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"La gran aventura de Sir Wilfredo - El asedio de las sombras"

Una novela para disfrutar de las princesas y de los caballeros.

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La importancia de las librerías

Artículo publicado en Diábolo Magazine

30 de julio de 2010

Fragmentos de Burbuja



La Ciencia Ficción, cuando no se trata de una Space Opera o un western ambientado en el espacio, no suele ser un género que me llame mucho la atención. La Ficción Especulativa siempre resulta algo densa en su lectura y suele estar repleta de futuros apocalípticos o demasiado buenos para ser verdad (tanto, que suelen acabar desmoronándose de golpe), está llena de pensamientos filosóficos y de utopías, ucronías y fines del mundo varios. Esto pasa tanto en la literatura como en el cine y casi siempre nos presenta un mundo al que nos nos gustaría llegar nunca, pero al que nos lleva nuestra forma de vida y nuestras torpezas como humanos.

Me llegó esta novela como la primera publicación de una nueva editorial, NGC Ficción, que prometía convertirse en una editorial de referencia en cuanto a la ciencia ficción española... partiendo de la base de que nunca entiendo del todo la ciencia ficción de calidad, tengo que decir que "Fragmentos de burbuja" queda desde ya englobada en lo que yo considero que es buena ciencia ficción (o de calidad). No lo he pasado demasiado bien con su lectura, aunque sí que he disfrutado en momentos, pero no porque esté mal escrita o tenga elementos aburridos, sino porque pensaba en el terrible futuro que nos presentaba el autor y no podía dejar de sentirme mal mientras leía.

El libro está escrito exquisitamente, quizas en algunos párrafos, demasiado exquisito, porque hubo líneas que tuve que leer dos o tres veces para entenderlas del todo. Hay párrafos, sobre todo en la primera parte, que hay que leer varias veces para sacar todo el jugo a lo que nos cuenta el autor o para disfrutar de algunas frases en particular.

"Fragmentos de burbuja" es una parte de la historia futura de la Tierra que está englobada en varias decenas de relatos, en otros libros y en la mente de un autor con una mitología propia que ha explotado en muchos de sus escritos. Para quien no haya visitado nunca ese mundo, el inicio de la novela le resultará una locura, ya que se trata de los pensamientos entrecortados de un personaje que parece recuperar la conciencia después de más de un siglo de locura... el caso es que, a través de varios personajes y de fragmentos de pensamiento, se nos narra la historia pasada, presente y futura del mundo soñado por el autor. Se nos cuenta todo a través de retazos, lo que hace que la lectura sea algo extravagante pero que, a la vez, resulta más que interesante, en serio.

He de decir que creí que este libro me iba a durar semanas y semanas en las manos, pero poco a poco me empecé a involucrar en la historia que nos cuenta, en su mitología, en su mundo y no me duró más que tres tardes. Sinceramente, tengo muchas ganas de volver a leer historias o fragmentos de esta ucronía tan original y cautivadora.

Cada uno de los personajes pueden equivaler a modernos prometeos anclados a los sentimientos y decisiones de sus creadores, pero al mismo tiempo guardan ensoñaciones muy humanas y mundanas que les hace terminar ocupando su lugar en el mundo y superar a estos moldeadores de vida natural artificiosa. "Fragmentos de burbuja" incita a adentrase en la ficción ucrónica de Juan Antonio Fernández Madrigal referida a las máquinas que se creen pequeñas deidades y sus enemigas espaciales, las extrañas vívoras de las formas... una aventura extraña y natural en la que no hay ni buenos, ni malos, ni aventuras ni aburrimiento, sino una englobación de historias que te trasladan a mundos irreales, pero a la vez naturales y creíbles.

No sé qué decir de esta novela que no parezca una contradicción... si tuviese que recomendarla a un posible lector lo haría advirtiendo que va a encontrar mil cosas diversas en su interior, algunas muy emocionantes y otras muy extrañas. El caso es que terminaría por recomendarla. Ya tengo más ganas de leer detalles acerca de las relaciones entre las burbujas, los nuhomos y las "bichas".

"Fragmentos de burbuja" no te dejará indiferente, será una novela que se ancle a ti como las buenas historias que nunca se olvidan.

