6 de julio de 2013

Ligar con el móvil

Se había estudiado aquel libro de cabo a rabo y sabía cuánto tenía que saber sobre el arte de ligar a través del móvil, estaba preparado, lo sabía gracias a las pruebas previas que le habían proporcionado dos rollos más que apetecibles a lo largo de las últimas tres semanas, no estaba nada mal para un tipo que no se comía una rosca y que hasta entonces llevaba más de dos años sin probar unos labios ajenos… cuanto menos una cama.

Lograr aquel número había supuesto todo un desafío, pero al fin lo había conseguido. Tenía el teléfono de Laura Albarado, la chica de la que llevaba enamorado desde que tenía doce años y con la que no cruzaba una palabra desde hacía casi tres, desde el momento en el que su amiga de siempre había empezado a salir con el imbécil de Roberto García, un musculitos de gimnasio con la mandíbula cuadrada y la arrogancia como epíteto principal.

Lucas envió el primer mensaje, tal y como era clave, quería generar interés en Laura, originar una complicidad especial y demostrar que era alguien a quien tener muy en cuenta… lo que no esperaba es que el mensaje lo leyese el mamonazo de Roberto García ni que la noche acabase en urgencias y con la cara con un boniato. Eso sí, a la mañana siguiente fue Laura la que le escribió para decirte que había cortado con el idiota de Roberto…