25 de febrero de 2014

Guerra



Una vez llegué a pensar que una guerra a tiempo es un acierto…
era un ignorante entonces, lo confieso

después
ahora
         más tarde
llegaron las fotos
                           los vídeos
                                           el dolor
                                                        los gritos
las certezas

la guerra es un polvo gris sobre los niños
indefensos
    miembros inertes sobre los brazos de sus padres,
miedos innombrables en los ojos
aterrados
               recuerdos que ya jamás se olvidan,

con suerte un campo de refugiados atestado,
por lo común escombros, cenizas, sangres y trincheras…

La guerra es una cicatriz inabarcable…

Es el llanto inconsolable de unos rizos despeinados,
una enfermedad crónica, inaudita, inexplicable…

ahora lo sé
y no puedo menos que reconocerlo y alegrarme,
nunca he tenido que lamentar vivir en una guerra,
no he sufrido una batalla…

era, soy, un ignorante
lo reconozco,
pero hoy soy un poco más sabio al afirmar:

nada bueno puede traernos nunca una guerra.