23 de julio de 2010

La Noche del Cetrero 15


Parte I


Lo primero que pensó en cuanto el caballo enfiló un camino que conocía a la perfección, fue llevar a cabo su plan de dejarse caer del animal y refugiarse tras un tronco lo suficientemente grueso como para proporcionarle cobijo, pero tras comprobar la velocidad de su viaje y la oscuridad cada vez más profunda de la espesura amenazante, se dijo que lo mejor sería procurar no pensar en aquello que recorría el bosque en noches de luna llena e intentar alcanzar la aldea de Bidem lo más rápido posible. El viaje sólo duraría un par de horas, sólo tenía que aguantar a lomos de su corcel y dejarse llevar a toda velocidad a través de la arboleda, con suerte, antes de que ninguna criatura supiese que él rondaba por allí ya habría alcanzado su destino. Cerró los ojos en cuanto su imaginación comenzó a jugarle malas pasadas, creía ver figuras revoloteando entre los tallos anudados de los robles y las encinas, además, no precisaba ni guiar al caballo, pues éste conocía el camino a la perfección, si le dejaba correr llegaría pronto su destino, Roland sabía que el caballo estaba tan aterrado como él y por tanto, tenía tanta prisa por llegar como él de refugiarse donde fuese.

Roland siempre había temido a la noche, odiaba la oscuridad y el bosque era el lugar más oscuro que había conocido en toda su vida. De pequeño pasó una noche en el bosque, gracias a la broma sin gracia de uno de sus compañeros de hospicio, por suerte había sido una noche sin luna y a excepción de los aullidos de lobo y las correrías de zorros y jabalíes que le habían impedido dormir, no había sufrido ningún incidente. En las noches sin luna llena el Bosque Fronterizo era una arboleda más, tan peligroso e inhóspito como cualquier bosque en la noche, con manadas de lobos merodeadores en busca de presas y con osos, con agujeros invisibles en los que cualquiera podía caer a un pozo y peligros ocultos en cada trocha, nada demasiado aterrador para un joven campesino como lo era él. Pero con luna llena el Bosque era una trampa mortal, nadie había sobrevivido a una noche de luna, o al menos nadie que conociese ningún habitante de Sarberk. Tampoco nadie sabía qué era lo que había allí, sólo conocían las leyendas sobre las bestias infernales que pululaban por la espesura en busca de incautos a los que devorar y torturar hasta la muerte, se hablaba en el castillo de aquelarres y orgías monstruosas, se ponía nombre a las criaturas de la luna aunque nadie las hubiese visto nunca. Roland conocía todas y cada una de aquellas leyendas e historias de terror que circulaban sobre el Bosque y cada una era más aterradora que la anterior.

Abrió los ojos de golpe, ¿había escuchado su nombre? Se arrebujó aún más en su capa y espoleó a su caballo, a pesar de que éste ya galopaba a la velocidad del rayo, levantando polvo en el camino y cerró nuevamente los ojos, con fuerza, como si no ver aquello lo hiciese menos peligroso. Se encogió y comenzó a musitar una oración, recordando que no había acudido a su cita con el Capellán, lo que sin duda éste consideraría una afrenta que podría llevarle a la cárcel… o a la hoguera.

Volvió a escuchar su nombre ¿o eran imaginaciones suyas? Y recordó las historias de los guardias de la barbacana que hablaban de gritos y alaridos estremecedores cada vez que había una noche de luna llena, de llantos de niño y rugidos de madres, de voces que llamaban a los guardias con la intención de atraerlos hacia el bosque. Hacía tan solo un par de meses desde que un guardia había abandonado su puesto de guardia atraído por una voz femenina que le invitaba a vivir una noche de amor bajo la luna… de él sólo encontraron un brazo horriblemente mutilado, mordisqueado por una criatura que nadie pudo determinar.

Ámbar y Sangre


Llevo leyendo Dragonlance desde que tenía 15 años, desde que un día me pasé por la sección de librería de un Carrefour (creo que aún se llamaba Continente) de Santander y me dije, ya ha llegado la hora de empezar a leer esos libros que siempre has querido leer, sobre dragones, caballeros, elfos y demás historias épicas... comencé leyendo "Los Caballeros de Takhisis", la primera parte de "El Ocaso de los Dragones", escrito por unos tales Margaret Weis y Tracy Hickman... puedo decir que mi vida literaria cambió con esta lectura.

Hoy, a mis 31 años, puedo afirmar con rotundidad que empleé buena parte de mis horas adolescentes en disfrutar de las historias diversas de la Dragonlance, tengo en casa más de un centener de libros pertenecientes a esta colección, de los que apenas he dejado de leer diez o doce (que leeré, por supuesto). Leer Dragonlance me trae muchos y buenos recuerdos, para mí estos personajes son como amigos de la adolescencia con los que he pasado aventuras de todo tipo.

