24 de marzo de 2013

Batalla en las Estrellas



Dick lo supo en cuanto la alarma se iluminó, el sistema de escudos defensivos había caído, solo era cuestión de minutos el que uno de los acorazados enemigos acertase el minúsculo blanco que ofrecía en la inmensidad y los enviasen directos al Infierno. Sin embargo, a pesar de que se sabía perdido, de que era más que probable que muriesen abrasados en cualquier momento, sonrió, se sentía vivo por fin después de muchos años...

A pesar de las protestas continuas de los droides de mantenimiento y del chillido alarmado de su robot piloto, arrebató los mandos de “La Argo” de sus manos mecánicas y se dispuso a pilotar personalmente por primera vez en lustros, estaba un poco oxidado, era cierto, sus reflejos tampoco eran los de antes, pero cuando esquivó dos cazas “A-1XB86” que venían directamente hacia ellos y fue capaz de alcanzar con su viejo cañón a todo un “B-534” y hacerlo explosionar tras dos certeros aciertos, supo que nunca tenía que haber dejado de pilotar su propia nave espacial…

Desde la zona de pasajeros llegaba el sonido de un tumulto creciente, aquellos estúpidos de ciudad no estaban acostumbrados a las brutales maniobras que estaba realizando, no le importaba, era eso o acabar tostado. Pulsó el indicador que aseguraba la puerta de la cabina e hizo caso omiso de los golpes y gritos que se escuchaban al otro lado. Pensó en aquellos gilipollas a los que estaba salvando la vida, ¿se lo merecían?, ¿debía salvar a aquellos groseros y arrogantes gobernantes que habían declarado la guerra sin pensar en toda la gente que sufriría por su causa? Y entonces supo que no iba a sobrevivir a aquella batalla, se puso a tiro de uno de los grandes acorazados y se sintió mejor que nunca, él solo iba a terminar con aquella guerra de mierda.

2 comentarios :

Gloria dijo...

Nunca deberíamos de dejar el mando de nuestra nave a nadie que por lo menos sea competente sino luego podremos arepntirnos y quizás sea demasiado tarde para retomar el rumbo.
Muy original y diferente el relato y eso que no soy fan de la ciencia ficción, quizás porque cada vez se asemeja más a la realidad o ésta la supera.
Saludos desde Tenerife y te dejo enlace de mi blog para cuando gustes.
http://gofioconmiel.blogspot.com.es/

Castillos en el Aire dijo...

Jejeje, tienes toda la razón Gloria, muchas gracias por tu comentario, te visitaré pronto. Un saludo desde las afueras de Madrid.