19 de mayo de 2011

Dejando de ser borregos en el rebaño


Llevaba tiempo esperando que algo así ocurriese en nuestro país, aunque, para ser sinceros, me alegro de haberme equivocado en un punto en concreto, en el que esta revuelta no es violenta y esa es la mejor noticia de todas.

Por otro lado, ¿cuánto tiempo iba la gente a estar callada y en casa con la que está cayendo? ¿Hasta dónde llega nuestro acomodamiento y aborregalogía? Bueno, parece que ha llegado hasta aquí, hasta estas elecciones municipales y regionales. La gente común, sin siglas y sin partidos ni ideologías extremistas se ha echado al fin a la calle y ha sido de la mejor manera posible, pacíficamente, con ideas y organización. Sin tender ni a la izquiera ni a la derecha. Un movimiento ciudadano lanzado desde la universidad al que se adhiere gente de toda clase, edad y condición. Un movimiento que ha pillado a los partidos políticos (como casi siempre) con el pie cambiado y a los medios de comunicación con la boca a bierta.

Nadie sabe hacia dónde va esto ni qué repercusiones podrá tener en nuestra sociedad, pero de momento ha logrado granjearse la simpatía de la inmensa mayoría de los ciudadanos, no así de los políticos (aunque algunos digan que sí con la boca pequeña), porque sus peticiones van directas a la clase política española. He estado leyendo el manifiesto que han publicado en su web y leyendo las reivindicaciones y no me parecen tonterías, me parecen totalmente justas y necesarias, me gustan y por tanto, os las repito aquí.


1 – Reforma de la Ley Electoral para que todos los votos de todos los ciudadanos de España, vivan donde vivan, cuenten igual en el reparto de escaños.

2 – Verdadera separación de poderes: Independencia total de la Justicia del poder político y reforma del Senado para que tenga un papel real y no siga siendo un mero trámite para el Congreso.

3 – Regeneración política: Listas abiertas, supresión de la financiación pública de los partidos políticos, inhabilitación perpetua para cargos públicos condenados por corrupción, supresión de los privilegios injustificados que conllevan los cargos políticos, publicación de sus patrimonios personales antes y durante el ejercicio de sus funciones, etc.


Estas tres propuestas me parecen cabales y totalmente razonables.

Algunos de estos jóvenes se encuentran ahora miso durmiendo en chiringuitos montados en la Puerta del Sol de Madrid. Están organizados, están lanzados y muy preparados. Algo se está moviendo en la sociedad mundial y me alegra que la española no sea una exepción. Cuando uno se fija un poco en los engranajes que mueven nuestro mundo y nuestra sociedad se asusta y se enerva, se indigna... hasta ahora solo unos pocos se movían para intentar cambiar la situación, puede que eso esté cambiando, puede que la revolución esté en marcha...

No sé si esto seguirá después de estas elecciones municipales, si se disipará como una nube de tormenta después de azotar las calles o si seguirá adelante hasta lograr sus reivindicaciones... el mundo está cambiando, la gente está cambiando, es el momento de las personas. Es nuestro momento.

Es el momento de dejar de ser borregos pastoreados por titiriteros.

PD. Ellos están acampados bajo la lluvia, yo estoy en casa, no sé dónde estás tú... pero creo que, moralmente, somos muchos los que estamos con este movimiento, sea repentino... o no.

Algo tiene que empezar a cambiar YA.

1 comentarios :

Anónimo dijo...

No sé si peco de idealista, puede, pero estoy muy feliz por lo que está ocurriendo en Madrid y en otras partes de España. Ya es hora de quitarnos tantos fardos y empezar a pedir lo que es nuestro. En Sol hay de todo: estudiantes, amas de casa, trabajadores, parados, jubilados, todos, y todos francamente indignados. Eso sí, no he visto tanto civismo en una manifestación como en ésta. Pedimos lo que es nuestro, pero sin dañar nada.
No importa, como tú dices, que sea repentino o no, lo importante es que estamos actuando en favor de los derechos de todos.