#MalditaGuerra

Porque la Guerra es una mierda, se mire como se mire

"La gran aventura de Sir Wilfredo - El asedio de las sombras"

Una novela para disfrutar de las princesas y de los caballeros.

Microrrelatos en 3 Capítulos

Disfruta de más de cien historias cortas

La importancia de las librerías

Artículo publicado en Diábolo Magazine

29 de diciembre de 2010

Cuando te marchas, me muero


Te dejo marchar una vez más
y mi día se ensombrece en tu partida,
al marcharte
me desnudas del fulgor de tus castaños,
mis hojas se marchitan
y siento el impulso del rebelde,
del patriota enfebrecido,
me imagino con el valor de no dejarte partir,
de no perder de vista las velas
que levantan suspiros en mi mar,
en mi turbulento oleaje desatado,
enmudezco ante tu marcha
anta cada nuevo paso que te aleja…
y me muero,
me muero lentamente en tu partida,
y desespero
y me siento un cobarde zarandeo,
un anochecer sin horizonte
un neurótico y marchito necio,
un idiota,
así es como me siento,
como un vulgar idiota sin valor
ni coraje,
sin aliento,
tu presencia me amordaza,
me haces temblar y me amedrentas,
quisiera ser capaz de condenarme,
de atarme a ti como me ato a mis tormentas,
pero me callo,
siempre me quedo callado,
aguardando un milagro que no llega,
me guardo para mí mis llantos y mis dilemas
y los encierro
y los guardo para siempre en mis mazmorras,
encadenados en mis sueños más inciertos,
sin salida,
encerrados para siempre en mis versos y cuadernos,
y me callo
siempre me callo mientras siento que me muero,
siempre te dejo marchar sin abrazarte,
sin decirte lo que siento,
sin besarte,
me he dado cuenta tarde de que nunca te beso,
nunca te dejo caer un doloroso te quiero,
nunca te beso,
siempre te vas y me matas al marcharte,
y yo siempre me callo y me muero
siempre, en tu partida,
siempre termino muriendo.

23 de diciembre de 2010

Casualidad en la Niebla

De repente, la emisión se pobló de interferencias. Solté un reniego y escupí mi mal humor en el interior de mi coche, la niebla y la noche me envolvían, impidiéndome ver más allá de veinte metros. Tras una curva que intuí gracias a la línea continua de la calzada, los faros iluminaron un poste con la información de la carretera por la que circulaba, si es que la Z-499 podía denominarse carretera...

Sin dejar de renegar ni de acordarme de todos los muertos de los encargados del mantenimiento de la carretera por la que circulaba, giré el sintonizador manual del radiocasette, procurando mantener la atención en la carretera, hasta dar con una emisora que se pudiese escuchar con claridad, por raro que fuese aquello solo pude dar con una emisora en condiciones...

La emisión hablaba de un terrible accidente con un muerto que había agonizado durante varias horas antes de morir, ya que la niebla había impedido que nadie viese el coche empotrado contra un árbol. La causa del accidente había sido un despiste del conductor... al escuchar el nombre de la carretera me quedé mirando fijamente la radio y no vi la llegada de la curva por la que me salí. Antes de estrellarme, el altavoz indicó el punto kilométrico 51 de la Z-499...

Una cosa está clara, sea lo que sea, algo habrá que hacer...


No creo que a nadie se le ocurra acudir a una tienda de discos, coger el que le apetezca de la estantería y salir por la puerta sin pagarlo y saludando al tipo de seguridad que te mira con cara de arrobo ¿verdad? Lo mismo ocurriría en una librería o en una tienda cualquiera. Tampoco se nos ocurre pedir a alguien que nos haga un trabajo en casa o en nuestro coche y tras tenerlo hecho enviarle a casa con un mensajito que diga si lo ha hecho bien o mal, pero sin un euro en el bolsillo...

Entonces ¿por qué nos cuesta tanto aceptar el que se tengan que pagar los contenidos culturales en internet? ¿Tan difícil es comprender el trabajo de los cantantes, compositores, escritores o cineastas? Vale, algunos son hipermillonarios y viven como Dios, pero la inmensa mayoría se las ve y se las desea para pagar las facturas y las hipotecas de turno, como la mayoría de nosotros... por eso no entiendo la que se ha montado con la ya tristemente famosa "Ley Sinde".

