27 de febrero de 2012

Origen...

Estaba ultimando los detalles del rotor de uno de los engranajes del satélite cuando estornudó con violencia. Uno, dos, tres... cuatro estruendosos estornudos en los que su pañuelo de papel quedó empapado, asqueroso y, por supuesto, inservible. Tenía un gripazo como para estar en cama, pero tenía prisa, tenía que terminar de ensamblar su panel en una hora como máximo. Si hubiese sido en otros tiempos, podría estar en la cama, acompañado por sus mocos y su gripazo, pero tras la última reforma laboral... en fin, que no había Dios que se cogiese una baja por enfermedad... 

Al final, con los enrojecidos y la piel ardiendo entre perlas de sudores fríos que provocaban un musical castañeteo de dientes terminó su pieza, la ensambló y dejó todo cerrado y preparado para el lanzamiento de la mañana. Pensó en irse a casa a dormir las dos horas que le quedaban de madrugada, pero al final decidió tirarse en el sillón mugriento del almacén, que le regaló un par de dolores de espalda y miembros varios que se adhirieron a su malestar general y roncó durante dos horas, hasta que Phill le despertó de un empujón poco amistoso. 

Se limpió la baba, se restregó los ojos y buscó su pañuelo. No lo encontró. Encogiéndose de hombros fue al baño a sonarse mientras se escuchaba la cuenta atrás. Salía del aseo cuando se escuchó la explosión. Dos tornillos mal puestos y un error de cálculos. Dos millones de Euros a la mierda… a él le despidieron, por supuesto. Lo que nadie supo jamás es que su parte estaba perfectamente ensamblada. Era tan perfecta que sobrevivió a la explosión y deambuló por el espacio durante siglos, hasta que la atrapó la gravedad de un planeta y cayó estruendosamente a su suelo terroso. Un pañuelo lleno de microbios quedó abandonado en el suelo… eras después, aún hay quien se pregunta cuál fue el origen de la vida en su planeta… 


1 comentarios :

Quanta dijo...

Pensar que la vida en un planeta pudiera venir de un pañuelo con mocos...