13 de julio de 2016

Zombis y Sangre


Sangre. Cuando uno piensa en zombis piensa habitualmente en sangre. Pero no he visto ni una gota de sangre desde que empezó esta noche infinita. Puede que haya tenido suerte… o puede que haya olvidado aquello que me hace humano. No he visto sangre, pero sé que se ha derramado. Sé que las calles han sido regadas con la vida de cientos de personas. Supe que estábamos condenados en el mismo momento en el que vi al primero de ellos. Por eso no he visto la sangre, por eso me escondí entre estos barrotes. Por eso evito cualquier contacto con el exterior. Nadie ha entrado aquí. Nadie ha salido. No he visto la sangre. Zombis. Son asquerosos. Películas, libros, pesadillas. Sé lo que son. Por eso he sobrevivido. Por eso no he visto la sangre. Los colgué. Colgué a los que estaban aquí antes. Estaban preparados. Tenían víveres, agua y energía. Para años. Pero yo lo sabía. Tarde o temprano serían zombis. Todos. Por eso me adelanté. Por eso estoy solo. Por eso no veré la sangre. Una cuchilla rasgará la piel de mis muñecas. Me la dejará ver, por fin. Es llamativa y hermosa, la sangre.