No tengo ni idea de lo que dice esa ley, lo que sí que he escuchado estos últimos días es que se trataba de poder cerrar webs de descargas ilegales (que se lucran con el trabajo de los demás) tras una orden judicial ¿tan grave es esto? ¿De verdad os creéis que coharta nuestras libertades básicas? Yo creo que no, sería como decir que meter en la cárcel a un violador es atentar contra nuestra libertad de elegir con quién nos lo hacemos... nuestra libertad SIEMPRE termina donde empieza la de los demás y si nuestra libertad se basa en robar el trabajo de otros... en fin, que no me entra.

Y no voy a ser yo el que tire la primera piedra, no... yo me he descargado películas (y las he visto on line), también me descargo habitualmente las canciones que me gustan o necesito para esto o lo otro... y sí, creo que si estuviese montado de otro modo no me importaría demasiado pagar lo justo para tener esa canción y no, a mí no me gusta el precio de los discos o las películas, pero de ahí a justificar lo que es injustificable va un paso grande.

Algo hay que hacer, eso está clarísimo, debería haber una Ley de Creadores en internet, donde todos paguemos lo justo por el trabajo de los demás, o al menos donde nadie se lucre con el trabajo de otros (que es lo que ocurre ahora mismo). NO soy de ningún partido político concreto, pero creo que es de ley que se pague por el sudor y el esfuerzo. Muchos de los que leéis este blog sois escritores, paraos un segundo a pensar qué pasaría por vuestra cabeza si un buen día os encontráis con vuestros libros, poemas o relatos en algún sitio donde alguien se esté llevando dinero por leer o contener vuestro trabajo, ese que tanto os ha costado realizar.

A mí, por lo menos a mí, me jodería bastante...

22 de diciembre de 2010

Reflexión tras la víctima 71...

La literatura bebe de la actualidad, los escritores son personas apegadas a su entorno y como tales intentan siempre atacar aquellas situaciones que les rodean y no les gustan. La Violencia de Género es una de esas situaciones que a nadie le gusta y que provoca a los escritores a escribir sobre ella y a ensañarse en sus escritos contra aquellos que la usan.

La escritura es vida y la gente que quiere disfrutar de la vida no puede callarse ante las injusticias.

Parece que en el mundo occidental aún tenemos que enfrentarnos a desigualdades sociales inauditas, de otras partes del mundo mejor no hablar ¿no? Pues no, lo mejor es hablar y denunciar y ensuciar la imagen de quienes maltratan y golpearles con todo el peso de la ley y estrujarles con palabras y marcarles de por vida con nuestra denuncia escrita. Los escritores son de esa clase de personas que casi nunca se callan cuando alguien les da la oportunidad de hablar…

En todo el mundo, seamos de donde seamos, vivamos como vivamos, tengamos lo que tengamos... siempre hay que decir NO a la violencia, a TODA la violencia y en especial a la que se ensaña con los más débiles.

Los escritores podemos maltratar a los maltratadores, aunque sea de manera literaria y no literal. No servirá para mucho salvo para enturbiar los sueños de los que no tengan limpia la conciencia, para dejar testimonio escrito de su mezquino comportamiento. Al menos eso podemos hacerlos ya que en literatura todo es posible y gracias a ella todo queda presente e indeleble. Al menos nuestros escritos servirán para hurgar las conciencias que necesiten ser hurgados.

Estamos hartos de noticias sobre maridos o novios que matan a sus mujeres… de padres o madres que matan o maltratan a sus hijos... a aquellos seres que consideran suyos. Las personas somos libres, el Amor es libertad y respeto y tesón y arrimar el hombro… pero nunca puede significar posesión o ninguneo o sometimiento. Esta reflexión escrita de hoy está dedicada a aquellas personas que tienen la inmensa desgracia de convivir con "personas" que no sabe amar.

Y a las 71 víctimas mortales que se han llevado durante este año que acaba, y a sus familias y a todos los que sufren maltratos en el mundo, sobre todo mujeres y niños.

