15 de enero de 2011

La Dama del Claro IV

Y es al ir a correr cuando la veo. Una mujer. Hay una mujer tras el tronco rugoso de un roble.

Intento acercarme a ella, pero sonríe y se aleja de mí. Al principio lo intento tímido, pero poco a poco la furia me embarga y corro hacia ella, poseído por un deseo incontenible de tenerla entre mis brazos. Sin embargo siempre se mantiene lejos. La veo sonreír junto a una roca, junto a todos los árboles del bosque, en medio del arroyo… es como un reflejo inalcanzable, aunque sé que está ahí de verdad. No la recuerdo, pero sé que es real, sé que esa mujer es real, a pesar de ser una presencia totalmente fuera de lugar en ese bosque siniestro y tortuoso.

Es como el sol que no aparece en el horizonte. De ella emana una luz que me debilita. Es hermosa, más de lo que podría serlo jamás ninguna otra mujer. Su mirada me hace temblar y su sonrisa… Diablos, ¡odio esa sonrisa! La mataría si la atrapase. Sé… algo me dice que esa mujer es el fruto de todos mis problemas, es mi perdición.

Su cabello dorado, sus bucles rizados perdidos tras sus hombros desnudos me huele a miel y a licores suaves. Tengo que sacudir la cabeza ante algunas visiones que me sacuden y me hacen estremecer. Noto calor en mis entrañas. Esa mujer… ¿quién es esa mujer? ¿Con qué veneno me ha envenenado? ¿Cómo puede un solo ser poseer tanta grandeza?

Sé que no está allí y sin embargo sí lo está. La huelo, noto la cercanía de su piel de terciopelo, el vacío en el que me sumerge su mirada azul. Noto la debilidad de mis miembros y la punzada de remordimientos que me apuñalan de nuevo el estómago y la garganta. Sé que ella es mía… lo fue… estuvo entre mis brazos y me amó… por todas las bestias endemoniadas del abismo, sé que ella me amó… y que yo fallé a su amor. Y eso me duele más que cualquier herida que me hayan infringido en mi dilatada vida.

No –me digo- yo no soy el peligro… el peligro es ella. El verdadero peligro, el mal, es esa mujer hermosa. Es esa sonrisa, es esa túnica clara que deja entrever sus formas sinuosas y sugerentes. El peligro son sus rizos dorados.

Yo solo soy un humilde siervo.

No soy nada

Caigo de rodillas en el cieno y parpadeo… y al hacerlo, ella ya no está a mi lado. La busco con la mirada, la llamo aunque no sepa su nombre, pero no está, se ha ido y su pérdida supera con creces a la de Leviatán. ¿Quién es ella? ¿Por qué me hace sentir como un chiquillo? ¿Por qué tiemblo en su presencia?

Y recuerdo que la amo…

Por suerte tres criaturas imprudentes piensan que mi ataque de debilidad es un momento inmejorable para ensartarme con sus armas y sus garras. Pronto descubren lo rápido que me repongo de cualquier mal y lo poco que tiemblan mis miembros cuando Ella –de momento, hasta que recuerde su nombre, la llamaré así- no está.

Tampoco esta vez desenvaino la espada. Uso mis manos desnudas para hurgar en las entrañas de mis atacantes y robarles la vida. Y mientras los asesino lentamente, desbordado por la furia, les pregunto una y otra vez que quién es Ella, les pregunto dónde está, les pregunto quién es ella… aunque no les doy tiempo de contestar.

Sé que debo ir hacia el norte. Ahora sospecho cuál es el motivo y eso es suficiente aliciente como para que no me detenga ni para recobrar el aliento.

Mis cálculos me dicen que llevo varios días correteando por el bosque y aún no parece que vaya a alcanzar el final del mismo, quizá sea eterno, quizá sea imposible abandonar el bosque y esté atrapado para siempre.

4 comentarios :

Yosu Rc! dijo...

Aunque no me pase mucho a comentar, te sigo leyendo habitualmente. Me está gustando la forma de narrar y los temas que estás tratando este año.
Sigue con La Dama del Claro, que ya me tiene enganchado...

Javi dijo...

Muchas gracias por tus palabras de apoyo Yosu, ya sabes que son tremendamente beneficiosas para mí.

Como siempre, es un placer y un privilegio contar contigo.

Un saludo y espero seguir así, ten por cuenta que este personaje sin nombre seguirá dando el cante...

Víctor Pintado dijo...

¡ES UNA BRUJA! ¡NO LA SIGAS!

Qué heavy cuando mata con las manos. Este tío es como si Jason Bourne y Freezer hicieran una fusión.

Javi dijo...

La verdad es que es un tipo raro... y la rubia... en fin, ya lo sabrás (por lo menos yo lo sé)