10 de marzo de 2011

Tres versiones para una misma obra

Me apetecía muchísimo que uno de mis cuentos se representase en la entrega de premios del IV Certamen de poesía y relato corto Las palabras escondidas, pero mis cuentos no son sencillos de representar y me he quedado con las ganas un año más de ver ¿Tú me habrías disparado? Representado en escena, a ver si encuentro a alguien con ganas y medios de hacer un corto o algo así con ese texto.

En fin, que seguía teniendo ganas y los amigos de la asociación me dijeron que escribiese algo para representarlo, debía ser cortito y sencillo para que fuese viable. Pues ahí me veis estrujándome el cerebro para conseguir algo molón, sencillo y cortito... no me salía nada de nada, así que abrí el cuaderno y me puse a escribir...

Y lo que salió fue un monólogo de un joven escritor enfrentado a su propio cuaderno (podéis leerlo en el blog). Esa fue la primera versión. A los amigos de Las palabras escondidas les gustó bastante, pero pensaron que era un poco largo y me pidieron unos retoques.

En fin, que hice una segunda versión con ese escritor dialogando con otro mucho mayor que él. También gustó, pero me dijeron que en ese caso la obra era más difícil de hacer, que teníamos que encontrar al actor mayor y tendría que aprenderse el texto...

Así que, al final hay otra versión. Se trata del mismo escritor y la chica de sus recuerdos, con poesía y romanticismo en vena, a ver si esta vez es posible y les gusta (espero que sí).

Voy a publicar aquí las tres versiones, a ver cuál de todas os gusta más a vosotros (si es que os gusta alguna, que puede ser que no os guste). Tened en cuenta que es una apertura para una ceremonia de entrega de premios.

Que Dios nos pille confesados.