Va por vosotros, esta reflexión de hoy, va por todos vosotros, estéis donde estéis. Seáis de donde seáis, viváis donde viváis y tengáis lo que tengáis.

Va por todos vosotros.

14 de diciembre de 2010

Un mal día

Al encender la televisión uno se sentía amenazado. Programas del corazón, telediarios catastróficos, tertulias apocalípticas, partes del tiempo desastrosos... todo hacía pensar que el fin andaba cerca,

así que la apagué y encendí la radio, tras escuchar un par de canciones de las que no entendí ni jota, busqué entre más de cien frecuencias diferentes, en todas volví a enterarme de crímenes, abusos, discriminaciones e injuscicias varias,

y enloquecí. A falta de un buen corcel cogí a Baldomero, mi perrito pequinés, agarré un bate de beisbol que no había usado en la vida y que compré de oferta en el Carrefour hace ya un lustro y salí a la calle a "desfacer entuertos". Claro, un par de horas más tarde llegué a la comisaría de mi barrio, donde espero que me juzguen por agresiones varias y por idiota, sobre todo por idiota.

Un beso travieso


Esta noche he bebido del filo sinuoso de tus labios
y aún me encuentro saboreando tus dilemas,
mis dudas, mis fantasmas y deseos,
mis labios no consiguen borrar tu terciopelo,
el candoroso dulzor almidonado
que me has entregado en un momento,
no consigo olvidar tu aroma a travesura,
a error, festejo, a gozoso acierto,
la azarosa caricia en tu cintura,
el calor abrasante en mi garganta,
el precipicio en el que he caído en ese beso,

no creo que vuelva a besarte nunca,
aunque este recuerdo, está grabado en mi alma
para siempre por tu fuego,

esta noche te he probado
deleitado en la penumbra de este encuentro,
te he besado
por fin, después de tanto tiempo,
por fin te he besado,
por fin lo he hecho
armado de un coraje que sé que no poseo,
te he besado musa esquiva
y me he perdido en lo sabroso de tus labios,
en la miel de tu tormento,
en esa canela efervescente
que tantas veces he anhelado transitar
aunque me ardiese la carne en tu desierto,

te he besado,
por fin te he besado…

y al despertar,
una vez más
he sabido que tu beso
nuestro fugaz encuentro en la noche,
nuestro beso
solo había sido
un diabólico y fantástico sueño,
pero qué sueño
musa esquiva
qué precioso y amargo sueño
has grabado para siempre en mi recuerdo.

11 de diciembre de 2010

No te olvido, poesía


No te olvido,
no te olvido, poesía
no me olvido de tus ojos
aunque creas que lo hago,
aunque no te invoque en mis silencios
ni te cuente, ni te llame
ni te escriba
aunque parezca que no te anhelo cada día,
no me olvido de ti
ni de tus pestañas
ni de tus sonrisas,
nunca me olvido de ti,
nunca te dejo
no te olvido,
nunca podría olvidarte
amada poesía.

Me es imposible olvidarte
aunque no te pasee por mis cuadernos
aunque siempre te sonría
y no me ampare en los dictados de mi musa
ni en cielos grises
ni en nublados
que me cubran de pesares o agonía,
aunque te parezca frío y lejano
y distante,

no te olvido,
no te olvido, poesía,
no me dejan hacerlo tus canelas
ni el candor que enrojece tus mejillas
ni tus juegos más mundanos
ni tus sabores y promesas
y delicias,

no te olvido,
nunca te olvido, amada poesía,
nunca podría olvidarte,
poesía amada,
no soy de esos que olvidan,
por mucho que me esfuerce en alejarte
aunque me muera y te odie y te mate,
te quiero tanto
que prefiero, antes que hacerte daño
manteniéndome a tu lado,
abandonarte.

No te olvido,
no te olvido, poesía
y siempre
viviré recordando los deliciosos sabores
que en mis sueños y deseos ofrecías
y de los que nunca podrás saciarme
siendo para siempre mi delicioso
suplicio aderezado de agonía
y mientras me quede un resquicio de aliento
seguiré derramándome en los versos que te escribo
y seguirán siendo para ti
para siempre
querida y amada poesía.