9 de julio de 2017

El último abrazo del torero

Imagen tomada de la página Casadevall - Cristina Baratto

La sangre empapó la arena y salpicó las tablas. Hombre y bestia cayeron en un único conjunto de espadas y astas. De jadeos y gemidos de muerte. De un agotador contoneo. Luces y oscuros entrelazados. Alguien corrió intentando hacer algo. Cualquier cosa. Lo que fuera. No había nada que hacer. Todo estaba hecho ya en realidad. Manuel "El rebujito" sonrió. Que se jodiesen el médico, las pastillas, el hospital y la quimioterapia. Se abrazó al toro. "Arrumaco" se llamaba. Volvió a sonreír ante la ironía. Y todo se fundió por fin a negro.