5 de febrero de 2011

Tocado por la suerte


Como todos los lunes me recreé con la manoseada última página del As del bar de abajo, aunque la de los lunes suele ser la más floja de la semana, supongo que por eso de que leerán la prensa más gente menuda, vamos, digo yo... el caso es que, de un modo ya mecánico, después de leer el nombre y las ocupaciones de la chavala de la foto me pasé por los "números de la suerte"...

¡Casi me da un infarto allí mismo! Eran mis números ¡mis números! Los siete, los cinco y las dos estrellas, ¡no me lo podía creer! ¡Me acababa de tocar el Euromillón! Miré a mi alrededor y me encontré con el gilipollas de Mauro, ese tiparraco con cara de tonto que me caía tan mal. En menos de un minuto le dije todo lo que pensaba de él. Bueno, a él y a todos los del bar, incluido el dueño, que me miraba mal siempre que le pedía beber de fiado. Mi siguiente “víctima” fue el director del banco que me había denegado el crédito con una estúpida sonrisilla de prepotencia, le escupí mis nuevos millones a voz en grito y le dejé arrodillado implorándome un perdón que yo no quería, pero que me hizo sentir la mar de bien.

Los siguientes días los dediqué a desquitarme de todo aquel barrio de gentuza con la que me llevaba mal y después de ese desahogo me fui a cobrar mi boleto con la satisfacción del deber cumplido… pero mi boleto no estaba premiado, el As había cometido un error de tipografía y no había ganado un solo euro. Humillado, tuve que volver a mi barrio de siempre, donde ya no tenía a nadie con quien hablar de la gran putada que me había jugado el destino.


Safe Creative #1102058428030

1 comentarios :

Anónimo dijo...

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