Cuando Jean Rave escribió aquella fatídica "Quinta Era" fue como si alguien me hubiese dado una bofetada... con esta trilogía se cargaban un escenario creado durante años y nos presentaban un lugar totalmente desconocido para los amantes de la Dragonlance. Por suerte ahí estaban los mejores escritores de la saga para retomar el pulso a la historia y devolverla a su esplendor de siempre, con la magnífica "La guerra de los espíritus", trilogía ahora completada (hasta el momento) con "La discípula Oscura", una trilogía donde Margaret vuelve a coger las riendas de este mundo, logrando que un personaje tan importante como Mina (una chica surgida de la nada y que pone el mundo patas arriba) sea por fin descrito en toda su plenitud.

Gracias a Margaret y Tracy por volver a coger las riendas de Ansalon y devolver a los dioses a su sitio. No os voy a contar mucho sobre este libro, sólo os diré que a quienes les guste la literatura fantástica lo pasarán de miedo con la Dragonlance, es una pasada, aunque muchos la tilden de infantil o de poco propunda. La Dragonlance es mi serie fantástica favorita y la defenderé siempre, espero que la disfrutéis. Sé que hay algunos de los libros que componen la colección que son mero relleno, pero la trama central es indispensable si os gusta este tipo de literatura.

No os podéis perder "Crónicas de la Dragonlance", "El Ocaso de los Dragones", "Leyendas de la Dragonlance", "La Guerra de los Espíritus" y esta "Discípula Oscura", para los que se adentren y les guste la historia les recomiendo muchos más, sobre todo los libros escritos por Richard A. Knaak y Douglas Niles sobre Minotauros y Draconianos o Enanos. Y para los más fieles les recomiendo leer (para no perder el hilo histórico, poco más la "Quinta Era".

Si os adentráis en estos libros ya me contaréis.

Kalafiram

Cuando uno se pone a leer una novela de fantasía épica está preparado para casi cualquier cosa, solemos encontrarnos con mundos y razas variopintos, con personajes increíbles, con héroes de leyenda y amores corteses varios. Si encima lees algo escrito por un escritor al que sabes que le gustan mucho los tebeos puedes caer en el error de pensar que vas a leer una versión mejor o peor de Conan, por eso cuando empecé la lectura de Kalafiram estaba preparado para encontrarme con los tópicos de siempre y, también por eso, me terminó agradando tanto su lectura, porque Vicente Ponce ha procurado escapar de los tópicos de siempre y de los personajes perfectos para mostrarnos una serie de héroes bastante originales.

La historia de Kalafiram nos presenta un héroe expulsado de su reino y alejado de su amada, el motivo primordial que mueve a este personaje no es el de salvar el mundo, sino el de recuperar a su amor, algo humano y verdadero, lo de salvar el mundo vendrá después si acaso, lo primero es lo primero. De esta novela me ha gustado el planteamiento inicial, la creación de un mundo fantástico nuevo, repleto de personajes desconocidos hasta ahora, o con roles que no habían tenido hasta hoy, el sistema de razas ideado por Vicente me ha gustado mucho y eso de que unas estén relacionadas obligatoriamente con las otras también me ha parecido algo nuevo y constructivo.

Además, se nota que el autor tiene en vena los tebeos leídos hasta la fecha, sus personajes no son de mandoble fácil y mirada perdida, de honor sin mácula o valor estimado de antemano, procuran teñirse de valores, de razones para actuar; no luchan si no hay necesidad de hacerlo y mantienen el valor a duras penas, se tambalean bajo sus problemas morales… son gente de verdad, apartando eso de las magias, los reinos encantados, los dragones…

Soy un lector asiduo de literatura fantástica y creo que Vicente ha encontrado algunos puntos bastante originales aunque también he encontrado algún fallo en esta historia, no iban a ser todas bondades. Hay ocasiones en las que quiere correr demasiado, recuerdo que cuando era pequeño solía pensar que Tolkien abusaba de la “paja”, esas descripciones infinitas que te hablaban de cualquier cosa hasta el más mínimo detalle… vale, no es necesario contar que los mirlos trinaban sobre las copas de los árboles cuando éste o aquel caminaba bajo la cúpula oscura temiendo los ruidos de la maleza, pero creo que sí que se hacen necesarios los detalles en ciertos momentos, las descripciones… y los nombres, Vicente usa una cantidad ingente de nombres extraños que, a veces, nos llevan a meternos en el laberinto de averiguar quién está haciendo qué y cuándo.

