#MalditaGuerra

Porque la Guerra es una mierda, se mire como se mire

"La gran aventura de Sir Wilfredo - El asedio de las sombras"

Una novela para disfrutar de las princesas y de los caballeros.

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La importancia de las librerías

Artículo publicado en Diábolo Magazine

26 de diciembre de 2012

En busca de horizontes



Quise ser feliz y me marché lejos, lo más lejos posible de una tierra que me recordaba a la miseria, a la guerra, al hambre… viajé durante años, buscando un destino, una meta en la que dejarme arropar por mis sueños, un lugar donde encontrar un horizonte.

Creí incluso encontrar un hogar en la otra punta del mundo, allí, donde recibí tu primera carta, en la que me pedías que volviera, en la que, por fin, confesabas que me querías y que siempre lo habías hecho. Aquella carta fue como un freno, un ancla que me mantuvo en aquel lejano país durante años, incapaz de encontrar un motivo por el que seguir alejándome…

Y finalmente, cuando comprendí mi error, regresé y no encontré en mi antiguo hogar más que esperanza, ilusiones y empeños compartidos. Busqué por las esquinas la miseria, la guerra en las paredes, el hambre en el corazón de mis vecinos… y al verte a ti, al reflejar mi rostro en tus pupilas, descubrí que yo había sido el hambriento, el guerrero, el mísero… y que había malgastado toda mi vida buscando algo que siempre había tenido entre las manos.

15 de diciembre de 2012

Adelante


Quiero gritar a todo el mundo que ¡adelante!
Despertar un nuevo optimismo colectivo,
golpear la tristeza con sonrisas
y ahuyentar ferozmente el pesimismo.

Quiero gritar que unidos somos

invencibles,
intocables,
poderosos

un huracán capaz de cualquier meta,
un río desbordado, una tormenta

entre todos podemos conseguirlo
aunque aún no nos lo creamos,
entre todos podemos conseguirlo,

que no nos mientan,
que no nos conviertan en culpables de sus culpas,
que no nos amedrenten,
nosotros podemos lograr cualquier propósito,
les asustamos,
no dejemos que vuelvan a engañarnos
no dejemos que nos atrape el pesimismo

tomemos las riendas
protagonicemos al fin nuestra leyenda

¡Adelante!

Ha llegado el momento.
El mío, el tuyo
                      el nuestro.