22 de febrero de 2011

Estoy echando algo de menos...


El mundo está cambiando, aunque algunos aún no se quieran dar cuenta y otros teman lo que está por venir. Supongo que, tras lo que pasó hace años en Irán, todos estamos un poco temblorosos ante lo que puedan traer estas revueltas sociales (pacíficas y, según nos cuentan, laicas, lo que las convierte en doblemente loables), pero una cosa estoy echando en falta, hay algo que no me gusta de todo esto que está ocurriendo.

¿Dónde están las voces de Europa y de las Naciones Unidas? ¿Por qué nuestra clase gobernante no sale a defender contundentemente estas revueltas y manifestaciones? ¿Por qué seguimos temblando ante lo que pueda ocurrir con el petróleo que tenemos negociado en vez de estar con esa gente que lucha por tener lo mismo que nosotros disfrutamos día a día?

La Libertad se está haciendo escuchar a pedradas, su clamor parece a día de hoy imparable, ¿dónde están ahora esos amantes de la democracia y la Libertad que nos llevaron a bombardear a Irak y a todas sus gentes? ¿Dónde están ahora los que nos mantienen en Afganistán peleando por un sistema político justo? ¿Por qué no se les escucha ahora uniéndose a esa manifestación mundial?

Ni están ni (por desgracia) se les espera, supongo que estarán observando todo desde sus mullidos sillones de guata (o cuero, mejor, que tienen pasta para eso), calculando qué beneficio pueden terminar sacando de todo esto... pensando la manera de volver a controlar a todos esos países para que no estorben demasiado en el orden mundial...

Pero no es esto lo que echo de menos, de verdad, aunque también lo haga. Lo que echo de menos y de verdad son manifestaciones de jóvenes en los países occidentales apoyando a sus colegas árabes o chinos o sudamericanos. Deberíamos salir a la calle a hacernos escuchar, a proclamar a voz en grito que estamos con ellos, que no dejaremos que nadie vuelva a apresarlos con su yugo, que haremos cuanto esté en nuestra mano para hacer un mundo mucho mejor. La Libertad está gritándonos, nos está recordando lo que nunca debimos olvidar, nos está restregando la Declaración Universal de los Derechos Humanos que solemos pasarnos por el forro... ¡vamos a dejarnos de tonterías y a decir que estamos con ella! ¡Que creemos en todos esos Derechos Humanos! ¡Y que los queremos para todo el mundo!

Esta revuelta se ha iniciado en la red, allí todos gritamos, proclamamos, opinamos, comentamos. Allí ya estamos mostrando nuestro apoyo a esa juventud árabe que está saliendo a la calle a exigir lo que nunca han disfrutado, a pedir por sus derechos de una manera pacífica pero contundente. Muy bien, en internet ya hemos apoyado y hablado sobre esto, pero me falta la calle.

Echo en falta la calle y las manifestaciones y los gritos en favor de la Libertad y las pancartas de apoyo a los ciudadanos de otros países de todo el mundo. ¿Cuándo vamos a gritar a esta gente que estamos con ellos? ¿Cuándo vamos a demostrar que no somos enemigos, sino todo lo contrario? ¿Cuándo vamos a luchar por un mundo mejor y más justo?

Hay que hacerlo ya, cuanto antes mejor. Tenemos la llave para cambiar nuestro mundo y hacerlo mejor, definitivamente mejor, ¿cuándo nos vamos a poner manos a la obra?

1 comentarios :

OSCURA FORASTERA dijo...

Me gustó mucho lo leído. Ojala lo lean muchísimos más.
Que sirva como timbre, para despertar a la sociedad de su letargo, a las personas conformistas.Debemos unirnos y reclamar lo que es nuestro. La libertad.