29 de diciembre de 2013

Consecuencias del Arte


Llevaba tanto tiempo sin dibujar que no sabía ni por dónde empezar. El lápiz entre los dedos le quemaba. Sabía que tenía un dibujo, era cuestión de segundos que se escapase de su control. Tenía miedo, quizá temblaba, nunca sabía que saldría de su lapicero hasta que el dibujo quedaba impregnado en el papel, nunca conocía las consecuencias de antemano, porque siempre había consecuencias cuando desataba su pasión, su don, su maldición...

Se dejó llevar, como siempre, como hacía tanto que no hacía. Durante minutos, puede que durante horas, dejó que sus manos y sus sentidos no existiesen para nada más, solo estaba el papel, solo el lápiz, no había nada más a su alrededor, no había nada más… en una o dos ocasiones se distrajo pensando que lo que podía ocurrir una vez terminase su obra, cuando el dibujo estuviese dibujado por completo… En el país que le había tocado en suerte al nacer no se podía crear sin permiso, no se podía sentir, no se podía soñar… lo sabía bien, había sido castigado por pensar en demasiadas ocasiones como para poder olvidarlo.

No apartó la mirada de su dibujo, no apartó los sentidos de su lapicero, del papel… a su alrededor resonaban las sirenas, a través de los enormes ventanales de la fábrica que le había servido de refugio y escondite durante las últimas horas se colaban las luces, los gritos, las advertencias… soñar estaba prohibido en su país y él había cometido el delito más terrible, había creado sin el consentimiento de quienes gobernaban. Terminó el dibujo en el mismo momento en el que Ellos derribaban la puerta de la fábrica. Una mariposa, había dibujado una mariposa de colores brillantes a pesar de no disponer más que de un lápiz desgastado. Cuando Ellos comenzaron a subir las escaleras, gritando advertencias, suspiró y dejó que una sonrisa iluminase su cara. Los colores de la mariposa contrastaban con las que se colaban por las ventanas. Cuando Ellos irrumpieron en la habitación en la que se había ocultado, solo pudieron ver una mariposa de colores que volaba más allá de la fábrica. Soñar, una vez más, había tenido sus consecuencias…