13 de enero de 2011

Fuera de Lugar

Al llegar allí me sentí extraño, fuera de lugar. No eran iguales a mí, aquellos con los que me cruzaba eran altos, elegantes, miraban con aires de superioridad... y yo caminaba tan desgarbado como siempre, tan irrespetuoso con las solemnidades, vestía con vaqueros y camisa, en un afán de disfrazarme, pero por dentro seguía vistiendo con el chandal de siempre...

Llegué a mi destino y supe, antes de cruzar el amenazador umbral, que no encajaría, que me sentiría incómodo y vulgar, que estaba fuera de sitio. No me había esforzado con mi disfraz y estaba claro que todos lo podía apreciar, lo noté en el descaro con el que miraban por encima de sus hombros enfundados en ropas de marca y perfumados con colonias caras, algunas quizá costasen más que toda mi ropa junta.

Estaba fuera de lugar, era un borrón en su historia, un ente difuso que casi nadie pareció ver, puesto que no me saludaron ni me dedicaron una leve sonrisa o un cabeceo de camaradería... pero tras un tiempo deslumbrado por su comportamiento recobré la vista y me di cuenta de que yo era el único feliz con mi manera de ser y que ellos solo actuaban conforme a sus prejuicios.

2 comentarios :

Herly dijo...

Creo que muchas veces nos hemos llegado a sentir asi.. fuera de lugar, en fin muy buen relato

Javi dijo...

Herly, muchísimas gracias por los tres comentarios. Es un placer levantarse y encontrarse con una sorpresa tan agradable.

Sí, los micros son míos y están escritos a través de estados de Facebook.

Un saludo.