También hay algunos fallos de edición que no vamos a mentar, porque ya los hemos comentado con el autor y sabemos que van a ser subsanados. Lo que sí que echo en falta es la aparición de los títulos o algún pequeño periodo de descanso entre aventura y aventura, buscando la velocidad creo que hay ocasiones en las que nos encontramos con precipitación…

Aun así Kalafiram me ha gustado, es una fantástica novela de aventuras con varios aderezos que la hacen apetecible e interesante: dragones, magia, aventuras… retazos “comiqueros” por aquí y por allá que son perceptibles a poco que uno haya leído tebeos, un personaje imperfecto que cumple todo un ciclo vital en una sola novela, traición, honor, amistad… creo que os lo vais a pasar muy bien leyendo esta novela, es muy cortita y se lee en un suspiro (algo que también dice mucho de ella), sin duda una lectura interesante para estas vacaciones de verano.

19 de julio de 2010

A salvo tras mi mando a distancia


Hendido cual olmo viejo de poeta grande, cansado,
perdido entre suspiros decadentes y compases mal tocados,
envuelto en versos desgastados,
moribundo, vacío,
amortiguado…

me siento ante el fragor de lo mundano
viendo a la muerte y la codicia cogidas de la mano sin extrañarme un punto,
saboreando la vida enfrascada en anuncios de marca,
soñando con seres imposibles,
luchando por no morir en el ruido intenso de lo cotidiano,
me decido a pasearme entre pesares y muertes
y llantos…

sin detenerme lo bastante como para sentirlos,
refugiado en mi egoísmo declarado
que me hace inmune a mi condena
pues ya me declaré culpable en el pasado
y me tengo que limitar a soportarlo
sin luchar, sin sentir,
sin llorar…

permanezco inmóvil ante la valla,
ante la visión del precipicio,
sabiendo que caería en él si lo quisiera,
sólo bastaría con desearlo,
pero una vez más no lo hago,
permanezco inmóvil ante la valla
previamente condenado,
refugiado en las trincheras de mis dedos,
acomodado en mi posición privilegiada,
sentado en mi sillón ante mi mundo,
cogiendo de tanto en tanto mi cabeza con las manos
o renegando a voz en grito
como si algo me importase ,
como si no fuese a quedarme impune como siempre
como si no me sonase a mí mismo
fútil, soez
y falso…

yo lo sé tan bien como cualquiera,
a mí no me importa realmente lo que ocurra
mientras me vuelva a pasar de lado,
me da igual el mundo,
la vida desgraciada de los otros,
la injusticia…

apenas me importa algo más que mi hipoteca
y el poder disponer de mis vicios a diario,
me siento y me reclino en mi sillón,
esperando que todo mejore por sí mismo,
acartonado en mis paredes,
inmóvil, seguro,
apolillado
sabiendo que podría hacer mucho más de lo que hago…

sin hacerlo,
siguiendo siempre sentado y armado con un mando a distancia
que me aleje de la mierda en un segundo
me siento corroído por el musgo amarillento
encorsetado por mis propios egoísmos,
atrapado,
espero que el Mañana nos perdone…

pero poco me importan los demás mientras yo
me encuentre a salvo.

2 de julio de 2010

Una nueva iniciativa


Siempre les estoy dando la plasta a los niños que tengo cerca con eso de leer y de escribir y ahora, en verano, tienen demasiado tiempo libre (que tampoco está nada mal, conste), hablando con algunas madres he pensado que podía resultar interesante el formar un grupito de jóvenes lectores/escritores y qué mejor manera de atraerlos a la lectura que a través de sus propios cuentos.

Es un experimento con el que, principalmente, espero divertirme mucho, imaginaremos nuestros propios personajes, escribiremos nuestras historias y las leeremos en voz alta para que todos opinemos sobre ellas (nada que no hagan otros grupos de escritura, pero con una salvedad más que evidente, aquí ningún alumno pasará de los 12 años... un experimento en toda regla, a ver cuántos se terminan aburriendo y cuantos llegan hasta el final junto a sus cuentos).

Las "clases" se impartirán en el cesped de una piscina, cobijados por la sombra de los chopos y las encinas, rodeados de ardillas, gorriones, rabilargos, palomas... ¿cómo no van a salir los cuentos?

Además, todos los participantes acabarán este taller escribiendo un cuento para el concurso literario anual "Cuentos para leer debajo de una encina", que todos los años termina publicando un libro con los concursantes, así que, al menos, uno de sus cuentos estará recogido en una antología de cuentos infantiles.

¿No parece divertido? Y sí, voy a cobrar por hacerlo, pero es que después de muchos años trabajando con peques me he dado cuenta de que los padres reaccionan mucho mejor cuando pagan algo que cuando es gratis, no sé qué mecanismos se desarrollan en los cerebros para que esto ocurra, pero es la cruda realidad.

Os iremos contando cómo va la cosa.