26 de septiembre de 2014

La Cazadora III

No, no, no, no... ¡maldita sea! ¿Cómo he podido ser tan estúpida? Me arde todo el costado izquierdo, ese monstruo ha estado a punto de atravesarme por completo. ¡Mierda! Me han engañado, me han mentido... todo este ataque, toda esta ciudad arrasada hasta sus cimientos... todo era una trampa para matarme. Toda esta gente ha muerto para intentar detenerme. Corre, no te detengas, vete de aquí, aléjate todo lo que puedas. Intento gritar para que la niña me entienda pero apenas soy capaz de hacer un par de gestos estúpidos. Me está subiendo la fiebre, me asfixio. No tardaré en ser uno de Ellos. Vete, niña, márchate...

Empiezo a ser incapaz de controlar mi propio cuerpo, la niebla se me nubla, ¿dónde está la niña? Debo de estar desangrándome… ¿por qué no me han devorado?, ¿por qué no han aprovechado para destruirme? Quieren que sea parte de los que son, esa es su venganza, destruir mi alma, convertirme en aquello frente a lo que llevo tanto tiempo combatiendo. Espero que la niña sea inteligente, que se marche. Al menos en esa batalla he vuelto a derrotarlos una vez más, lo he hecho bestias del averno, os he vencido. He salvado a la pequeña.

La pequeña… espero haberla salvado realmente. Mika… ella no tendrá tanta suerte. Hija mía, no pude hacerlo, no he podido… no puedo respirar. ¿Estoy de rodillas?, ¿vomito? Mika… soy… soy incapaz de moverme, no sé qué es real y qué es sueño. ¿Estoy escuchando una flauta?, ¿estoy muriendo? Mika…