9 de junio de 2011

Sin palabras...

Desesperado, buscó algo que decir, cualquier cosa sería suficiente, lo sabía... pero no encontró en su garganta el apoyo necesario y no fue capaz de descubrir un minúsculo resquicio para incluir una réplica o siquiera una palabra. Se mantuvo en silencio, con el alma agitada, con una voz interior que no dejaba de zaherirle por no saber qué responder...

Pero no dijo nada, permaneció en silencio. Podría haber gritado una protesta airada o murmurado una tímida reclamación, pero no dijo nada. Se limitó a permanecer en silencio y esbozar una sonrisa idiota que le hizo sentirse un auténtico imbécil. Notaba las palmas de las manos empapadas, el sudor frío en la espalda, el nudo en el estómago... permaneció en silencio, callado, desesperado y mudo.

Tenía todos los síntomas, lo sabía. Tenía todas las palabras en su interior, esperando a caer al vacío tras una travesía incierta. Tenía todo en su mano. Estaba tan cerca de conseguirlo, después de tanto tiempo estaba tan cerca… pero se mantuvo inmóvil y en silencio, mirándola como un idiota. Ella le miró, esperando sus palabras, acuciándole con los ojos a decirle cualquier cosa, lo que fuese, cualquier respuesta habría servido y lo peor es que él lo sabía… pero permaneció en silencio y la profesora no tuvo más remedio que suspenderle el examen, con todo lo que había estudiado…

2 comentarios :

Allek dijo...

que tal..! pasaba a saludarte
y a invitarte a pasar por mi blog..
he subido un texto nuevo..
te dejo un fuerte abrazo!!!

Benito Olmo dijo...

Estupendo relato, me ha gustado mucho. Realmente terrorífico...
Enhorabuena pro el Blog
http://milcosasquenotedije.blogspot.com/