31 de mayo de 2013

El sueño de Lucas


Lucas había querido desde siempre ser futbolista. Bueno, hubo un tiempo en el que creyó que ser veterinario no debía estar nada mal e incluso durante un par de años quiso ser maestro, pero siempre, siempre, en su interior guardaba aquel sueño infantil de ser un gran artista del balón y marcar el gol que le diese a su país un gran mundial de fútbol. Aquel era su sueño. Sin embargo un día, de buenas a primeras, tuvo que olvidarse de aquel sueño y de todos sus otros sueños y deseos…

Su país, aquel a quien él quería dedicarle el mejor gol del mundo, el que le diese un mundial, estaba en guerra. A él nadie se lo había dicho directamente así, a bocajarro, nadie le había gritado a la cara, ¡Eh, despierta pazguato, que estamos en guerra! No, nadie se lo había dicho en casa, ni en el colegio, ni en la calle… y sin embargo Lucas, que ya tenía 10 años, supo enseguida que estaban en guerra. La verdad es que aquello era fácil de saber. Espero que nunca tengáis que vivir una guerra, pero os digo una cosa, si la vivieseis lo sabríais, aunque nadie os lo dijese nunca a la cara, eso se sabe, creedme, nadie os podría engañar jamás, la guerra, desgraciadamente, siempre se deja notar.


Lucas siempre había soñado con ser futbolista, bueno, hubo un tiempo en el que pensó que ser veterinario no debía estar tan mal, o incluso podría haber sido profe, quién sabe lo que el futuro le tenía reservado… aunque ya nunca lo sabremos, porque el país de Lucas entró en guerra y a nadie ya volvió a importarle lo que soñaba un niño de 10 años.