o el largo y complicado viaje que nuestros héroes tendrán que efectuar para encontrar a los dragones.

Un libro muy divertido e ideal ahora que llega San Jordi, las Ferias del Libro y todas esas cosas... a los mayores nos recordará esas historias de caballeros y princesas taaaaan bonitas; y a nuestros chavales les recordará al mundo de los videojuegos o las estupendas pelis de animación que tratan la épica con una pizca de humor.

Pues eso, sencillamente, que os recomiendo "Los dragones de hierro", que el bueno de Martín se quiere comprar una mansión y a base de derechos de autor... ya puede vender millones de ejemplares.

Crónicas del Multiverso (y 2)


Cuando leí la noticia del último Premio Minotauro de Literatura de Ciencia Ficción, Fantasía y Terror, me puse a buscar como un loco qué leches era eso de las "Crónicas del Multiverso" y quién es Víctor Conde (es impresionante lo que desconocemos a los autores, por mucho que uno se empeñe por intentar conocerlos todos).

En fin, que lo que hice fue ir directamente a la sinopsis y a la biografía del autor para empezar a enterarme bien. La biografía de Víctor es impresionante (finalista en dos ocasiones del premio Minotauro, escritor de varias novelas de éxito...) y el jurado que le dio el premio más impresionante todavía, en serio... hasta ahí todo correcto, por supuesto. Luego, al llegar a la sinopsis todo me llamó todavía más la atención: un universo nuevo, planetas a punto de ser devorados, 15 razas diferentes... estaba claro que estábamos ante una obra monumental que podría resultar un poco liosa. Como ya no tenía tan claro el galardón, me decidí por pedir a los amigos de Minotauro que nos remitiesen el libro al castillo y cuando ellos me lo enviaron y me puse a leer me dije, por supuesto que es un lío esta novela, pero un bendito lío.

Sí, porque Víctor nos embarulla, nos lleva por un laberinto de seres imposibles y de mundos todavía más inauditos. Y sin embargo todo concuerda, todo tiene una meta, un fin y corremos sin aliento a través de saltos interestelares, corsarios, imperios y enigmas universales como si fuésemos una de esas bolitas de acerto de las maquinitas de Pint Ball, aunque sin que lleguemos nunca a colarnos por el agujero. La verdad es que uno se lo pasa muy bien en los universos descritos por Víctor, aunque no llegamos a encariñarnos con un personaje o no llegamos a terminar de tomar un protagonista claro, sino muchos.

Víctor Conde retrata en "Crónicas del Multiverso" el fin de la Variedad, un conjunto de soles rodeado por un inmeso vacío cósmico, el fin último de un universo engullido por sí mismo, pero también el comienzo de nuevas aventuras y odiseas, de nuevos horizontes que surcar. ¿Y nosotros qué seremos en ese futuro? Eso nos lo contará en otra historia, seguro.

Como si navegásemos a la deriva por un mar iracundo, donde las historias de cada cual son sólo una ola o simplemente una gota de agua entre millones, vadeamos como podemos, a lomos de una nave espacial, esta destrucción definitiva... o no.

Aun así, a pesar de lo que os estoy contando, sí que tenemos varios protagonistas, muchos personajes trazados en pinceladas muy gruesas en cuanto a su apariencia física pero diminutas en cuanto a su forma de comportarse. Creo que "Crónicas del Multiverso" encierra una crónica social entre sus rayos laser, explosiones, ataques en masa y estrellas que se desploman. Nos permite ver los comportamientos diversos que tiene la gente ante la desgracia, el afán de superación y supervivencia que todos nosotros albergamos.

Claro, todo esto que os digo rehogado a fuego lento con excelentes dosis de acción, escenas espectaculares, civilizaciones increíbles y planetas de todo tipo, al estilo de las mejores Spaces Operas o westerns espaciales. Creo que esta novela les puede encantar a los aficionados a la literatura de Ciencia Ficción, pero si somos capaces de leer más allá de las naves capaces de fundir sus mecanismos con los humanos que las pilotan o con armaduras increíblemente inteligentes, podría gustar también a personas acostumbradas a otro tipo de lecturas.

Yo, sencillamente, os invito a que os asoméis a este espacio infinito, rodeado por una frontera infranqueable y que disfrutéis de esta burbuja a punto de estallar...